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domingo, 29 de marzo de 2026

El Nazareno

 

El Nazareno, Iglesia de Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto de Fernando Medrano

 

EL NAZARENO

Esta hermosa talla de El Nazareno está en la iglesia de la Asunción de Muelas de los Caballeros, Zamora. La foto es de Fernando Medrano y el poema que dejo a continuación, titulado La saeta, fue escrito en 1912 por Antonio Machado. En 1969 fue musicalizada e interpretada por Joan Manuel Serrat y ha acabado siendo una especie de himno popular de la Semana Santa en España.

LA SAETA

Dijo una voz popular:
«Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?»

Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos
siempre con sangre en las manos
siempre por desenclavar.
Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz.

Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía
y es la fe de mis mayores
!Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar, ni quiero
a este Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!

Antonio Machado 
Campos de Castilla
(1912)

sábado, 28 de marzo de 2026

Del amor y la guerra: a 84 años de la muerte de Miguel Hernández

 

               Miguel Hernández y Josefina Manresa, foto tomada de internet sin ánimo de lucro

 

Del amor y la guerra: a 84 años de la muerte de Miguel Hernández

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.
                               Fragmento de “Canción del esposo soldado”

Queridos amigos:

Hoy hace 84 años que murió el poeta de "Viento del pueblo", que es un canto de libertad, y de las "Nanas de la cebolla", que es un canto de amor. Y al poeta del amor no le gustaban precisamente las guerras:

Tristes guerras
si no es de amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres,
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.


Sin embargo, y ya que no podía evitarlas, pedía ir a ellas por un sentido del deber que, relegando y desgarrando sus sentimientos, antepuso a los besos y a las palabras:

Déjame que me vaya.
madre, a la guerra.
Déjame, blanca hermana,
novia morena.

¡Déjame!

Y después de dejarme
junto a las balas,
mándame a la trinchera,
besos y cartas.

¡Mándame!


No sabía el poeta de “El rayo que no cesa” que, ochenta y cuatro años después, el rayo que no cesa es justamente el triste rayo de las guerras.
 
*El poema “Tristes guerras” pertenece al “Cancionero y romancero de ausencias”. El poema “Déjame que me vaya”, de “Poemas sueltos”, es una letrilla de una canción de guerra. Ambos de Miguel Hernández.

Coda
Finalmente, en el año 1977 yo le dediqué el poema que dejo a continuación. Es mi pequeño y perenne homenaje.

VERSOS
A Miguel Hernández

Trozos de cárcel y pueblo,
filos de reja y espada...
¡Cuánto es el luto del hierro
tras las paredes de España!

Uno es el santo: lo negro;
una es la seña: la patria.
Dos es la sangre del pueblo,
tres es el pueblo que sangra.

¡Qué vas a hacer, compañero,
sino llorar por España!

Llora, Miguel, llora versos,
porque los versos son armas;
porque las armas...¡Secreto!
¡Que no lo sepa el que manda!

¡Cuánta razón es un preso
que hasta la muerte lo callan!
¿Hasta la muerte? Ya muerto
van a ponerte una guardia

¡Ojo al cajón, carcelero!
¡Ojo al cajón de las almas!

- ¡Alto a las sombras! ¿Quién vive?
- Un pelotón de palabras

- Digan el santo
- Lo eterno

- Digan la seña
- ¿No basta?

Leva, Levante, los vientos:
luto, cuchillo y espada.
Toro de amor, alza el cuello;
plántale al tigre la cara.

Mariano Estrada 
Del libro “Mitad de amor, dos cuartos de querencias” (1984)

viernes, 27 de marzo de 2026

LA PRIMAVERA...

 

Primavera en Muelas de los Caballeros. Foto JMPiña

 

La primavera 
la sangre altera.


La grupa de las potrancas
huele a caballo.
A la mujer quinceañera
la piel y el sayo.

¿Qué tiene la primavera
de abril a mayo?
La miel, la abeja, las flores
y los colores del campo.

Los machos van a las hembras
por el olfato.
Por un influjo de luna
las hembras van a los machos.

Y reverdecen los bosques
y brotan juncos del barro.
¿Qué tiene la primavera
que todo viene a alterarlo?

Mariano Estrada. 
Del libro El cielo se hizo de amor
(1986)

jueves, 26 de marzo de 2026

Algunas expresiones poéticas

 

M. Estrada, hotel Montiboli, Villajoyosa. Foto Javier del Vigo

 

ALGUNAS EXPRESIONES POÉTICAS
Espero que sean dignas de los lectores.

 

La poesía y el pensamiento no tienen por qué arredrarse ante el mundo hostil que nos envuelve y nos rodea, pero necesita combatientes.
     El poeta no es solo el que escribe poesía, sino también el que sabe apreciarla allí donde ésta se encuentre.
     Al escribir poesía, hay que dejar las puertas abiertas a la imaginación de los lectores. Son ellos los que, con sus interpretaciones, enriquecen los poemas.
     La casa de la poesía es el corazón, donde convive con los otros elementos que constituyen la intimidad de las personas.
     Una de las virtudes de la poesía es la capacidad que tiene para desnudarnos sin que ello nos produzca rubor. 
     La razón no puede ser invocada para explicar una explosión amorosa. Solo la poesía puede intentar describirla con aproximaciones más o menos afortunadas.
     Si algo se puede comparar al hecho de escribir poesía, es la posibilidad de regalarla en un libro.

 Mariano Estrada, del libro Jirones de la vida (2018) 

POESÍA COMO BÁLSAMO

 

M. Estrada, octubre 2025. Presentación de Antología poética en Vilamuseu

 

POESÍA COMO BÁLSAMO
Frases viejas que siguen teniendo sentido (1995-2015)

1.- ¿Cómo escapar a esas redes de ignominioso fatalismo, de ideología prefijada y alicorta, de espacios acotados que ahogan la voz del diferente porque postula la luz en vez de las tinieblas, porque descubre las mieles de la calma frente al horror del empujón y la zancadilla; porque reclama un lugar para las flores y mira al corazón de los humanos con la ternura cierta de los animales? ¿Cómo escapar al maleficio de lo inevitable, si fuera de ahí no hay salvación ni coche ni riqueza, si ni siquiera es posible proclamar que hay otros mundos, otros credos, otras formas de abrirse a la mañana?

2.- Sabemos que la poesía no va a cambiar el mundo, pero sabemos también que con ella podemos ayudar a que cambie.

3.- Para mí, la poesía es consustancial a la vida y, como a ésta, la uso, la profano, la denigro, la abrazo, la magreo… Pero, llegado el momento, la opongo como firme contrapunto a todo aquello que agrede la sensibilidad de los aires y el invisible corazón de las flores. Lejos de la pusilanimidad, la poesía me ha hecho fuerte en los momentos difíciles.

4.- Hay que devolverle al mundo su dimensión poética. El pozo en el que estamos es hondo y ciego, solo saldremos de él mirando intensamente hacia arriba.

Mariano Estrada, 26-3-2026

sábado, 21 de marzo de 2026

PEQUEÑO HOMENAJE A LA POESÍA

 

Mariano Estrada, firmando libros
 
 

PEQUEÑO HOMENAJE A LA POESÍA
Suma de pensamientos viejos

-¿Qué es para ti la poesía, Mariano, tras pasar la vida acostándote con ella?
-Pues, hombre, esa pregunta ya la he respondido hace tiempo: la poesía es el don inestimable que nos permite seguir siendo inocentes.
-¿Esa es tu respuesta más lógica?
-¿Lógica?
Dentro de los límites de la razón, la poesía y la filosofía pueden tener sus puntos de encuentro. Sin embargo, allí donde la razón no llega y la filosofía tiene que detenerse o dar saltos en la oscuridad y el vacío, a la poesía le crecen las alas. El mundo irracional es muy rico y los poetas se suelen mostrar incontinentes.
-O sea que el campo de la poesía es la intuición…
-Sí, en una buena parte. Los poetas son esencialmente intuitivos. Cuando el poeta se pone a razonar se hace un poco filósofo.
-¿Y para qué sirve entonces la poesía? En la práctica, digo. Es obvio que se puede vivir con ella, pero ¿se puede vivir de ella?
-Esa es una pregunta un tanto retórica. Es evidente que la poesía no da de comer. Pero sí puede darnos de beber, que es algo indispensable para acompañar la comida. En ese sentido, la poesía es un alimento para el espíritu, además de un agua fresca donde lavar los sufrimientos y las penalidades.
-¿Eso no es perder el tiempo? Y si es así, ¿por qué sigues escribiendo poesía?
-Porque el hecho de escribir poesía conlleva un compromiso con la vida que el poeta no puede eludir y que puede llegar a ser duro, ya que la aspiración a la belleza discurre por caminos de honestidad. Y ya sabemos que la poesía, además de lo dicho anteriormente, es una persecución desaforada de la belleza.
-Comprendo. ¿Algo que añadir?
-Pues sí, quiero exponer que
después de tantos años de inmersión y maridaje lírico, uno se da cuenta de que, al final, la poesía es una forma de entender y de afrontar la vida.
Ahora que los castillos se derrumban y los ciudadanos nos sentimos tan defraudados, es el momento de proclamar que la poesía no defrauda jamás. Esto quiere decir que hay que poner los ojos en horizontes más líricos y las manos en realidades más nobles, más humanas, más justas, más honestas.

Mariano Estrada 21-03-2026

viernes, 20 de marzo de 2026

Alborada en Muelas de los Caballeros

 

  Panorámica de Muelas. Foto de Fernando Medrano, tomada desde El Piñedo


Alborada en Muelas de los Caballeros

¿Cómo no recordar aquellos amaneceres de Muelas, en los que la vida afloraba del oscuro agujero de la noche? Los destellos rojizos de la aurora, los humos incontinentes de las chimeneas, propagadores del inicio de la actividad; los alargados flecos del ruido sobre aquel silencio hondo que se resistía a languidecer, el pausado despertar de los ganados con sus esquilas multiplicadas de latón y hueso, el canto de los gallos, pertinaz, insobornable, repetido... Y, sobre todo ello, la voz larga del bronce: los toques familiares de las campanas que, puntualmente, se incorporaban a la vida de los vecinos con la misma naturalidad que los primeros rayos del sol. Tocan a concejo, tocan a la vecera, tocan a misa… Tocan a despertar. 
En cuanto a la zorra… Bueno, eso es algo que no pasaba todos los días. De hecho, muy pocas veces caía una zorra en una trampa... Pero si alguna vez caía, su imagen quedaba plasmada para siempre en la retina de la memoria, especialmente si la retina era de la memoria de un niño...

Alborada

Churín, churaba.
Mi cerda tiene cerditos
que no le sueltan las mamas.

Los perros ladran.

La zorra vino de noche
y no se fue de mañana.
Cayó en la trampa.

La vida toda se alerta.
El gallo, cuando despierta,
arranca el velo del alba.

La zorra pende del lazo,
la lengua afuera, muy larga.
los perros, como no llegan,
le mandan ojos de rabia.

Si pueden la despedazan.

Como ratones, chiquitos,
son mis gatitos.
Parió la gata.

Cuando solté las ovejas
bramó la vaca.
El burro irguió las orejas,
sonó un rebuzno en la cuadra.

En el corral, las gallinas,
por las esquinas
cacareaban.
A un tris estuvo la suerte
de desplumarlas.

La zorra tiene buen pelo
para zamarra.
Cien duros quizás los valga.
La carne para los perros,
que bien la ganan.

En el reloj son en punto
las siete de la mañana.
El sol emerge.
La tierra llama.
El cura anuncia la misa
con las campanas.

Mariano Estrada
Del libro Tierra conmovida (1987)

viernes, 6 de febrero de 2026

Consejos de la abuela precavida


 Martina y Mariano, en la casa del Fester, Benidorm
  
 
Consejos de la abuela precavida 

 En estos años de crisis, yo he tenido a mi lado a un personaje de ficción que es como el grillo de mi conciencia.: la abuela precavida. Un día me llamó un amigo y me dijo que andaba muy desanimado por el cariz que estaban tomando las cosas. ¿Qué cosas? Le pregunté. Y él me respondió: no sé, las cosas en general, la vida. Sentí que lo decía con desgarro. Colgué el teléfono, me hundí en el sofá y me quedé completamente abstraído. La abuela precavida me dio un toque en el hombro y me espetó: mira, hijo: si quieres saber cómo va el mundo, intenta contestar a esta pregunta: ¿dónde está el cariño a los mayores, el respeto a los maestros, la admiración por la bondad o la sabiduría de las personas? Volví a la realidad, cogí de nuevo el teléfono, llamé a mi amigo y le dije: escucha, tú y yo no podemos cambiar las cosas, pero sí podemos ayudar a que cambien: corre a darle un abrazo a tu abuelo, que se encuentra muy solo, siéntate a su lado y devuélvele un poco del cariño que él te ha dado a ti. Y yo me fui a saldar una deuda de admiración que tenía reprimida en un rincón de la sangre.

Mariano Estrada, del libro Huellas de admiración (2022)