Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta La luna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La luna. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de noviembre de 2019

El sueño y el árbol, un poema del libro LA MIRADA DE MARTINA


 Martina en el bosque encantado, Muelas de los Caballeros, Zamora


El sueño y el árbol

De un árbol que vi en un bosque,
tan alto como la luna,
colgaba una larga cuerda
con nudos hasta la punta.

Hay alguien ahí –grité,
mirando hacia las alturas.
Pero nadie, desde arriba,
me respondió a la pregunta.

viernes, 4 de octubre de 2019

La luna, un poema de Mariano Estrada y una foto del astrofotógrafo Andrew Mccarthy.


Foto del astrofotógrafo Andrew Mccarthy. Tomada de internet sin ánimo de lucro


LA LUNA


 Ya nadie mira a la luna,
la luna ya no es de nadie;
ya no la cubren de besos,
ya no la bañan con sangre.

Ni ya le escriben poemas,
ni ya le clavan puñales;
ya no hay tragedias de amores,
ya no hay amor, no hay amantes.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

La luna, cercana y luminosa



 La luna ya no es la luna. Foto M. Estrada


La luna, cercana y luminosa

Estos días se le han hecho millones de fotos. Yo me he conformado con verla, admirarla e interiorizarla.
En algunas de las fotos publicadas en los medios de comunicación, la luna aparece tan grande como la que dejo yo aquí. Lo que pasa es que la que dejo yo aquí no es precisamente la luna, sino la humilde cúpula de mi casa, hecha de modestos ladrillos, mortero de cemento y pintura elemental. Eso sí, está tan bien hecha que no se aprecia en su proyección ni un solo defecto. Para gloria de su constructor, Fernando Fernández, a quien mando un abrazo lunático.

La luna

A Federico García Lorca

Ya nadie mira a la luna,
la luna ya no es de nadie;
ya no la cubren de besos,
ya no la bañan con sangre.

viernes, 31 de agosto de 2012

Blue Moon. Poesías a la luna



Foto tomada de internet sin ánimo de lucro
 

Poesías a la luna
A Jade, que removió la luna.

Hace unos días, en una noche de frío y de recogimiento, una chica joven que viajaba por algún lugar de Madrid se sintió atraída fuertemente por una hermosa luna. Dice que estaba allí, quieta y alta, sobre un fondo de oscuridad, misterioso y azul,  y con una luz blanca y rebosante en la que se apagaban todas las estrellas, sobre todo las estrellas de la televisión. Llegó a casa y, pletórica de emociones, encendió el ordenador e introdujo en Google las mágicas palabras “poesía” y “luna”. Y hete aquí que, entre otros muchos hallazgos, le salió un poema que se llamaba precisamente “La luna” y que estaba dedicado a Federico García Lorca. El autor, un tal Mariano Estrada, le era totalmente desconocido.

sábado, 11 de febrero de 2012

COMENTARIO de Juan Manuel Díaz Álvarez al poema LA LUNA


Juan Manuel Díaz Álvarez y Mariano Estrada, León, octubre 2007


COMENTARIO de Juan Manuel Díaz Álvarez al poema LA LUNA

Queridos amigos:

Allá por los años sesenta, en la fría paramera leonesa -donde se ubica el municipio de La Virgen del Camino-, Juan Manuel Díaz Álvarez y yo compartimos colegio y proximidad. Quiero decir que la cercanía entre las letras D y E,  iniciales de nuestros respectivos apellidos, hizo que no solo compartiéramos los amplios territorios del internado en el que transcurría literalmente la vida de unos quinientos aspirantes a la Orden de Predicadores, sino también el íntimo espacio de una clase de treinta alumnos. En nuestro caso, además, compartíamos el sagrado templo de la amistad que se profesan los niños y los adolescentes.