Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta felices fiestas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta felices fiestas. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de diciembre de 2019

Luna de Nochebuena. Felices Fiestas.


Foto: luna llena de María Robles (Transi)

¡Felices Fiestas!
 
Recitado por Esther Abellán 

Con este poema quiero felicitar las Navidades a todo el mundo. Y de una forma especial a todos aquellos que están en contacto conmigo a través de la magia de las palabras ordenadas y escritas. Que tengáis todos una feliz Nochebuena y, en general, unas felices Fiestas de Navidad.

Luna de Nochebuena

Por el hueco estrecho
de la chimenea,
se coló la luna
de la Nochebuena.

Esparció sus rayos
por la casa entera,
pero nadie había
que pudiera verla.

Recaló en los cuartos,
traspasó las puertas;
pero no vio nada,
nada, sino pena.

Polvo en los escaños,
polvo en la alacena,
polvo en la tarima
del hogar sin leña.

Y la luna triste
de la Nochebuena
preguntó a las cosas
la razón cuál era.

Pero ¡ay! las cosas,
tan calladas ellas,
se quedaron mudas
tras su polvoriencia.

En la luz difusa
de la aurora, mientras,
se perdió la luna
de la Nochebuena.

Y quedó en la casa
su constante piedra;
fría, como siempre;
sola, pero bella.

Mariano Estrada. Del libro Tierra conmovida (1987)
  Foto de María Robles (Transi)


sábado, 17 de diciembre de 2011

La crisis, las prisas y la cena de Nochebuena

Personajes desconocidos para mí. Ella parece una vaca flaca y él un político, pero a lo mejor me equivoco. La foto la he tomado de "La voz de la Palma". Sin ánimo de lucro.

La crisis, las prisas y la cena de Nochebuena

Con la confianza con la que uno se dirige a un amigo, empecé a escribir unas líneas de felicitación de Navidad, pero al ver que se me iban  de las manos las convertí  en este artículo vaporoso en el que no debe buscarse ninguna tierra  profunda, sino solo un poco de humor. No es la primera vez que la literatura hace de mí un esclavo, pero a mí me va la marcha de la sumisión literaria y me he dejado querer con alarmante gusto.

“Querido amigo:
carta te escribo:
si no estás muerto estás vivo”