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martes, 2 de abril de 2013

Desengaño con apaño




Mariano Estrada, en los años setenta


Desengaño con apaño

El limón hespérico es un libro perdido del que, gracias a algunos borradores no muy bien entregados a la hoguera, he recuperado una parte. Es ya un libro viejo, de forma que tal vez lo desempolve para inhumarlo, más o menos adecuadamente,  en un acto de infinita misericordia.

El poema que les presento –rescatado del dominio de las chilindrinas (1)-, es del año 1973: una época en la que yo, según deduzco ahora, estaba un tanto influido por cierta literatura chulesca, no sé fijo de quién. ¿O será de mis años en Madrid? Además, por entonces rezumaba solterías y libertades, de modo que casi es un enigma la elección de este asunto de cuernos que, sin duda, es una ficción basada en la lectura, en los ejemplos graciosos de la vida o en el ingente comadreo del vecindario. En todo caso, música tocada de oído.

lunes, 23 de julio de 2012

Que no me miren tus ojos



 
Rosa y Mariano, 1974-1975

Que no me miren tus ojos

Que no me den golosinas
tus ojos negros.
Que yo en lo dulce no creo.

Mi credo está en las esquinas
bajo las ruinas
de un beso.

Que no me mande tu cuerpo
dulzuras vanas.
Por fuera van las mañanas,
las tardes van hacia adentro.

Mi corazón va hacia adentro.

A mí me pesan las luces,
a ti te elevan los vientos.

Que no me miren tus ojos,
que no me miren, no veo.
La tarde va hacia la noche,
la noche es negra, soy ciego.

Tus ojos verdes, azules,
azules, verdes... ¡Qué negros!

Mariano Estrada
Del libro El cielo se hizo de amor (1986)

sábado, 21 de abril de 2012

Hoy regreso al amor



Rosa y Mariano, 1979, en Carnaby Street, Londres.

Hoy regreso al amor

Hoy regreso al amor y a sus espinas
porque tengo en la boca agua salada
de una mar que bebí, desaforada,
en cien vasos de miel y golosinas.