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viernes, 11 de junio de 2021

Charo and me: una foto y un montón de recuerdos

 

Charo y Mariano Estrada. Foto de Antonia Estrada

Charo and me: una foto y un montón de recuerdos

En Muelas de los Caballeros, Zamora

Esta foto procede de la época en que un burrito llamado Platero y una niña llamada Charo iluminaban con sus inquietos y constantes trotecillos una buena parte de nuestras vidas.

sábado, 10 de diciembre de 2011

La voz



Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

La voz

Te sigue una voz, una forma,
sus ojos te hieren, te matan.
¿Por qué no te marchas? -le dices-
La huyes, la olvidas y callas.

Así desvanece tu frente
los sueños más hondos del alma.
De día, los días te duelen.
de noche, las noches de matan.

martes, 1 de febrero de 2011

Pillado por la obsesión

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Pillado por la obsesión

De la serie “poe-canciones”, que tal como entraron en el archivo están saliendo ahora. Nadie las ha visitado en este tiempo de oscuridad y mazmorra, lo que me remite a aquel famoso romance de Gerardo Diego: “Río Duero, río Duero / nadie a acompañarte baja” “Sino los enamorados / que preguntan por sus almas / y siembran en tus espumas / palabras de amor, palabras”. Pues bien, con los enamorados vamos ahora, precisamente.

lunes, 11 de octubre de 2010

¿Cómo puedo cantar?

...la extensión interminable del salón, la luz escasa, el frio insoportable de la casa...


¿Cómo puedo cantar?
             Poe-canción atribulada

¿Cómo cantarte una canción,
con tanta decepción
como he sufrido?

Todo recuerda que te has ido:
la cama, la extensión
interminable del salón,
la luz escasa,
el frío insoportable de la casa.

Tú eres la leña sin quemar,
estás en todas partes sin estar
y mi dolor no pasa.

¿Cómo puedo cantar?

¿Cómo puedo cantar, si la cabeza
me duele de locura y de tristeza?

Porque es de locos verte sin parar,
de lugar en lugar:
en la boca del metro,
en la orilla del mar,
en la barra alargada de algún bar...

Que si estás, como Dios, multiplicada,
tan sólo es en mi frente enamorada:
que vive sin vivir,
que muere de esperar,
que vierte con dolor
este llanto de amor
que ahoga a una canción sin empezar.

¿Cómo puedo cantar?
¿Cómo puedo cantar?
¿Cómo puedo cantarte una canción?

Mariano Estrada
Del libro Poe-canciones de amor (2013)

lunes, 1 de febrero de 2010

Te espero

Muchacha en la ventana, Salvador Dalí.
Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Te espero
Para Ramón y Shura

Te espero todos los días
con las ventanas abiertas,
la de la vida, que es grande
la del amor, que es inmensa.

martes, 22 de diciembre de 2009

Luna de Nochebuena



Luna de Nochebuena

La casa de Muelas es grande, muy grande, incluso mayúscula. Pero mi madre era aún más grande y la ocupaba toda. Cuando ella murió, yo la estuve buscando por las habitaciones entristecidas y deshabitadas:

…Detrás, en las profundas
alcobas de la casa,
la leña del hogar, el dulce
aditamento de la risa,
la pátina del beso, la amorosa
caricia de una extensa madre...

¿Madre?
¿Quién habita la casa sino el pálido
reflejo de una triste luna?


Una triste luna. La misma luna que un día se había colado por las chimeneas temblorosas de mi alma para alumbrar unos versos con los que construí este sencillo poema que habla de los tiempos de la emigración: mi padre, mis hermanas, yo mismo. Casi todos desperdigados por el mundo y algunos de nosotros muy lejos.

La casa no llegó a estar nunca sola, pese a todo, pero yo tuve miedo de que pudiera estarlo algún día, como así fue.

Un abrazo

Os deseo una luna íntima y clara que ilumine todos los momentos de vuestra vida.

Ver PPS de Mar:
http://cid-b9547652472c3167.skydrive.live.com/self.aspx/.Documents/Mar%5E_LunadeNochebuena.pps

LUNA DE NOCHEBUENA

Por el hueco estrecho
de la chimenea,
se coló la luna
de la Nochebuena.

Esparció sus rayos
por la casa entera,
pero nadie había
que pudiera verla.

Recaló en los cuartos,
traspasó las puertas;
pero no vio nada,
nada, sino pena.

Polvo en los escaños,
polvo en la alacena,
polvo en la tarima
del hogar sin leña.

Y la luna triste
de la Nochebuena
preguntó a las cosas
la razón cuál era.

Pero ¡ay! las cosas,
tan calladas ellas,
se quedaron mudas
tras su polvoriencia.

En la luz difusa
de la aurora, mientras,
se perdió la luna
de la Nochebuena.

Y quedó en la casa
su constante piedra;
fría, como siempre;
sola, pero bella.

Del libro "Tierra conmovida" (1987)

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios