La luna ya no es la luna. Foto M. Estrada
La luna, cercana y luminosa
Estos días se le
han hecho millones de fotos. Yo me he conformado con verla, admirarla e
interiorizarla.
En algunas de las
fotos publicadas en los medios de comunicación, la luna aparece tan grande como
la que dejo yo aquí. Lo que pasa es que la que dejo yo aquí no es precisamente
la luna, sino la humilde cúpula de mi casa, hecha de modestos ladrillos,
mortero de cemento y pintura elemental. Eso sí, está tan bien hecha que no se
aprecia en su proyección ni un solo defecto. Para gloria de su constructor,
Fernando Fernández, a quien mando un abrazo lunático.
La luna
A Federico García Lorca
Ya nadie mira a la luna,
la luna ya no es de nadie;
ya no la cubren de besos,
ya no la bañan con sangre.
