Foto tomada de internet sin ánimo de lucro. Desconozco el autor

OfrecimientoNo te ofrezco las manos porque sean
modelos de prestidigitación.
Tampoco porque en otras
ocupaciones de la vida
se desempeñen con solvencia.
Ni siquiera para tendértelas,
inexcusablemente, en caso
de imperiosa necesidad.
Yo te ofrezco las manos para
que sean servidumbres de tu piel
y logren con sus dedos la constante
recreación de la caricia.
Del libro "Amores colaterales"
Mariano Estrada
http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios