Albert Camus. Tomada de internet sin ánimo de lucro
ALBERT CAMUS
EL ESCRITOR FILÓSOFO. Y AL REVÉS
Albert
Camus (1913-1960) hizo grandes aportaciones a la literatura y a la filosofía.
Tal vez su obra más conocida sea El extranjero (1942), que fue llevada
al cine por Luchino Visconti en 1967, pero no hay que olvidar otras obras como La
peste, El hombre rebelde, La caída, Los poseídos… Influido por filósofos
como Nietzsche o Sartre, se convirtió en un referente del existencialismo. En
el año 1957 recibió el Premio Nobel de Literatura por el conjunto de su obra.
En el discurso ante la Academia sueca dijo sentir pánico porque la suya era una
obra apenas desarrollada y porque él mismo solo era rico en dudas.
En el año 1942, escribió también El
mito de Sísifo, libro en el que presenta la historia de Prometeo que,
enfrentado a los dioses, estos le infligieron el eterno castigo de subir al
monte una piedra. Su primer capítulo empieza con las siguientes frases:
"No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio.
Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla es responder a la pregunta
fundamental de la filosofía". A lo largo del ensayo analiza las figuras de
don Juan y don Quijote, a los filósofos existencialistas y fenomenólogos… Y,
finalmente, a Kafka, de quien viene a decir que su obra es “de importancia
capital en el marco de este ensayo”. Considera que su obra es universal y, por
tanto, no absurda.
LO ABSURDO Y EL SUICIDIO,
DESARROLLADO EN EL MITO DE SÍSIFO
Un
mundo que se puede explicar incluso con malas razones es un mundo familiar.
Pero, por el contrario, en un universo privado repentinamente de ilusiones y de
luces, el hombre se siente extraño. Es un exilio sin recurso, pues está privado
de los recuerdos de una patria perdida o de la esperanza de una tierra
prometida
(Albert Camus)
Con lo que han dicho los filósofos sobre la
esperanza podíamos hacer no uno, sino varios tratados. De hecho, hay muchos
filósofos que, negándola en principio, se han acabado abrazando a ella, no
tanto por convicción, sino por impotencia racional, es decir, por falta de algo
sólido a lo que agarrarse.
En cambio, Albert Camus asegura que
aquellos que, privados de ilusión y de luces, llevan la verdad hasta sus
últimas consecuencias, deben vivir sin apelación. Es decir, sin nostalgias del
pasado y sin esperanzas del futuro. Para Camus, la esperanza es una especie de
engañoso señuelo. Más aún, un fraude. En El mito de Sísifo, y dentro de
su filosofía del absurdo, Camus asegura que hay que vivir con las certidumbres
que se tienen. Sin engaños ni trampas.
Y Píndaro, según cita del propio
Camus, en su III Pítica, dice: “Oh, alma mía, no aspires a la vida inmortal,
pero agota el campo de lo posible”.
A ello vamos. Con un poema de mi libro Al dictado del ánimo (2023)
El acantilado
A
Albert Camus
Siento
el miedo en la frente
y no logro romper
esta larga cadena de congojas.
Analizo
las causas
en las que el miedo se origina
y la razón me dice
que se pueden vencer.
Tan
reputada autoridad,
me da la confianza necesaria
para poder vencerlas.
Salgo
a la calle, voy
a una entrevista de trabajo.
Consulto mentalmente
el saldo de mi cuenta.
Decido visitar
al propietario de la casa
en la que vivo de alquiler.
Pienso en mis hijos, en mi esposa,
en la vida presente y en la vida
que queda por venir…
Por
último,
pienso en el vuelo de los pájaros
y en el agua del mar…
Llego
al acantilado,
miro hacia abajo y veo solamente
una nube de espuma
que se ha puesto delante de mis ojos.
Atraído
por ella,
suelto mis íntimas amarras
y me entrego a la acción.
Todo
es fugacidad,
todo es instante,
el destino me mira muy de cerca,
ya no puedo pensar.
ya no puedo frenar este fracaso.
Mariano Estrada
Del libro Huellas de admiración (2022)