Luis Eduardo Aute. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro
El alba
Era el alba muy tierna,
como un pichón de paloma,
un apunte frágil del rayano día.
Y ya la tierra temblaba.
Y ya blandía el gallo su reloj de pluma
bajo el humo denso de las chimeneas.
como un pichón de paloma,
un apunte frágil del rayano día.
Y ya la tierra temblaba.
Y ya blandía el gallo su reloj de pluma
bajo el humo denso de las chimeneas.

