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viernes, 18 de septiembre de 2020

De las tablas de multiplicar a Rosalía


 

 Martina, jueves 17 de septiembre

De las tablas de multiplicar a Rosalía

No cantaba victoria. Me estaba diciendo que en el colegio ya habían empezado con la tabla del dos. Por un momento pensé que la tabla del dos era una partida de ajedrez en la que ambos contendientes habían quedado empatados. Pero empatar viene de pata, me dije, o sea que en realidad no sé si el caballo le había dado jaque a la reina o el alfil se había merendado a la torre. Sin embargo, algo tenía que ver con lo que habían hecho los niños en el colegio. Miré el calendario laboral y vi que ese día habían tenido matemáticas. Intuitivamente, yo pensé en Descartes. Y todos me dieron la razón. Todos menos Kant, que quiso ir más allá y me dio la razón pura. Total, que tuve que admitir que dos por dos son cuatro, que es el modo geométrico de pensar, tal como dijo Spinoza.

domingo, 15 de marzo de 2020

Viaje a la soledad


Rosa
Viaje a la soledad

Si hablamos de la soledad tendremos que poner algún que otro adjetivo, ya que a la soledad le pasa como al colesterol, que hay una mala y otra buena, una amada y otra temida, una de cárcel y otra de libertad. Ello no es óbice para que puedan convivir simultáneamente en una misma persona. De hecho, yo viví un tiempo en el que creí beneficiarme de una a la vez que me sentía lacerado por la otra. Quedó expresado así:

miércoles, 10 de agosto de 2016

¡Ven a esta ventana amanecida!


El Charco, Villajoyosa. Foto Mariano Estrada


¡Ven a esta ventana amanecida!

Recorrido por el Charco, punto de parada sin fonda

Durante un largo tiempo he estado haciendo una ruta diaria por El Charco de Villajoyosa que, con un recorrido preestablecido, tenía sus ligeras incursiones o variantes. Al llegar a este punto del camino, me acercaba indefectiblemente a la cima de ese precioso mogote, me apostaba sobre él, hacía un Cristo de corcovado, inspiraba hondo, inflaba el pecho, soltaba lastre, saludaba a las poblaciones limítrofes y me quedaba más ancho que el Amazonas en su abierta y desparramada desembocadura, en la zona Norte de Brasil, allí donde recibe el nombre de Río Mar.