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miércoles, 8 de diciembre de 2021

Artículos sobre la Navidad: respuestas a determinados comentarios.

 

Alumbrado navideño de Vigo. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

 

Artículos sobre la Navidad: respuestas a determinados comentarios.

No los transcribo, pero quedan sobreentendidos en las contestaciones.

Recuerdos de la niñez
Hola, AM: en una bolsita junto a la ingle o en un recoveco del cerebro, lo cierto es que los recuerdos de la niñez, que son los recuerdos de la felicidad, no solo constituyen un valladar contra las adversidades, sino que son un racimo de verdades consolidadas en las que se alimenta continuamente el espíritu. En los primeros años ochenta, reflexionando sobre este tema, dejé escrita esta frase: “Es un hecho notorio que la ilusión se agota en el decurso del tiempo, a medida que avanzamos hacia la muerte. Por eso volvemos siempre al pasado, a recrear las ilusiones perdidas. Pero el pasado es recuerdo y el recuerdo es infancia, sobre todo; es decir, aquello que el descrédito no se ha atrevido a tocar”.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Navidad: negocio y fasto


 Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Navidad: negocio y fasto

Lo que resulta más chocante, aunque sólo en cierto sentido, es que teniendo la sociedad occidental un origen judeo-cristiano y siendo Jesucristo un símbolo de humildad y de pobreza, se le haya ido tanto la mano en la conmemoración de su nacimiento.

sábado, 17 de diciembre de 2011

La crisis, las prisas y la cena de Nochebuena

Personajes desconocidos para mí. Ella parece una vaca flaca y él un político, pero a lo mejor me equivoco. La foto la he tomado de "La voz de la Palma". Sin ánimo de lucro.

La crisis, las prisas y la cena de Nochebuena

Con la confianza con la que uno se dirige a un amigo, empecé a escribir unas líneas de felicitación de Navidad, pero al ver que se me iban  de las manos las convertí  en este artículo vaporoso en el que no debe buscarse ninguna tierra  profunda, sino solo un poco de humor. No es la primera vez que la literatura hace de mí un esclavo, pero a mí me va la marcha de la sumisión literaria y me he dejado querer con alarmante gusto.

“Querido amigo:
carta te escribo:
si no estás muerto estás vivo”

domingo, 11 de diciembre de 2011

Navidad: la fotografía y la lírica


Foto de Fernando Medrano
Casa familiar, Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto JMPiña

Foto Joan Piera

¿Hay una Navidad diferente cada año o podíamos decir que las Navidades son siempre las mismas? Yo creo que si miramos las cosas con rigor, objetividad y perspectiva, llegaremos a la conclusión de que, para bien o para mal, la transformación que ha sufrido la Navidad a lo largo de los últimos años es realmente notoria. Por ejemplo: si analizáramos las navidades de 1959, sin duda llegaríamos a la conclusión de que eran más familiares, más recoletas, más íntimas, más pobres, más espirituales y más religiosas que las navidades actuales. Y que las Navidades actuales son más aparentes, más desaforadas, más paganas, más exteriorizadas, más consumistas y más materiales que las Navidades de 1959 ¿Esto es bueno o es malo? Depende para quién. Para los que negocian con el juguete o el cava seguramente es muy bueno. No opinarán lo mismo los que entregan su alma a la meditación y viven la fiesta en el espíritu ¿Qué es lo que opino yo? Eso importa muy poco, la verdad,  pero no voy a rehuir la pregunta: en los años gozosos de mi niñez, la Navidades eran muchas cosas fantásticas: los padres, los hermanos, los abuelos, el hogar, la lumbre, los perros, los gatos, los zapatos, la ilusión, la nieve... Ahora se resumen en dos: Noche y Buena. Lo demás es parafernalia y desafuero. Evidentemente, "nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos". El futuro es de los jóvenes. ¡Aleluya!

viernes, 18 de diciembre de 2009

Hálitos. La Navidad del recuerdo














Casa familiar, en Muelas de los Caballeros (Zamora)



Hálitos. La Navidad del recuerdo

Para mí, las auténticas Navidades son las del recuerdo imborrable de la niñez: una casa cuya forma no han logrado cambiar las rehabilitaciones, una cocina caldeada por un fuego bajo de leña y por el profuso calor de una familia humilde, amante y numerosa; unos escaños oscuros de madera para sentarse al fuego; el hogar, donde se calentaban las palabras y la risa y la comida de la familia, incluidos los animales; la duermevela de los gatos en los entornos del resplandor de las llamaradas; las brasas rojizas y acogedoras en que éstas acababan convirtiéndose, la campana gigante que sujetaba el calor en sus paredes íntimas, el humo que ennegrecía las caramilleras y multiplicaba el hollín de la chimenea: la misma chimenea por la que años después se coló la Luna para encontrar una doliente soledad desperdigada.