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domingo, 8 de noviembre de 2026

Una ausencia de 32 años

 

Crisantemos en Vega del Castillo, Zamora

 

Una ausencia de 32 años

Tras la muerte de mi madre -el 8 de noviembre de 1994-, vino un tiempo en que la casa familiar quedó irremediablemente deshabitada. Cuando volví a verla, además de un pinchazo en el corazón, sentí la ausencia de aquella alma grande que la envolvía y que había ocupado siempre cada uno de sus rincones.
Hoy recuerdo a mi madre con ternura. Y le mando un beso devoto y un pequeño poema.

 

NATURALEZA

¿Por dónde he de cruzar
este arenal de sombras, este
duro carámbano de lirios?

¿Y cómo alcanzaré la plenitud
para vaciar los odres
penosos de las malvas?

No sé..., la casa es un dolor
de soledad y piedra.
Azota el vendaval, las hojas
caen, los árboles se inclinan,
el invierno cabalga por los fríos
con sus potros de nieve...

Y yo, ¿qué azote sufro
que huele a oscuridad y a crisantemo?
¿Tendré que recluirme ahora
en esta flor de llanto, en esta
clonación íntima de ruinas?

Mariano Estrada
Del libro Hojas lentas de otoño (1997)


jueves, 5 de noviembre de 2026

Décimo aniversario de la muerte de Consuelo Corrales García

Foto de Fernando Medrano

 

A Consuelo Corrales García

Hoy es el décimo aniversario de la muerte de Consuelo Corrales García, hermana de mi mujer. Su recuerdo permanecerá siempre entre nosotros. Desde aquí le enviamos un abrazo, un beso, una foto y un poema 

 

Te digo amor

Te digo amor
y estoy diciendo otoño:
ocaso, lluvias, árboles desnudos...

Y no me pesa el labio por decir
amor y estar diciendo muerte.

Amor y muerte, sí,
pues digo consunción
y surge un crisantemo.

Y digo oscuridad o noche
y estoy diciendo luz de madrugada...

Te digo amor, te digo tierra,
y acaso estoy diciendo
eternidad o lirio.

Mariano Estrada
Del libro Hojas lentas de otoño (1997) 

Ir al blog:
http://marianoestradavazquez.blogspot.com/2026/11/decimo-aniversario-de-la-muerte-de.html


 

viernes, 16 de octubre de 2026

Izquierdas y Derechas. Año 2006. Las misiones

 

Antonia Estrada, en Kiev, sept 2026, día de su cumpleaños

 

Izquierdas y derechas
Año 2006
Las misiones

Respuesta por alusiones en un hilo del Foro-Ciudad de Muelas de los Caballeros, en el que alguien me acusaba de “Estar de acuerdo con esto y con lo contrario”. Lógicamente, en un hilo titulado “Izquierdas y derechas”, había pensamientos para todos los gustos. Pero nos llevábamos todos bien. Era enero del 2006 y aún no había empezado a polarizarse la sociedad. Digamos que éramos bastante ingenuos todavía, sobre todo si comparamos aquel plácido tiempo con este de ahora, que, a mi modo de ver, es excesivamente convulso.

 

Antonia Estrada, por ser mi hermana y de Muelas, participaba ocasionalmente en el citado Foro, donde nos contaba algunas de sus extraordinarias experiencias en las Misiones.

 

Esta fue parte de mi respuesta

 

Vaya, pues puede que sea yo el que haya inventado por fin la cuadratura del círculo, ya que dices que yo siempre estoy “de acuerdo con esto y con lo contrario” Pero ¿a la vez? Pues sí que es difícil. ¿Y no querrás decir que unas veces coincido con unos y otras con otros? Si es así, es correcto, porque yo trato de pensar por mi cuenta y no miro sólo hacia un lado, ya que a eso se le llama sectarismo. ¿Sabes lo que es el pensamiento crítico?  Por desgracia, la izquierda es totalmente sectaria y la derecha también. Todo el que trate de pensar por su cuenta necesariamente deberá coincidir en unas cosas con unos y en otras con otros, aunque a veces no coincida con ninguno.

     ¿Qué es ser de izquierdas o ser de derechas? Normalmente, estar al lado de los desprotegidos pasa por ser de izquierdas. Pero las monjas misioneras como mi hermana Antonia pasan por ser de derechas. Mira tú qué bien, y eso que, en estar al lado de los pobres, pocos la ganan por la mano, ya que lleva en las misiones toda su vida: sólo en el Zaïre ha estado 25 años. Ha contraído la malaria, entre otras enfermedades. Ha convivido a diario con personas infectadas de sida. Ha hecho de niñera y de médico. Y ella, personalmente, nunca ha tenido ni un duro. Y tampoco es ella sola, que hay muchísimos más. Lo digo para que nuestro amigo Wamba, por ejemplo, sepa que dentro de la Iglesia también ha habido y hay algo bueno. Y conste que no disculpo los errores ni los horrores. Conste también que ni siquiera soy creyente. Sin embargo admiro a mi hermana. No, no he dicho que la quiera, he dicho que la admiro. Admiro su entrega y su labor. La de ella y la de sus compañeras y la de todos y todas los que se han sacrificado por los demás. Ya ves, admiro a unas personas que, en la simpleza de nuestros convenios, son exactamente de derechas. ¡Qué contrariedad! Se me van a echar encima las izquierdas.

     En fin, como decía en otra puesta de este hilo: un cura con voto de pobreza puede ser de derechas y a nadie le sorprende, y el señor Polanco, que es de los ricos más ricos de España, pasa por ser de izquierdas sin sonrojo. Hay que mirar a los dos lados, amiga mía, porque ni en la “izquierda” están todas las perlas ni en la “derecha” todos los puercos, si bien es cierto que hay muchos en los dos lados. Yo reclamo el derecho a pensar por mi cuenta y a situarme allí donde me lleve la honestidad de mi pensamiento, con independencia de si coincido con un partido político, en el que no creo nada, o con otro, en el que no creo tampoco.

     Por ello, y en consecuencia con lo dicho, reclamo la opción del voto en blanco. Con representación parlamentaria.

     Un abrazo, 05-01-2006
     Pd: Antonia Estrada se fue a las misiones a los 22 años. Estuvo unos 10 años en Venezuela (Selva de Kamarata). Luego estuvo 25 años en el Zaire (África, antiguo Congo belga). Y, finalmente, lleva cerca de 30 años en Kiev (Ucrania), donde fundó “La casa de los niños (Dim Ditey en ruso). Fue evacuada al principio de la guerra, pero volvió. Y allí sigue en la actualidad a sus 86 años.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Poesía: definiciones y comentarios de compañía

 

Autor del cuadro: José Piqueras

 

Poesía: definiciones y comentarios de compañía

Definiciones
Las definiciones de la poesía son interminables. Y todas ellas tienen algo de verdad, lo que quiere decir que la poesía es un depósito lírico sin límites.   

Mi última definición
La poesía es el resultado de la conversión permanente de la materia en espíritu.

Comentarios de compañía:
Después de tantos años de inmersión y maridaje lírico, uno se da cuenta de que, al final, la poesía es una forma de entender y de afrontar la vida. Tal vez la poesía que se escribe sea consecuencia de la poesía que se vive, pero ni mucho menos se escribe toda la poesía que se vive. Por otra parte, yo creo que hay poetas pasivos (los lectores, por ejemplo); creo también que hay personas que “hacen” poesía con su profesión, con su arte, sea este el que sea; con su entrega, con su generosidad, con su sacrificio, con su nobleza, con su equilibrio y su armonía, con su forma de ver y de vivir. La poesía es previa a nosotros y está ahí, “en el aire, en el humo de las chimeneas, en el vaivén de las mieses bajo la brisa, en el nido amoroso de los pájaros, en las bardas de los corrales, en las flores cárdenas del brezo”. Y en los rizos del mar, en la inocencia de los niños, en los arrumacos de los animales, en la sonrisa de las personas, en las manos de los que dan y de los que piden, en las caricias de los viejos, en el beso de los amantes, en los serenos ojos de un hombre arrinconado por la soledad o un niño zaherido por el hambre…  Nosotros expresamos de múltiples maneras algunas de esas cosas o situaciones. Algunos incluso las escribimos, y esa expresión escrita es a la que solemos referirnos cuando hablamos de poesía, tal vez tomando la parte por el todo. A ella es a la que se refería Borges cuando dijo que la poesía es un don, que tal o cual verso afortunado no debe envanecernos porque es obra del azar o del espíritu y que solo los errores son nuestros. (2013)

Mariano Estrada, del libro Jirones de la vida (2018)

 

domingo, 23 de agosto de 2026

El Ginjoler

 

Ginjoler y Bignonia. Montiboli, Villajoyosa

 

El Ginjoler

Jinjolero o azufaifo (Ginjoler en valencià), árbol que procede de China, pero que se ha extendido por diversos lugares de la cuenca mediterránea. Sus frutos son como pequeñas manzanas (ginjols o azufaifas), tal como podéis ver en la foto. En España no es muy apreciado, al contrario que en algunos otros países. También se utiliza para la fabricación de ciertos licores. En La Vila se da muy bien, especialmente si se siente arropado por un manto de flores de enredadera que descansa sobre él con todo su esplendor, con toda su frondosidad y con toda su belleza.
     Daños colaterales: el peso que ejerce la enredadera sobre el árbol desvirtúa claramente su crecimiento. Pero el cuadro queda de película y lo dicho más arriba es una licencia poética.
     Su madera es fuerte y resistente y se utiliza para hacer determinados instrumentos musicales. A mí me gusta el nombre en valenciano: ginjoler. Pero no llevo muy bien que en castellano se llame jinjolero o azufaifo.
     Claro que, con independencia del nombre, esas manzanas rojas invitan al pecado:

     Del libro La magia de lo auténtico (2017)

Fruta 

Fruta del frutero
no la quiero.
Yo la quiero del árbol, apetente,
con engaño mortal de la serpiente.

Mariano Estrada

viernes, 15 de mayo de 2026

Disquisiciones sobre la rosa

 

                                                         Tomada de internet sin ánimo de lucro

 

Disquisiciones sobre la rosa

Hace unos días le envié a mi amigo Ramón Hernández Martín, teólogo y filósofo, este pequeño texto sobre la rosa que pertenece al libro Los territorios de la inocencia (2014)

La rosa

En la clase había alumnos de varias profesiones y creencias. Todos eran mayores y trabajaban, al menos, ocho horas al día. Pero estaban allí porque querían mejorar el estatus, aunque algunos de ellos no supieran muy bien lo que era el estatus.
-Maestro-dijo de pronto el soñador- quiero que nos hables de la rosa.

jueves, 14 de mayo de 2026

Bodas de oro

 

Rosa and me. Villajoyosa, 13-09-1975

 

Bodas de oro

 

El llanto que a los ojos se me asoma

no tiene contingencia con la pena,

es agua de emoción que se almacena

y corre hasta los ojos, donde llora.