Rosa, junto a un monje de la Iglesia Ortodoxa
Para leer en el descanso del partido entre el Real Madrid y el Liverpool.
Crónicas de Kiev. Pecherska Lavra,
fragmento
Al monasterio de la Lavra, madre
de los monasterios rusos, se llega por
una avenida de castaños que desemboca en una plaza-balcón donde hay un obelisco
a la memoria de los muertos de la segunda guerra mundial, custodiada
discretamente por el fuego eterno. Quiero decir que en la base del obelisco hay
una llama discreta que no se apaga jamás.
