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viernes, 17 de abril de 2015

Aniversario de la muerte de Paco Llorca



Acuarela del pintor Ángel González "Abril"

Vigésimo tercer Aniversario de la muerte de Paco Llorca

El próximo domingo, día 19 de abril, se cumplen 23 años de la muerte de Paco Llorca en Benidorm y no quiero que pase ese día sin dedicarle un breve recuerdo. ¿Y qué mejor manera que oyendo su magnífica voz?

Podéis oírla aquí:
1.- En dos poemas del libro “Trozos de cazuela compartida”:
-¡Qué pena!
y Mi corazón.
http://www.goear.com/listen/819a5ea/1-que-pena-2-mi-corazon-mariano-estrada-paco-llorca

lunes, 15 de abril de 2013

Mares íntimos: un soneto dedicado a Paco Llorca



Paco Llorca y Mariano Estrada, 1986

 Mares íntimos: un soneto dedicado a Paco Llorca

¿Qué decirte más, querido amigo? Somos huérfanos tuyos y los huérfanos siempre tienen algo de menos. Y aunque es verdad que nos hemos confortado con tu voz -pues con ella no ha podido totalmente la muerte-; y aunque es verdad que aún nos confortan tus recuerdos, que son hondos y muchos, la mayor verdad de todas es que contigo se fueron tus más grandes esencias: aquellas con que tú nos esperabas al borde mismo de nuestro inevitable desánimo. Por ellas te damos las gracias y, por ellas, tus amigos dijimos en su día: "Perdonamos a la muerte con humilde resignación, pero no la dejaremos que te convierta en olvido". (Fragmento del libro "Paco Llorca: semblanzas del arte")

Poemas en la voz de Paco Llorca:

domingo, 13 de mayo de 2012

Oíd el mar



El Charco, Villajoyosa. Foto M Estrada


Visita en Facebook la página “Propósitos adversos”


Oíd el mar

Llorad, oh huérfanos, la lluvia
de besos desprendidos,
mas no agitéis en márfegas inquietas
-o antros de antiguo vasallaje-
el duro pedernal de un lirio roto
o el frío de una flor
                          que se desangra en vida.

Oíd el mar
y que él os interponga
                          un atolón de espumas.
Que un viento de dolores os tripule
                          y al fin os adormezca.
Que un sueño de serpientes os entregue al miedo.

Temblad, desesperaos,
lamed la soledad y humedeced la sombra.
Mas no agotéis la noche en paladares híspidos
o lenguas de cirrosis con olor a esparto.

Oíd el mar, oídlo…
Y que él os lleve al bálsamo del alba.

Del libro “Desde la flor del almendro”

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios