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jueves, 6 de enero de 2011

La vaca de Severiana

                               Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

La vaca de Severiana

Como era de esperar, la Navidad había venido con nieve, mucha nieve, tanta que las casas con fachadas a barlovento amanecieron con las puertas cegadas. La estampa era hermosa. El manto que cubría las calles, en sus puntos más gruesos, ganaba en altura a los perros y a las ovejas, e incluso a ciertos niños de 6 ó 7 años a los que la malicia no dejaba crecer. ¿Sería cierto aquello de que la malicia no deja crecer a los niños?

viernes, 5 de noviembre de 2010

Lucubraciones micológicas


Macrolepiota procera. Foto de JMPiña

Lucubraciones micológicas

No hace muchos años, en la Comarca de Sanabria-La Carballeda (En Cuenca no lo sé) sólo se cogía un tipo de seta: el cucurril o cucumillo (Macrolepiota procera) Y únicamente para el consumo personal o familiar. En la actualidad, el de las setas es un negocio floreciente, aunque hay años en los que la sequía lo deja completamente mustio. Por lo que he podido saber, éste del 2010 no está siendo un año muy bueno. En cuanto a las variedades, que son muchas, las más solicitadas y abundantes son, además del cucumillo: el boletus, el champiñón y el níscalo.

Entre las setas no comestibles, abundan los “pedos de lobo” (Geastrum, Lycoperdum, Calvatia, )… que en algunos lugares reciben el nombre de cacaforras… Por cierto, nunca he tenido claro si los lobos, cuando bufan por la retaguardia, espolvorean. Pero si no lo hacen, ¿a santo de qué ese nombre? Por lo que a mí se refiere, prefiero llamarlas cacaforras, porque es un nombre sonoro y porque así se llamaban cuando yo jugaba con ellas de niño. ¿Has dicho jugaba? Sí, son como pequeños balones de fútbol que, al irles danto patadas por prados y praderas, explotan y se derraman en un polvo marrón (esporas) que, a lo que parece, tiene ciertas analogías con los pedos reales de los lobos. Y digo yo: además de aire, ¿qué otra cosa llevan los pedos de los lobos para que puedan ser detectados por el ojo humano? ¿Alguien ha visto alguna vez un pedo real de lobo?


 
Macrolepiota procera. En Muelas, cucurril o cucumillo

Lucubraciones micológicas

A los frutos de monte se les llama también frutos incultos, porque acaso no han pasado por la universidad. En el monte de mi abuela, que ahora es patrimonio forestal del Estado, repoblaciones en consorcio, había un guindo silvestre. ¿Es lo mismo que inculto? Tal vez. ¿Y lo mismo que santo? Puede. San Silvestre, santo de nochevieja. O mejor aún, de cierre por defunción. ¿Reencarnación, retorno? ¿Morir para nacer? ¿Fin y principio? ¿Giro o espiral? Pero “no basta ser el último para ser alguna vez el primero”. De manera que es el santo del fin, supongo que “Desde aquí a la eternidad”. Mi abuela, la del guindo en el huerto, solía decirlo muy claro: “San Silvestre, con el año acabeste”. Es decir, inculto por donde quiera que se le mire. Hay que ver las cosas que se hacían antiguamente para rimar....

Sobre los frutos silvestres ha caído un sambenito muy chungo: el de lo no recomendable “por reconocida inutilidad de la lógica”. Y esto es así hasta el punto de que la palabra silvestre, que encierra en sí misma la pureza de las vírgenes troyanas y la hermosura de las flores en primavera, tiene también determinadas significaciones peyorativas, como inculta, agreste, selvática, no sé si un poco salvaje. Las generalizaciones pueden ser trampas de las que es difícil salir. Pero nosotros sabemos que un garbanzo no estropea nunca el cocido. Entonces, ¿por qué razón un abruño, si es un fruto mediocre, incluso malo, va a negar las bondades de una seta, que todo el mundo sabe que es buena? El boletus, por ejemplo, que es silvestre e inculto ¿no es exactamente magnífico? Hombre, la exactitud alude a la precisión; en cambio, la magnificencia se refiere a la calidad, que es exactamente magnífica, tal como queríamos rebatir. ¿Para qué quedarse entonces con los engendros desnaturalizados, los ciruelos bordes, los escaramujos inútiles, las higueras malditas y los frutales sin injertar, ya sean manzanos, abruños o bergamotos?

- Champiñones, boletus, níscalos, cucumillos... Es cierto que las setas son delicias de monte, Antonio, pero no es menos verdad que su tipismo silvestre se destiñe en la cocina de los restaurantes, donde las manos de los cocineros las convierten en manjares de salón, es decir, modales refinados, precios consecuentes, sofisticadas vestiduras. ¿Me corre usted la silla, por favor? ¡Será finolis! Maravillas de España. Torcas. Morteruelos de Cuenca. ¿Quién no cede al encanto de unas setas colgantes, hechas arte y cultura al lado de un Museo, en buena compañía, delante de un buen vino? Por el contrario, a la tortilla de patata o al chorizo carballés les va muy bien el murmullo del agua en el arroyo, el liquen de las peñas, el mendrugo de pan, los olores fuertes del brezo...

Del libro Aguablanca: caminos de ida y vuelta (2002)

Mariano Estrada 

viernes, 24 de septiembre de 2010

Caminos, silencios, ríos, montañas


 
Río Fontirín, Muelas de los Caballeros, Zamora. Agosto 2010

Caminos, silencios, ríos, montañas...

El silencio volvió a apoderarse del camino. Otra vez los pasos acompasados y monótonos, la ensimismación, la introspección, la actividad desenfrenada de la mente, los pensamientos que vienen, que van, que se amontonan, que juntan el grano con la paja, la verdad con la mentira, que burlan el tiempo y el espacio, que trascienden la realidad, que quiebran la razón y las costumbres, que irrumpen en territorios inexplorados y traspasan murallas imposibles. Que transforman y desmenuzan y desacralizan. Que atraviesan montañas, que saltan valles y ríos......

¿Y ahora descubres que el río no es el río sino una grieta de sangre? ¿Y ahora descubres que las montañas son senos de la mujer/madre-tierra/fecundidad? Ayer profundicé una montaña desnuda y afeitada. Las montañas también tienen afeites, como las mujeres. Los tienen y los sufren y los exhiben. Como adicto a la trigonometría, yo pedía senos. Y me dieron tangentes. La tangencias son igual que los roces. Pero yo necesitaba profundidad. Y me dieron piedras. En realidad, yo era un niño "que iba para piedra nocturna". Mamá, quero senos. "Voglio una donna" Y me dieron montes para andar y merecer y ganar altura y cansancio. Ahí está el bidón de la pulsión, el de las cuestas arriba. ¿Cómo se profundiza una montaña? Propulsión a chorro. A mí me empujan motores que funcionan con queroseno. Mamá, quero seno. Mamá, quero tuate. Seno y chocolate. Y me dieron piedras.

Subiendo a las cascadas de Sotillos, San Ciprián, Sanabria, Zamora


En las laderas afeitadas las piedras van hacia arriba, pero también hacia abajo. Solo hay que mirar al revés. Variar el sentido. Invertir. Meter muchos millones en la prosperidad, léase mercantilismo, léase progreso: "Millones al horno". Invertirse. Hacerse maricón. Volver la vista. Hacerse estatua de sal, mirar atrás. La mujeres que hacen el pino son temporalmente invertidas. ¿Y si se invierten dos veces? Entonces pueden ser lesbianas. Mi tío Juan me ha dicho que su hija Teremari está muy bien invertida. De pie es un monumento, pero él quiso decir colocada. No, no, chaval, mi hija es de la liga antidroga. No sé qué liga es esa, pero no es muslim, como la Árabe. La liga árabe es difícil de ver, porque está debajo del burka. Las ligas ya no están en el muslo, como antaño. Ahora son sociedades elásticas. A algunas sociedades les viene grande la liga. ¿Qué ocurre, entonces? Que todo cristo las folla.

Las montañas no tienen profundidad, tienen altura. Y base. En las montañas nevadas la base es militar. Área militar. Base por mitad de la altura. ¿Triángulo? No, cono. Bien, ¿quiere usted una cana? ¿Al aire? No, de barril. Una cana, cono. El cono es un volumen. La cona es otra cosa, pero en gallego. ¿Me está invitando usted a una cerveza? Base. Ácido más base. Sal más agua. Sal de la tierra, sal de la marisma, sal de Santa Pola, sal de aquí, lárgate ya, vete. "Yo te arrojé de mi cuerpo... ". Las montañas con base militar son montañas nevadas. Los montes afeitados no son montes, son piedras. Piedras de Venus. No son metáforas. Son huesos. Axis y coxis. Las piedras de Venus aparecen cuando las mujeres se hacen niñas de pubis. Es decir, se afeitan. ¿Tú te afeitas? "Mi barba tiene tres pelos". El pubis es un entorno atrayente, incluso obsesivo y mortificante. El pubis atrae a las ladillas y a los pitones. El de los ángeles atrajo a Manuel Puig.

Gonorrea de toros. Sangre de cornada. El río es una grieta de leche. Montaña de penetración. Profundidad. Útero. Los toros acaban siendo afeitados para que los cuernos no arruinen las corridas de los empresarios taurinos, cifradas en moneda corriente, como el agua que no has de beber. Los cuernos de ahora son un patrimonio confuso. No quemado, confuso. Un colosal mixtifori. Antes los llevaban las esposas. Ahora los llevan los carceleros entre sí. Las esposas van sueltas hacia los presos, con la tortilla y el bollo. No obstante, yo persigo la luz de las cavernas y ayer profundicé una montaña desnuda y afeitada. Antes fue un bosque de robles. Pero la tierra se estremeció con las caricias candentes del verano que desembocaron en tormentosos desgarramientos de la carne.

Heme aquí, carne atribulada, monte arriba, piedras arriba, "Peñas Arriba". Hacia la cumbre, hacia el pezón redondeado y trémulo, hacia el solar mortificado de la nieve, que se derrite; del agua, que se filtra; de la fuente, que brota en la ladera para hacerse río de sangre y eternidad, río de flora esplendorosa, río de fertilidades multiplicadas, río de belleza, río de gacelas atardecidas, río de baños ateridos y venturosos, río de molinos y amaneceres blancos y crecidas y sones y cánticos y transparencias.

Flora no afeitada, flora exuberante y floreciente. Río cercano y entrañable, río del alma que arrastra chorros de vida y bardomera hacia un ocaso de mar y corazones lentos, con mareas de vientre y de ternura. Río de sueños y de amor y de espumas evanescentes y populosas. Río de corrientes atropelladas y de truchas escurridizas. Río de barbos y de carrizos, que son barbas de río. Río elemental. Agua sin espasmos de contaminación, agua de abluciones purificadoras, agua de catarsis, borbotón, agua viva, agua constante, agua constantemente viva...

Del libro "Aguablanca: caminos de ida y vuelta"
Río Fontirín, Muelas de los Caballeros. Agosto 2010

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios

sábado, 11 de septiembre de 2010

Fecundidad

Río Fontirín, Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto M. Estrada

Fecundidad

El río baja de golpe,
la tierra calma lo espera.
Hay un lugar donde se unen
para que nazca la yerba.