Pandemia
A
día de hoy sabemos
que
los cimientos eran frágiles.
Creíamos
haber edificado
sobre
la roca, pero no es verdad:
hemos
edificado
sobre
un foso de arena.
Página de literatura, en poesía o en prosa
Pandemia
A
día de hoy sabemos
que
los cimientos eran frágiles.
Creíamos
haber edificado
sobre
la roca, pero no es verdad:
hemos
edificado
sobre
un foso de arena.
Halloween, día de
las brujas.
Hoy es la víspera de todos los muertos.
“Pero los muertos
están en cautiverio
y no los dejan salir del cementerio”.
Eso decía Juan Manuel Serrat en una canción mutante de los 70. Se refería a la muerte de los pueblos. De hecho la canción se titula “Pueblo blanco”. Sin embargo, estamos en el 2020, un año que sin duda se presta como nunca para hablar de los muertos.
Pero los muertos están en la Pandemia
y no los dejan salir de la Academia.
Y esto lo digo con tristeza. Y pido desde aquí un mayor respeto para ellos y una mayor consideración hacia sus dolientes familiares. No creo que tengamos derecho a jugar alegremente con estas enormes penas.
Mariano Estrada, 31-10-2020
Dibujo de Martina, 8 años. Feliz Halloween.
Niños del CEIP Gasparot, 2º Primaria. Villajoyosa, 4-6-2019
La extraña vuelta al cole
Desde el punto de vista de la educación, el año 2020 está siendo desastrosamente atípico. El cole tiene un poso de tristeza porque lleva mucho tiempo sin niños. Por su parte, los niños se sienten algo extraños porque llevan mucho tiempo sin cole. Finalmente, el próximo lunes, día siete de septiembre, el cole se reencontrará con los niños y los niños con el cole, pero todo seguirá siendo muy raro, tanto que los niños ni siquiera se podrán abrazar. ¿Y qué son los niños si no se pueden abrazar? Pues son unos seres anómalos, casi inconcebibles. Además, en el cole tendrán que estar todo el día enfundados en una mascarilla y lavándose las manos cada dos por tres. Sabemos que la profilaxis es necesaria, más aún, imprescindible. Sin embargo, nos tenemos que hacer esta pregunta: ¿qué es un niño si ni siquiera puede llevar sucias las manos? Pues sin duda no es un niño normal, sino un niño tristemente disminuido. Es decir, un niño específico de la época que nos ha tocado vivir.