Foto tomada de internet sin ánimo de lucro
La caricia
Desde hace muchos años
he tejido mis noches
con el hilo tenaz
de la ilusión y la esperanza.
Pero la luz de cada día
-que es de materia insobornable-,
le da tal claridad a la mañana
que todos los castillos
levantados se desvanecen.

