Fotografía tomada de internet sin ánimo de lucro
Amor un poco, soledad el resto.
De un modo o de otro, el amor es una constante en nuestra vida. Lo que no deja de ser una tremenda paradoja, ya que se trata de una constante muy variable y esto es una pura contradicción en los términos. ¿La explicación? No sé, lo único que se me ocurre decir es que el sentimiento amoroso no cabe en una explicación matemática del tipo: dos por dos, cuatro. ¿Por qué? Porque ella debería estar aquí, pero no viene. Y yo me quedo a dos velas, compuesto y sin lograr que funcione adecuadamente la lógica ¿Por qué no viene? ¡Ah! La eternidad del amor es de una duración relativa, porque no es de tiempo sino de voluntad y de deseo, porque siempre hay un tercero que se interpone en el camino de las flechas de Cupido o una mirada que se atraviesa, provocando el descarrilamiento de los cargamentos de azúcar. Ayer te dije que sí, pero hoy hay otro. ¿Qué quieres? Y percibes el frío en los cristales del corazón, donde se estrellan las alas de los sueños.
De un modo o de otro, el amor es una constante en nuestra vida. Lo que no deja de ser una tremenda paradoja, ya que se trata de una constante muy variable y esto es una pura contradicción en los términos. ¿La explicación? No sé, lo único que se me ocurre decir es que el sentimiento amoroso no cabe en una explicación matemática del tipo: dos por dos, cuatro. ¿Por qué? Porque ella debería estar aquí, pero no viene. Y yo me quedo a dos velas, compuesto y sin lograr que funcione adecuadamente la lógica ¿Por qué no viene? ¡Ah! La eternidad del amor es de una duración relativa, porque no es de tiempo sino de voluntad y de deseo, porque siempre hay un tercero que se interpone en el camino de las flechas de Cupido o una mirada que se atraviesa, provocando el descarrilamiento de los cargamentos de azúcar. Ayer te dije que sí, pero hoy hay otro. ¿Qué quieres? Y percibes el frío en los cristales del corazón, donde se estrellan las alas de los sueños.


