Foto: Gianella. Cortijo del fraile (Almería)
Arbolillo
Queridos amigos:
Tengo abiertos los poros de la sensibilidad. Siento los
efectos de las mordeduras mucho antes de que los depredadores claven sus
dientes en mis carnes temblorosas y acongojadas. Algo que realmente es inútil,
puesto que, a estas alturas de la vida, los depredadores han puesto sobre mí la
leyenda de “ejemplar amortizado”. ¿Un cadáver social? Exactamente, un cadáver sin
interés de la inconmensurable, casi infinita, sociedad de los seres vivos del
universo.


