El Charco, Villajoyosa. Foto M Estrada
Es verdad que nuestra literatura
está llena de árboles, como no podía ser de otro modo, ya que, en términos
generales, hemos vivido siempre entre ellos. El problema es que en determinadas
regiones españolas, especialmente del Sur y del Este –y siempre según los
entendidos- está empezando a oler a desierto. Y esto es algo por lo que
debiéramos estar preocupados. ¿Lo estamos? Yo sinceramente lo dudo.
Arbolillo
-Arbolillo del campo:
¿dónde está el ave
que se posa en tus ramas
para cantarme?
¿Dónde fue el pajarillo
de alegre cante?

