Cercado de mies, fotografía de Fernando Medrano
Nueva dedicatoria a Manuel Centeno, 7 de mayo de 2013
El 27 de noviembre de 2010 dediqué este poema a mi amigo Manuel Centeno, con quien entonaba gorigoris porque el campo moría. Hoy el que ha muerto es él y mi corazón entona un canto de tristeza.
¡Qué pena!
Este post se lo dedico a mi compañero y amigo Manuel Centeno, que en estas cosas del campo tiene unos sentimientos como los míos: las mismas penas, las mismas alegrías. Desgraciadamente, el campo que él y yo conocemos tiene hoy más de las primeras que de las segundas.
Querido Manuel: ¿Podrá olvidar el campo alguien que se apellida Centeno?