Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Alma de noche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alma de noche. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de enero de 2011

Nocturno

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Nocturno

He salido a la noche
para perderme en los parajes
interminables de la soledad
y echar mis pensamientos a la luna.

domingo, 9 de enero de 2011

La angustia

Cuadro de David Alfaro Siqueiros. Tomado de internet sin ánimo de lucro

No hablamos aquí de las teorías freudianas sobre la angustia ni tampoco del concepto de la angustia desarrollado por Kierkegaard. La angustia de nuestro tiempo es el estado de ansiedad o de miedo en el que viven muchas personas esperando  a que lleguen sus hijos adolescentes o jóvenes a altas horas de la mañana.


La angustia

1

Son las siete de la mañana
del día 3 de agosto
del dos mil ocho.
Domingo, por añadidura
y todavía virgen.

¿A quién le importa esto?
Seguramente a nadie, por inocuo.

Zurea una paloma en los alrededores
proclamando, tal vez,
la salida del sol.

Es la hora en que el sueño
se estrella en las gargantas
incontinentes de los gallos
y en los chisporroteos
crecientes de la aurora.

Es obvio que hay lugares
donde el amanecer
se viste todavía
con un traje de noche, pero insisto:
¿A quién le importa esto?
A nadie, por elemental
carencia de interés.

A la gente le importan otras cosas,
por ejemplo: que al despuntar el día,
todo huela a café y a mermelada.
Que el frigorífico reviente
de bienestar acumulado
y renovable.
Que el coche nos espere
en el aparcamiento
con dos litros de más,
por si hay que ir al mercado o a la playa.

¿Que además amanece con dulzura?
Bendito sea Dios, benditos sean
los zureos de todas las palomas
del mundo y que amanezca en paz

En paz, repito,
porque la noche de los sábados
acaba con frecuencia al mediodía
de los domingos.
Y a estas horas hay ojos
que nadan en alcohol,
mientras el genio de la sociedad
y los predicadores de todas las iglesias
-política incluida-
habitan las profundidades
sordomudas del desentendimiento.

Por lo que cabe preguntar:
¿Le preocupan a alguien estas cosas?

Y, más concretamente:
¿A quién le importa
la nieve que esta noche
ha caído en el monte
de la respiración,
que es la ingente nariz
de la conciencia satisfecha?
Es verdad que son muchos
los que sufren por ello, pero al gato
nadie le pone el cascabel…


2

Sale el sol por el frente,
levantando en su entorno
una nube de fuego y de belleza
¿Vale decir que me impresiona?
De acuerdo, me impresiona.

Menos mal que la luz
le da otra vez al mar sus horizontes
y la mierda se va a las cañerías.

Borges diría que “de nuevo
el mundo se ha salvado”,
pero los técnicos anotan,
en los análisis meticulosos
de las alcantarillas,
el avance de nuestra larga
enfermedad.

No obstante,
cualquier amanecer
es digno de celebración
si, cuando el gallo canta,
no lo hace sólo en Zaragoza,
sino también en las arterias
de los desiertos, en las charcas
del mapa universal
y en los bolsillos inconsútiles
de los desnudos
por falta de justicia.

La noche se ha gastado
en artificios, pero yo pregunto:
¿A quién le importa esto,
pregonero del alba?
A nadie,
salvo a aquellos que,
un día y otro día,
entre espinas de amor
y llantos de impotencia,
han sentido en la sangre
el borboteo amargo de la angustia.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

sábado, 2 de octubre de 2010

Alma de noche

 Fotografía de 1973, recién llegado a Villajoyosa, en el barco de Miguel Ángel Martínez
                            


Alma de noche
Montiboli, Villajoyosa


Salen los barcos a la mar,
como pelillos
de vieja discusión
que dejan en el aire
una ruidosa sinfonía:
run, run, run, run…

“A la mar que te vayas,
querido Pepe”...

¿Sales a despedirme, Ausentia,
o es que te gusta este vaivén
de madrugada, este runrún
de barcos al trantrán?

En menos de dos horas
saldrá también el sol
y, con el sol, los cuernos
parsimoniosos de los caracoles,
los cantos de los gallos, las sensibles
antenas de las mariposas,
las primeras toallas
de los turistas…

Luego sale la prensa
de papel: ra-ta-ta-ta-tá…
que inunda los kioscos
de información,
de anuncios, de cotilla,
de teléfonos de contacto…

Sale el tren, sale el autobús,
sale la gente de sus camas,
de sus casas, de los panales
de miel de sus colmenas,
de la boca del metro,
de las rampas de los garajes,
del orujo del bar…

Salen nuevos iconos
en las televisiones
nacionales, locales, autonómicas,
públicas o privadas.
Y sale Ana Obregón, cuya vitola
de biología arborescente,
huele a gastada primavera.

Y ya, como esperanza colectiva,
salen los números premiados
de la loto de Cataluña,
salen los ciegos, las quinielas,
sale la lotería nacional,
sale aquello y aquello…

Y así, sale que sale,
todo sale for sale.
¿Comprende usted?
Si no sale, no vende, pero, entonces,
¿de qué trata la trata?

¿Estás a la que sale, a la que salta,
a la que vende o a la que te meto?

Mi estado es tuyo, hermano, pero tú
¿Cuándo saldrás de esa salmodia,
en la que siempre estás salido,
si bien se mira?

Sal, ido,
si bien se mira.

Sal de una vez, si quieres.
De Santa Pola.
En El Saler, pimienta.

Y del armario, sales
gordas de frutas. Vamos,
si es que te sale del salero,
que lo tienes, y mucho.
En las viejas salinas
de Guardamar.

Huelo el alba, los barcos
se alejan al trantrán.
Me gusta este runrún mientras me duermo.

Del libro “Las orillas del mar”
Agosto, 2008

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios