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martes, 3 de julio de 2012

La camisa



Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Visita en Facebook la página “Propósitos adversos”


La camisa

Mi pobre corazón está doblado
de amar y amar y amar sin resultado.

Ingenuamente,
creía en el amor y en el tocino,
creía en las mujeres y en el vino,
creía en el jilguero y el venado...

¿Hay alguien más decente?
Lo que he tragado.
Llegué a creer incluso en el vecino.
Pensaba que era amable hasta el Estado...

Ahora, de repente,
rozando el ecuador de mi camino,
me he vuelto negador y descreyente.
¿Qué pasa, qué ha pasado?

Sencillamente:
el árbol de la ciencia se ha secado,
la fruta es engañosa y aparente,
murió la tentación, murió el pecado.
Nos queda una camisa de serpiente.

Del libro “El limón hespérico”

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

viernes, 1 de abril de 2011

El abuelo, el nieto y el cura

Ángeles y demonios, tomada de internet sin ánimo de lucro

El abuelo, el nieto y el cura

Queridos amigos:

Gracias a la atracción en la que me tenía envuelto de niño, mi abuelo siempre ha sido para mí un motivo de inspiración literaria. De hecho, creo que la primera vez que cogí en serio una pluma fue para escribir un cuento en el que se reflejaran ciertos aspectos de su vida que me resultaban especialmente atrayentes.

Después imaginé un poema sobre su muerte que quedó recogido en el libro “Tierra conmovida”. Dejo aquí unos párrafos del cuento para facilitar, si cabe, la comprensión del poema.

sábado, 12 de marzo de 2011

Pecado

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Ver PPS de Mar:


Pecado

Amiga mía,
Me arrodillo ante ti para exclamar
en voluntaria confesión:

Yo no estoy libre de pecado.

(En terminología más acorde
con nuestro pensamiento, al pecado
lo llamaríamos error,
pero un error consciente y
repetido de forma pertinaz
¿no equivale a un pecado?)

Pues bien, no sólo no estoy libre
de pecado, sino que a veces creo
que el pecado soy yo.
(Pronombre personal en
manifiesto pecado de soberbia).

Y puestos a decir,
confieso que he pecado
de todas las maneras
posibles: de palabra,
de obra, de omisión, de pensamiento...

Tan sólo hay un pecado
que nunca he cometido y nunca
jamás cometeré,
que es dejar de quererte.

Es pecado mayor, sería
categóricamente imperdonable.

Del libro "Amores colaterales"

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

lunes, 31 de mayo de 2010

Postamatorio

Tomada de internet sin ánimo de lucro

Postamatorio

Tras este evento divino,
que multiplicadas generaciones
han llamado pecado,
¿qué otra cosa cabe
sino hundirnos
en la plenitud del silencio?