Frases que son jirones
De cal o de arena, frases como estas decíamos en el año 2013. ¿Diríamos hoy las mismas? ¿O hay algunas que no encajan ya en la realidad del presente?
1.- No hay pueblo que aguante eternamente los escarnios del hambre, la anulación completa del orgullo, el hiriente alfiler de la desesperanza.
2.- El ejercicio de la venganza es corrosivo, el odio no conduce a la paz y la pena de muerte se escapa a la autoridad de los hombres.
3.- Es gratificante saber que, en ocasiones, los años no solo no agotan la ilusión, sino que se alían con ella para fortalecer el espíritu.
4.- ¿Hay algo más hermoso que vivir para el amor, tenerlo por costumbre, ganarle esa batalla al egoísmo?
5.- La noche no es culpable de que todo lo veamos tan negro. La oscuridad del espíritu puede sobrevenirnos a plena luz del día.
6.- Yo creo profundamente en el hombre, no solo como vencedor de las batallas que constantemente libra el mal contra el bien, sino también como ser capacitado para asumir el dolor, purificarse y superarlo.
7.- El hecho de escribir poesía conlleva un compromiso con la vida que el poeta no puede eludir y que puede llegar a ser duro, ya que la aspiración a la belleza discurre por caminos de honestidad.
8.- Con la razón se puede encontrar el equilibrio y las proporciones. Con la justicia se puede mitigar el dolor y reparar en cierta forma los daños. Con la buena voluntad se puede conseguir que los caminos hacia la paz se vayan abriendo poco a poco en el corazón de las personas.
9.- Da pena ver a especuladores y mangantes llenando los bolsillos a costa de las debilidades ajenas. Y más que pena, da asco. Y más que asco una profunda rabia.
10.- Si la razón no puede responder a los interrogantes últimos del espíritu, la entrega de éste a la irracionalidad es inevitable y hasta lógica. Pero, ¿qué hay al final de ese camino? Una gran impotencia. De ahí puede surgir de nuevo la fe y la esperanza. Pero una y otra estarán inducidas por el horroroso miedo al vacío.
Mariano Estrada
Del libro: Jirones de la vida (2018)


Madre mía Mariano, qué frases tan contundentes, cada una de ellas daría para un encendido debate... El presente es tan oscuro como luminoso... Yo, por desgracia, soy bastante pesimista y ahora, trece años después, no compartiría todos estos girones... Siempre he pensado que la esperanza es lo último que debemos perder. Espero no perderla para siempre.
ResponderEliminarUn enorme abrazo.
Hola, María: tienes razón, el presente es bastante oscuro. Se diría que más oscuro que luminoso. Y no solo por las guerras, que hay para dar y tomar, sino también porque las sociedades han perdido una buena parte de los valores y están bastante crispadas. En España, concretamente, el odio se mastica y ya casi somos una sociedad de enemigos. Creo que es urgente recuperar la convivencia. Y para ello hay que tener dispuesta la voluntad.
ResponderEliminarDe momento te mando un fuerte abrazo y un beso.