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miércoles, 11 de mayo de 2011

Recordando a Cela

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Recordando a Cela

Un día como hoy, 11 de mayo, pero de 1916, desembarcaba en Galicia un niño del que nadie sabía la guerra que iba a dar en el mundo, que ha sido mucha. Sin embargo, se diría que sus padres algo intuyeron, ya que le dotaron de esta gavilla de nombres: Camilo José Manuel Juan Ramón Francisco de Gerónimo Cela Trulock. Lo de Cela Trulock parece un chiste, después de esa sucesión nominal, tan larga como una reata de mulas. Sin llegar a igualarla, me recuerda la de un compañero de residencia de Madrid cuyo padre tenía una fijación patológica con los romanos. Tanta que dejó en el futuro de su hijo una fuente de la que manaban borbotones de risa:

sábado, 30 de enero de 2010

¿Para qué sirve la poesía? Nota introductoria

Foto de Fernando Medrano

¿Para qué sirve la poesía?

En el artículo que dejo a continuación, escrito ya hace algún tiempo, se reflejan algunas opiniones destacadas de poetas más o menos conocidos. Se podían añadir las opiniones de muchas otras personas, poetas o no, que serían tan válidas como estas. En las páginas o foros donde se ha publicado el artículo, han sido los lectores los que las han incluido en sus comentarios, a veces muy sustanciosos.
Por lo que a mí respecta, cada vez tengo más clara la utilidad catártica de la poesía, tanto para quien la escribe y la ofrece como para quien la recibe, la penetra y la asimila, es decir, quien la reescribe como lector. Decía León Felipe, para quien la poesía tal vez fuera la luz, que “Por ganar esta luz vine y estoy aquí / Por ganar esta luz me iré y volveré mil veces en el viento / Por ganar esta luz entraré por la puerta norte y saldré por el postigo del infierno” Y añadió: “Señalo solamente que la poesía tiene muchas estaciones y jornadas, y que en el camino largo hay túneles oscuros en donde el verso es más grito que ritmo y la canción una tea encendida”.