Rosa, 1990
Un desfile en el Montiboli, con estilo y con
elegancia
Desfile * Muchas veces
me has dicho que ya desde pequeña querías ser modelo. Y está claro que no te faltaban hechuras. Al
contrario, tenías unas hechuras magníficas. Tal vez te faltaban tres o cuatro
centímetros, aunque no sé si eso hubiera sido un impedimento para ejercer tan
delicada profesión. Cuando tenías 26 años te propusieron participar en un
desfile en el hotel Montiboli, de Villajoyosa, lo que hiciste con muchísimo
gusto. Y también con muchísimo éxito. A mí me decían después que se me caía la
baba mirándote, cosa que no voy a negar. Afortunadamente, han quedado unas
preciosas fotografías para que pueda entenderse que a cualquiera en mi lugar se
le hubiera caído. Han pasado más de treinta años, pero en las fotos se percibe
claramente que las pasarelas se te hubieran dado muy bien. Sin embargo,
tú sabes de sobra que la vida no suele complacernos en todo. Y en este
caso, ¿cómo te había de complacer si tus empujones laborales no iban precisamente en esa dirección ni en
ese sentido? Aún sigues diciendo que te hubiera gustado ser modelo, pero,
claro, también dices a veces que no sabes si vas a dejar de fumar y llevas 28
años sin hacerlo. Recuerda que lo dejamos el mismo día. Era un 9 de octubre.
Habíamos ido a Orxeta, a comer con unos amigos.


