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miércoles, 11 de septiembre de 2019

Presentación de los libros LA MIRADA DE MARTINA y JIRONES DE LA VIDA, de Mariano Estrada


Marcapáginas de la presentación

Presentación de los libros LA MIRADA DE MARTINA y JIRONES DE LA VIDA, de Mariano Estrada

Será el próximo día 20, viernes, a las 20,30 horas, en el Centro Social Llar del Pensionista de Villajoyosa.

Tanto en el cartel como en el marcapáginas figura un elenco de participantes que, sin embargo, ha sufrido algunas variaciones, quedando como sigue:

sábado, 7 de septiembre de 2019

Felicidades, Martina, por tu séptimo cumpleaños



                                              Agosto 2019, mirando por la ventana

Querida, Martina: 

Hoy, cuando te despiertes por la mañana, ya estaremos a siete de septiembre de 2019. Y tú tendrás, por tanto, siete años completos. Uno encima del otro.
-¿Por qué encima, abuelito? Podían estar al lado.
-Ponlos donde quieras, muchacha, de momento no vas a notarlo. Pero yo creo que van encima porque, finalmente, cuando tienes sesenta y cinco, los años empiezan a pesar. Por eso nos encorvan un poco. Si estuvieran al lado, el 65 no pesaría sobre el 64 ni el 50 sobre el 49 ni el 15 sobre el 14, sino que cada año pesaría solo sobre sí mismo.
-¿Sabes lo que yo creo, abuelito?
-¿Qué?
-Que dices demasiadas tonterías.
-Pues es verdad, Martina, pero todas ellas tienen la intención de felicitarte. De manera que voy a seguir llenando el carrito, ahora en forma de poemas:

sábado, 11 de febrero de 2012

COMENTARIO de Juan Manuel Díaz Álvarez al poema LA LUNA


Juan Manuel Díaz Álvarez y Mariano Estrada, León, octubre 2007


COMENTARIO de Juan Manuel Díaz Álvarez al poema LA LUNA

Queridos amigos:

Allá por los años sesenta, en la fría paramera leonesa -donde se ubica el municipio de La Virgen del Camino-, Juan Manuel Díaz Álvarez y yo compartimos colegio y proximidad. Quiero decir que la cercanía entre las letras D y E,  iniciales de nuestros respectivos apellidos, hizo que no solo compartiéramos los amplios territorios del internado en el que transcurría literalmente la vida de unos quinientos aspirantes a la Orden de Predicadores, sino también el íntimo espacio de una clase de treinta alumnos. En nuestro caso, además, compartíamos el sagrado templo de la amistad que se profesan los niños y los adolescentes.

miércoles, 28 de abril de 2010

Distancias: un poema indultado

Lidia


Distancias: un poema indultado

Para Lidia,
que ha decretado su indulto

Yo creo que la mayoría de los libros –y desde luego los míos-, tienen sabores de una época determinada. La de “Amores colaterales” está marcada por Mar, que ha recreado todos y cada uno de sus poemas, es decir, un total de cincuenta y uno. Originalmente eran más, pero hubo una rigurosa selección y algunos se fueron directamente al sobrado, donde han permanecido hasta hoy sin emitir mayores protestas ni pedir reaperturas rencorosas del expediente.

Pues bien, he visitado el archivo al que fueron relegados y me he encontrado con uno que acaso merezca el indulto, no porque sea extraordinariamente bueno, sino porque en el libro hay otros que no son mejores.

Se lo he mandado a Mar, naturalmente, que es como la autora del poemario en su versión “imagen y sonido”. Y, por supuesto, su divulgadora más eficaz. También se lo he mandado a Lidia, que ha sido una lectora transparente, una crítica generosa y una amiga ya indispensable.

La lectura de los poemas desechados me ha llevado también a otros recuerdos, como el del foro de Muelas en sus días de gloria y de laurel: Natalia, Ramón, José Miguel, Agustín, Antonia, Joan, Fernando… Y, cómo no, el del día de la presentación, con Ángel Luís Prieto de Paula, Ramón Arcusa, José Luís Ferris y un montón de amigos y familiares.

De ello hace poco tiempo, pero éste ya es ido. Irremediablemente. Sin embargo, será de los que guardemos siempre en la memoria.

Un abrazo


DISTANCIAS

Para Lidia,
que ha decretado su indulto.

Entre nosotros hay
distancias que ni tú ni yo
podemos acortar con nuestros besos.

Promontorios de vida
que rebosan en mí y tú no puedes
sentirlos como propios.
Sueños que no has tenido aún,
llantos que tienen que correr
por tus mejillas,
caricias de otras manos, gozos
que un día sentirás, abrazos
que no son estos míos...

No, no… Escucha:
ni tú ni yo podemos
orillar en el cauce de tus días
tanta ausencia de vida.

Aunque te quiera, amor, aunque me quieras.


Mariano Estrada
Descartado del libro Amores colaterales (2006)