Foto tomada de internet sin ánimo de lucro
¿Procedemos de un pez?
Un día del año 2001, a raíz de una noticia que
aparecía en los medios de comunicación, escribí este pequeño artículo
Sobre la procedencia del hombre
Sobre la procedencia del hombre
Hoy
ha aparecido en la prensa la noticia de que muy posiblemente los humanos
procedamos de un pez, a lo que yo oso decir a modo de divertimento: el que se
llame Jonás sabe perfectamente que procede de una ballena. Pero vayamos por
orden. Primero fuimos barro, sobre el que Dios puso un soplo divino para darnos
alma. De ello se aprovecharon los curas. Luego fuimos mono, en constante y
darwiniano proceso de evolución. De ello se aprovecharon los políticos. Y ahora
que empezábamos a reírnos de las almas porque ya teníamos el hábito de las
monerías, nuestro futuro se abre a un pasado de pez, mira tú por dónde. ¿Quién
se aprovechará hoy de nosotros? Pero a mí no me sorprende el descubrimiento. De
hecho, mi sueño recurrente es un larguísimo buceo en el que la
respiración no representa un obstáculo. Eso sí, ahora sé de forma
fehaciente que si un día voy al fondo del mar no solo no me ahogaré, sino que
acaso encuentre las llaves del matarile, rile, ron.

