Agosto 2019, mirando por la ventana
Querida, Martina:
Hoy, cuando te despiertes por la mañana, ya estaremos
a siete de septiembre de 2019. Y tú tendrás, por tanto, siete años completos.
Uno encima del otro.
-¿Por qué encima, abuelito? Podían estar al lado.
-Ponlos donde quieras, muchacha, de momento no vas a notarlo. Pero yo creo que van encima porque, finalmente, cuando tienes sesenta y cinco, los años empiezan a pesar. Por eso nos encorvan un poco. Si estuvieran al lado, el 65 no pesaría sobre el 64 ni el 50 sobre el 49 ni el 15 sobre el 14, sino que cada año pesaría solo sobre sí mismo.
-¿Sabes lo que yo creo, abuelito?
-¿Qué?
-Que dices demasiadas tonterías.
-Pues es verdad, Martina, pero todas ellas tienen la intención de felicitarte. De manera que voy a seguir llenando el carrito, ahora en forma de poemas:
-¿Por qué encima, abuelito? Podían estar al lado.
-Ponlos donde quieras, muchacha, de momento no vas a notarlo. Pero yo creo que van encima porque, finalmente, cuando tienes sesenta y cinco, los años empiezan a pesar. Por eso nos encorvan un poco. Si estuvieran al lado, el 65 no pesaría sobre el 64 ni el 50 sobre el 49 ni el 15 sobre el 14, sino que cada año pesaría solo sobre sí mismo.
-¿Sabes lo que yo creo, abuelito?
-¿Qué?
-Que dices demasiadas tonterías.
-Pues es verdad, Martina, pero todas ellas tienen la intención de felicitarte. De manera que voy a seguir llenando el carrito, ahora en forma de poemas: