Flor de brezo (Erica multiflora. Petorrera en valencià). Foto de Fernando Medrano
-Dicen –y a lo mejor es verdad- que la primavera altera mucho la sangre. La altera tanto que a menudo la pone como las burgas orensanas.
-Vaya si es verdad. Mi mujer está esperando a que se abran las puertas de El Corte Inglés, donde la primavera es un busto inalcanzable y una pierna larga que la imaginación trata de juntar infructuosamente con su vecina. Porque las piernas son dos, ¿no?, y toda pierna tiene su principio y su fin, su talón de Aquiles y su vital horcajadura. Pues bien, las puertas se abren y mi mujer se pone las botas.


