Rosas blancas, La Caleta-Eurotenis, Villajoyosa
Estas preciosas rosas blancas están (o estaban, porque ya
sabéis que las rosas son extremadamente efímeras, aunque la Rosa sea eterna) en
el margen del camino que lleva a la playa de La Caleta. Estaban allí, ofrecidas
a los eventuales usuarios del camino, pocos o muchos. Muy erguidas
ellas, muy firmes, muy conscientes de su contribución a la causa del amor, de
la bondad, de la belleza… Aquellos que se paran a contemplar una rosa, lo hacen
con devoción y con ternura. La ternura es, tal vez, el sentimiento más hondo
que puede inspirar una rosa.

