Compañeros del fútbol en Villajoyosa. Si me buscáis a mí, no perdáis de vista el balón.
La denuncia
Dedicado a mis compañeros de colegio de León y a mis compañeros de fútbol de Villajoyosa. Y, por supuesto, a Luís T. Barbería.
Queridos amigos:
Cumplidos, pues, los trámites, abrí con creciente malestar la que resultó ser una carta certificada y, con no poca sorpresa, me encontré con esta extraña denuncia que muy gustosamente os remito. Ved si la entidad de su contenido es razón suficiente como para sacar a una persona de su gozosa interacción con la armonía:
Villajoyosa, hora imprecisa, día soleado y florido, año corriente.
Mariano, en sus años jovencitos
La denuncia
Departamento letrado de la Justicia en el fútbol
Sede local. Funcionario de guardia.
Sr. Estrada:
Creo que ha sido usted un poco ligero de cascos y se ha relacionado con determinadas personas de las que siempre es mejor estar un tanto alejado. Me explico.
Ha venido por estas dependencias de la justicia pedestre una tal Matilde Wikinson, la cual dice ser hija de un prejubilado de Telefónica, residente en León, aunque ella de por sí huele mucho a vino de Cariñena, allí donde las fuentes son rojas.
Verá usted, el caso es que trae redactada una demanda contra su persona, alegando que el último penalti que tiró usted en su vida lo hizo contra ella. Más aún: sobre ella. Y que lo atinó de tal modo que, de una sola tacada, ganó usted la liga, la media, los pantis y el acolchado felpudo de césped natural que adornaba hermosamente la portería, salvo en su centro telúrico-insular, que alberga barrizales devenidos de un abundoso trasiego. El trasiego del gol, perseguido obstinadamente por los futbolistas de todo tiempo y lugar.
El objeto de esta carta, además de ponerle en advertencia, es el de preguntarle si reconoce usted la metedura del cuero en la citada, que ya se ha traducido en pataditas virtuales en el ombligo, o, por el contrario, está dispuesto a un pleito de tres pares de pelotas que le traerá manifiestamente de cabeza. Y, perdone que le diga, usted la cabeza la tiene solamente para el pergeño de guarrerías. Porque, ¿qué goles ha marcado usted de cabeza que no sean impúdicos pensamientos? Que somos de un equipo de su misma liga, señor mío, y ya le conocemos de otras situaciones embarazosas. Es usted un viejo verde, pero los goles nos los ha marcado por diablo, que tiende siempre hacia el rojo. Y no nos salen las cuentas, mire usted, porque las personas normales transitan llanamente del rosa al amarillo.
Para entendernos: el problema real es que a menudo mete usted los goles donde no debiera, allí donde unos cuantos trabajan y las mayorías se divierten. Pregúntele, si no, a un ginecólogo llamado Camilín, que ye un buen asturianu. O, mejor, pregúntele a Juan. O sea, a Manolo Díaz, el Cariñoso que, antes de echarse al monte con Isidro Cicero, fue un músico de pro al que le llovían los Bravos en las masificadas y ya un tanto histéricas actuaciones del momento. Usted gritó algunos de ellos. Con Tony, el guitarra.
Posdata in extremis:
Me insta la honorable señora a dejar aquí escrito que tiene usted una sucia muy boca. Comprendo lo que quiere decir y procuro, ya con el traductor incorporado, trasladar sus manifestaciones a un buen román paladino. Y resultan ser las siguientes: que tiene usted una boca tan negra como la antigua mina de Espoz, donde el carbón era difícil de ver, porque no lo había. Para desengaño de Julio Correas.
Insiste la declarante en denunciar que su lengua tiene más mierda que el garrapiñado palo de un gallinero. (Hemos invertido dos horas en traducir al español el calificativo del palo)
Llegados a este punto, la ejerciente, manifiestamente cansada y regurgitante, cesa en su acalorada acusación, le baja de tono la rubicundez, se sacude las espumas de las comisuras, sede un rato tranquila, pide un vaso de vino de la fuente de la Mora de Cariñena, toma una pastilla de tranquilín… y vase. Vase con vientos olorosos, delicuescentes y apenas muy mal disimulados.
Idaio Malasuerte. Oficial de turno
Nihil obstat
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://marianoestradavazquez.blogspot.com/
Compañeros de colegio, León (Virgen del Camino), en el Mesón de Cembranos

