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miércoles, 5 de octubre de 2022

Retrato

 

CANFALI, 1986. Presentación El cielo se hizo de amor

 

Retrato
 
Un retrato -sea del tipo que sea-,  lo es siempre de un momento determinado de nuestra vida. Sin embargo, yo  creo que por muchos retratos que nos hagamos en otros tantos momentos -y por muchas alteraciones que incluyan-, el fondo reconocible de nuestra persona, aquello que pudiéramos llamar carácter o alma, es siempre e invariablemente el mismo.
En el retrato que dejo hoy aquí ya estaba prefigurado el de mi personalidad actualizada.


Retrato

Soy astilla de fuego,
copo de nieve,
pelo cano de hombre,
risa de nene.

martes, 4 de octubre de 2022

Los otros habitantes de Muelas

 

Rosa en Muelas de los Caballeros, Zamora, 1975

Los otros habitantes de Muelas
Nos referimos a Muelas de los Caballeros, Sanabria-La Carballeda, Zamora


Pero Muelas no era solo una matanza de cerdos, que ya escaseaban por entonces, sino un hermoso pueblo de granito y de pizarra, un río de aguas transparentes y frías y unos montes de pinos, de robles y de brezo. Un pueblo de montaña que, como todos los de la zona, estaba sumido en una decadencia vertiginosa. Sin embargo, en verano recuperaba su vitalidad y hasta parecía un pueblo próspero. No lo era. Los campos de cultivo eran ya un barbecho continuo y permanente. Es cierto que te gustaban sus calles, sus plazas, sus casas, su río, sus paisajes. Lo que pasa es que no los disfrutabas demasiado porque, de una forma espontánea y natural, se empeñaban en salir a saludarte casi todos los bichos del entorno: las vacas, los perros, las arañas, los mosquitos, las moscas, las culebras, los lagartos, las víboras, las abejas, las avispas… Y su abrumadora hospitalidad no remediaba precisamente tus miedos. Y eso que no te encontraste nunca con la zorra o el lobo y que entonces no habían empezado los montes a poblarse de las nutridas manadas de jabalíes que proliferan en el presente. Claro que nunca es tarde, ahora te pueden saludar hasta los osos. De momento dicen que hay dos…

Mariano Estrada
Del libro Rosa entre las rosas. Cuarenta años de amor (2014)
 

Nota
Parece ser que los osos han aumentado a cuatro. Por cierto, desde hace unos años hay un conjunto musical cuyo nombre es Los osos de Velilla (Velilla es un hermoso paraje de Muelas de los Caballeros)

lunes, 3 de octubre de 2022

Abrazo

 

Rosa y Mariano, en el puertode La Vila, 1974

 
Abrazo


Mi mano tiene tomada
la dimensión de tu pecho,
mi boca la de tu boca,
mi cuerpo la de tu cuerpo.

Y vengo a abrirte la arteria
por donde va el pensamiento,
para caer con el alma
alrededor de los sueños.

Que en este abrazo gigante,
alzado en barro y en viento,
mi sangre es tanto tu sangre
como mi aliento tu aliento.

Mariano Estrada
Del libro Poeminos de amor (2013)

domingo, 2 de octubre de 2022

La visita


Rosa en Castuera, Badajoz, verano de 1974

La visita

Te habías ido de vacaciones con la familia. A Castuera. Yo me había puesto de acuerdo contigo para ir a verte, pero tus padres no sabían nada de nada. Mandaste a tus amigas a recibirme, para que ellas me condujeran a ti. Aparqué casi en frente de tu casa. Tu hermano, que tenía 5 años, reconoció mi coche: “Ese es el coche de Mariano”. ¿Y quién es Mariano? –preguntó tu padre-. “Un amigo de Rosa”. Yo me justifiqué diciendo que en realidad iba a Muelas de los Caballeros, pero que había entrado a Castuera porque me pillaba de paso. ¿Y dónde está exactamente ese pueblo? En Sanabria, Zamora. Ya, ¿y dices que te pilla de paso? Finalmente, tus padres asimilaron el rodeo porque entendieron la fuerza del amor. Y me trataron muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que nuestra relación no era formal y que tú tenías solo 16 años. Pasamos unos días inolvidables. Y también un calor horroroso, sobre todo en las casetas del embalse del Zújar, donde tu padre nos hizo un gazpacho extremeño que nadie me obligó a comer y que yo me vi forzado a probar. El gazpacho y yo no hemos hecho nunca muy buenas migas. Pero las migas son otra cosa.

Mariano Estrada
Del libro Rosa entre las rosas. Cuarenta años de amor (2014)

sábado, 24 de septiembre de 2022

El Cubano, una foto de Fernando Medrano Rubio

 

El Cubano, fotografía que que adorna un espacio de nuestra casa

 

Fernando Medrano
Una persona admirable que logró hacer de la fotografía el río de su vida.

1.- Dedicatoria en el libro Vientos de soledad

A Fernando Medrano Rubio, a quien debo gratitud y por quien siento admiración como persona y como fotógrafo. A lo largo de los últimos 30 años, él ha embellecido algunos de mis libros y de mis actos con sus hermosas imágenes, él ha endulzado con su arte y su humanidad muchos momentos de mi vida. Un amigo común, el biólogo Joan Piera, le nombró “Poeta de la imagen”. Creo que se quedó corto. Para mí es un poeta sin adjetivos y un caballero de la amistad. Por último, subrayo lo que dije de él en el año 1998, con motivo de una exposición de sus fotografías en Benidorm: “Al igual que con la familia y con los amigos, su relación con la cámara es un acto continuo de fidelidad, término que implica al amor y al respeto”. (25-10-2017)

El Cubano, foto de Fernando Medrano


2.- Explicación de la falla

El día 27 de octubre del año en curso presentaré en Villajoyosa el libro HUELLAS DE ADMIRACIÓN. Fernando Medrano está entre los 65 admirados que componen el libro. Dejo aquí una de sus obras, la que decora un rincón de nuestra casa. Nosotros lo llamamos El Cubano. sin más. Procede de una exposición que hizo sobre Cuba en Benidorm y que luego se convirtió en itinerante.

En la primera fotografía se incluyen los inevitables reflejos que produce la luz, ya que el cuadro está protegido por un cristal. Para hacer la segunda tuve que desmontar el cuadro.

Mariano Estrada, 24-09-2022