Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta León. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta León. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de noviembre de 2021

La volandera

Foto: JMPiña
 

 La volandera

En los primeros años sesenta del siglo pasado, calculo que fue en el 63, pero pudo ser en el 62 o en el 64, un compañero de colegio, en León, escribió el siguiente dístico:

Mariposa volandera,
¿eres tú la primavera?

A mí me llamó la atención que un poema tan corto pudiera estar tan prodigiosamente acabado. De manera que lo guardé en los profundos archivos de la memoria y no lo he olvidado jamás. ¿Cómo se podía decir tanto en tan solo dos versos?
         
Pues bien, hoy presento en sociedad un poema que le he escrito a aquella mariposa volandera de mi niñez. A aquella o a otra que ha nacido, también en León, 60 años después y que JMPiña ha captado tan bien con su magnífico ojo fotográfico.

sábado, 21 de mayo de 2016

My name is Mariano



                                                                                   Mariano en Londres, 1979


Hay nombres tan raros que parece que pidan explicación, como Cornelio o Convertida. No creo que el mío esté entre ellos, pero lo cierto es que un día las explicaciones le salieron por sí solas sin rascar demasiado, antes incluso de que los interrogantes se hubieran asomado al paradigma.
     Este texto fue escrito para la celebración de un encuentro masivo de antiguos alumnos. Pero salvada esta cuestión por medio de los preliminares, el artículo se vuelve intemporal, tanto al menos como el nombre que profusamente explica. ¿Explica o complica? No sé, depende de los pies que quieras buscarle al gato.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Presentación de Poecanciones: Discurso de Lalo F. Mayo, el ausente



Lalo F. Mayo, en un momento de descanso


Presentación de Poecanciones: Discurso de Lalo F. Mayo, el ausente

Doy por sabido todo lo que rodeó la reciente presentación del último libro de Mariano Estrada, "Poecanciones de amor" en la tarde-noche el sábado 14 de septiembre en La Virgen del Camino (León). Solo debo añadir que yo debiera haber estado allí, pero un mal berberecho se cruzó ante mis deseos/obligaciones y me impidió estar presente en un acto en el que llevaba varias semanas trabajando.
Algo del último libro de Mariano (en realidad, de los últimos libros) es también mío. Con su permiso, el del autor, he cogido sus poemas y les he dado forma física en cuatro libros, de ellos tres ya impresos y el cuarto pendiente de enviar a la imprenta en cuanto llegue la orden.
Para quienes no me conozcan he de decir que mi último trabajo ha sido, durante 35 años, el de editar textos de otros cada día en un periódico; entre otras labores editoriales, porque en un periódico hay mucho para hacer. Así que movido por la inercia laboral y pese a que ahora disfruto de esa que dicen dulce laxitud de la prejubilación, no me puedo estar quieto y casi obligué a Mariano a que me dejara jugar con sus poemas. 
A Mariano le encantó mi juego y aquí me tienen, en los créditos de cuatro de sus libros (mancheta, decimos en los periódicos) tras unas larguísimas jornadas de disfrute por amor al noble, viejo (y ahora en crisis) arte de la tipografía y el diseño gráfico.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Presentación de Poecanciones de amor: Discurso de Javier del Vigo




Javier del Vigo, Mariano Estrada, Jauan Manuel Díaz


Ver otras fotos: 


Advertencia:

El texto que sigue estaba destinado a ser leído en la presentación del libro de Mariano Estrada, el sábado 14 de septiembre, en lo que es actualmente el viejo Salón de Estudios de la Escuela Menor, ante el Provincial de los Dominicos, la Comunidad de Frailes de la Virgen del Camino y los más de ochenta antiguos alumnos, sus "santas", hijos y amigos que asistimos a acto tan entrañable. Escrito de puño y letra, como en los tiempos del cuplé, porque tengo el ordenador hospitalizado. Pero hice caso a la suave ironía de Ximo (Joaquín López-Malla Ros) y me limité a una intervención espontánea, realmente breve y muy crítica con Juan Manuel, adulador en demasía de los otros intervinientes en detrimento de su propia valía, al que osé comparar con otro Mariano, el Presidente del Gobierno de la Nación, mentiroso e incumplidor respecto al programa electoral con el que se presentó a las últimas elecciones. Dirigí el aplauso, obviamente, a Mariano, quien, frente a quienes nos acojonan con la matraca de la crisis, se crece como un león y publica libros a pares. Mientras nosotros celebrábamos el homenaje,  la Virgen del Camino estaba en fiestas y las uvas acababan de madurar en los viñedos. Como siempre.

jueves, 12 de abril de 2012

La denuncia


 Compañeros del fútbol en Villajoyosa. Si me buscáis a mí, no perdáis de vista el balón.



La denuncia

Dedicado a mis compañeros de colegio de León y  a mis compañeros de fútbol de Villajoyosa. Y, por supuesto,  a Luís T. Barbería.



Queridos amigos:

Estaba yo en mi casa, tan tranquilo, disfrutando de una soledad casi sonora, cuando vino a despertarme el cartero. Por cierto, el cartero sólo llama a la puerta si trae notificaciones que requieran imperiosamente la firma. Y sólo llama dos veces si, por hache o por be, no le abren la puerta a la primera.

Cumplidos, pues, los trámites, abrí con creciente malestar la que resultó ser una carta certificada y, con no poca sorpresa,  me encontré con esta extraña denuncia que muy gustosamente os remito. Ved si la entidad de su contenido es razón suficiente como para sacar a una persona de su gozosa interacción con la armonía:

Villajoyosa, hora imprecisa, día soleado y florido, año corriente.

 
Mariano, en sus años jovencitos


La denuncia

Departamento letrado de la Justicia en el fútbol
Sede local. Funcionario de guardia.

Sr. Estrada:

Creo que ha sido usted un poco ligero de cascos y se ha relacionado con determinadas personas de las que siempre es mejor estar un tanto alejado. Me explico.

Ha venido por estas dependencias de la justicia pedestre una tal Matilde Wikinson, la cual dice ser hija de un prejubilado de Telefónica, residente en León, aunque ella de por sí huele mucho a vino de Cariñena, allí donde las fuentes son rojas.

Verá usted, el caso es que trae redactada una demanda contra su persona, alegando que el último penalti que tiró usted en su vida lo hizo contra ella. Más aún: sobre ella. Y que  lo atinó de tal modo que, de una sola tacada, ganó usted la liga, la media, los pantis y el acolchado felpudo de césped natural que adornaba hermosamente la portería, salvo en su centro telúrico-insular, que alberga barrizales devenidos de un abundoso trasiego. El trasiego del gol, perseguido obstinadamente por los futbolistas de todo tiempo y lugar.

El objeto de esta carta, además de ponerle en advertencia, es el de preguntarle si reconoce usted la metedura del cuero en la citada, que ya se ha traducido en pataditas virtuales en el ombligo, o, por el contrario, está dispuesto a un pleito de tres pares de pelotas que le traerá manifiestamente de cabeza. Y, perdone que le diga, usted la cabeza la tiene solamente para el pergeño de guarrerías. Porque, ¿qué goles ha marcado usted de cabeza que no sean impúdicos pensamientos? Que somos de un equipo de su misma liga, señor mío, y ya le conocemos de otras situaciones embarazosas. Es usted un viejo verde, pero los goles nos los ha marcado por diablo, que tiende siempre hacia el rojo. Y no nos salen las cuentas, mire usted, porque las personas normales transitan llanamente del rosa al amarillo.

Para entendernos: el problema real es que a menudo mete usted los goles donde no debiera, allí donde unos cuantos trabajan y las mayorías se divierten. Pregúntele, si no, a un ginecólogo llamado Camilín, que ye un buen asturianu. O, mejor, pregúntele a Juan. O sea, a Manolo Díaz, el Cariñoso que, antes de echarse al monte con Isidro Cicero, fue un músico de pro al que le llovían los Bravos en las masificadas y ya un tanto histéricas  actuaciones del momento. Usted gritó algunos de ellos. Con Tony, el guitarra.

Posdata in extremis:

Me insta la honorable señora a dejar aquí escrito que tiene usted una sucia muy boca. Comprendo lo que quiere decir y procuro, ya con el traductor incorporado, trasladar sus manifestaciones a un buen román paladino. Y resultan ser las siguientes: que tiene usted una boca tan negra como la antigua mina de Espoz, donde el carbón era difícil de ver, porque no lo había. Para desengaño de Julio Correas.

Insiste la declarante en denunciar que su lengua tiene más mierda que el garrapiñado palo de un gallinero. (Hemos invertido dos horas en traducir al español el calificativo del palo)

Llegados a este punto, la ejerciente, manifiestamente cansada y regurgitante, cesa en su acalorada acusación, le baja de tono la rubicundez, se sacude las espumas de las comisuras, sede un rato tranquila, pide un vaso de vino de la fuente de la Mora de Cariñena, toma una pastilla de tranquilín… y vase. Vase con vientos olorosos, delicuescentes y apenas muy mal disimulados.
Idaio Malasuerte. Oficial de turno
Nihil obstat

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://marianoestradavazquez.blogspot.com/


Compañeros de colegio, León (Virgen del Camino), en el Mesón de Cembranos