Plaza de Matalera, Muelas de los Caballeros, Zamora
No sé si volverán las golondrinas a los balcones, pero hay cosas que
es difícil que vuelvan a aquellos viejos pueblos en los que, a pesar de la
humildad y la dureza del trabajo, imperaba la ilusión, la buena convivencia, el
amor, la alegría, el bullicio, la esperanza, la vida.
Sueño
Vuelve el fuego a encender la chimenea
de la vieja cocina abandonada.
Vuelve el lustre a las hoces y a la azada,
En las calles humildes de la aldea,
donde puso el silencio su calzada,
se ha erigido una voz ilimitada
que en los pies de los niños corretea.
En los ojos del hombre se percibe
una luz ancestral que lo ilumina,
un destello feliz que lo transforma.
Es el sueño de un alma, que recibe
su legado de paz, su medicina
y el zapato a medida de su horma.
Mariano Estrada
Del libro Trozos de cazuela compartida (1991)
Del libro Trozos de cazuela compartida (1991)

Hermoso soneto con reminiscencias de lo que fue, aún se recuerda con nostalgia y se reactiva con emoción. Muy lindo, Mariano ! Abrazo argentino.
ResponderEliminarVictoria
Hola, Victoria: has hecho un resumen perfecto del soneto. Yo no lo hubiera hecho mejor. Y encima te gusta. A mí solo me queda darte las gracias y enviarte un fuerte abrazo.
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