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miércoles, 3 de febrero de 2010

Con el almendro ¿florece también la poesía?

Mis amigos Paco y Maruja,  en Relleu, 14-02-2011
Campos de Relleu, con fondo de Puig Campana



Con el almendro, ¿florece también la poesía?

-No sé.
Siempre he pensado que escribir poesía es un acto de la voluntad antes que un regalo de la inspiración, razón por la que he podido afirmar que, para enfrentarme a ese toro, " yo no entiendo de ritos, como no sea el de ponerse delante de un papel y de mirar hacia adentro para extraer una vivencia sedimentada, una rosa incorrupta, una paisaje añorado, un dolor, un gozo, una sombra vieja que ha medrado en el vértigo y la noche". Eso es justamente lo que he hecho en este libro, mirar hacia adentro donde, día a día, se ha ido sedimentando el afuera: ése al que sin duda pertenezco y en parte ya me define.
Y de esa honda mirada, que surge de una libre apetencia, han nacido estos versos. ¿Qué es, por tanto, la inspiración, sino una dama obsecuente y generosa, abocada a la eclosión y al abrazo?

-Querido subterfugio:
Si como almendro
te vistes
no tan sólo de flor,
sino de alondras
que vuelan con la luz
hacia una artesa
de gozos.

Si como mar
deslindas
los ciclos de la luna
o redimes al pez
en un naufragio
de jarcias.

¿En qué te invertirás,
amor, como aire?

-Pues, mira, debo decirte que
No persigo la flor perecedera,
sino el flujo de polen, el origen
sucesivo del sueño y de la vida.

-¿El origen sucesivo?

-Sí, esa vida que emerge y fluye sin cesar, constante y tercamente. De manera que voy a
Apacentar la luz
en los inciensos del almendro
o en la mirra salobre que rezuma el mar.

Quiero
Mirar la lontananza como un
pacto de fe, un haz de lirios,
y ser con el paisaje la unidad,
no el centro.

Y, por último,
Cuando me tiemble el corazón
en las cenizas de la tarde,
mi luz será un cayado
de mareas en
constante mar.

Sobre ellas andaré,
por cuérnagos de luna,
oliendo a intimidad y a epifanía,
gozando en el jazmín
los atributos de la sombra
o el espeso decurso de la noche
hacia un amanecer
claro de almendros.

Porque debo decirte que
He soñado la flor
en las arenas de la noche
y en su polen desnudo
he templado la fe...


Fragmentos del libro Desde la flor del almendro (1995)

Día 14 de febrero del 2011, en campos de Relleu

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