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sábado, 5 de noviembre de 2022

Vientos de otoño

 

Foto: Carballeza zamorana. JMPiña

 

VIENTOS DE OTOÑO
 
Cuando las hojas, maduras,
se dan al dios otoñal,
cuando los vientos le dictan
al árbol su soledad…
 
Le busco al alma un refugio
para ponerla a invernar,
y de las ramas de un árbol
le pongo leña al hogar.
 
Así me paso el otoño,
oyendo al viento silbar,
desnudo, como ese árbol
que me he atrevido a quemar.
 
El frío dios del otoño
nos ha azotado a la par:
a mí con melancolías,
al árbol con huracán.
 
Y viendo cómo las ramas
se acaban de desnudar,
mi corazón se desnuda
para ponerse a pensar.
 
¿Por qué se alejan los sueños
y queda la soledad?
¿Por qué se agostan las hojas?
¿Adónde irán a parar?
 
Entonces miro hacia adentro
y se me ocurre al mirar
que el árbol es como el hombre,
la misma su soledad.
 
Que el corazón en otoño
es rama que han de dejar
las hojas, que son los sueños
y con el viento se van.
 
Mariano Estrada. Del libro Vientos de soledad (1984)

viernes, 3 de diciembre de 2021

Otoño en la fragua. Fragmento

 Cañón del Tera, Sanabria. Foto JMPiña
 
Otoño en la fragua (Fragmento)

Jacinto y Tiburcio pasaron la adolescencia y gran parte de la juventud encerrados en un seminario, donde estudiaron religión, música, latín, filosofía y otras muchas cosas.  No se hicieron curas porque, llegado el momento, se percataron de que realmente no tenían vocación sacerdotal, aunque estuvieron muy a punto. Así que regresaron al pueblo, donde sólo había casas y campo: pocas casas y mucho campo. En una de esas casas, de planta baja, su padre había puesto una fragua que luego abandonó por enfermedad. Ellos la heredaron y la convirtieron en una forma de vida. No es que fuera muy buena, pero el trabajo tampoco les mataba. Además, estaban siempre juntos y, entre martillazo y martillazo, tenían mucho tiempo para filosofar, porque, eso sí, los dos se consideraban filósofos, tal vez un poco poetas. Y puede ser que lo fueran porque en el pueblo nadie les acababa de entender...

jueves, 7 de noviembre de 2019

Mementos, 25º aniversario de la muerte de mi madre


Con mi madre, últimos años 60

Hoy es el 25º aniversario de la muerte de María Vázquez, mi madre.

Era el día 8 de noviembre de 1994. El poema capta el momento en el que el féretro salía de la Iglesia para dirigirse al cementerio. El suelo del exterior estaba cubierto de hojas secas de otoño que se habían desprendido de los nogales. Las campanas sonaban a dolor y a muerte.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Invierno





Plaza de Matalera, Muelas Caballeros, Zamora. Foto Charo Estrada



Invierno

Ha dejado el otoño
desnudas arboledas, témpanos
de nieve, viento frío...

Las calles amontonan soledad
y los intensos chaparrones
han tejido en mi alma
                            tremedales de barro.

domingo, 4 de noviembre de 2012

El otoño y el mar



El Charco, Villajoyosa. Foto M. Estrada


El otoño y el mar

Esta tarde he salido a ver el otoño y me he encontrado con el mar. Podía decirlo de otra forma: esta tarde he salido a ver el mar y me he encontrado con el otoño. Ellos, al igual que mi subconsciente, sabían que los iba a ver a los dos, por eso estaban juntos y meneaban la cola. Yo no sabía nada, pero es que, de los cuatro, yo soy el único que no se entera de la misa la media. La media la perdí en el último atraco y en misa no me pillan, ésa es mi disculpa. ¿Tendré que decir que he disfrutado? Pues sí, he disfrutado. Y mucho. El mar me recibió con la palidez propia de una tarde de otoño, pero con una cierta bravura. Tuve que fruncirle un poco el ceño. ¿Qué pasa contigo, hombre, de dónde te viene hoy esa furia? En cambio el otoño estaba tierno y manso. Y me dijo: soy tuyo. Y me besó. El otoño tiene los besos muy dulces, como caramelos. Hacía un poco de viento, pero el viento se fue con el sol, a la caída de la tarde, también se marchó mi subconsciente y yo quedé a solas con el mar y el otoño, que es lo que trataba de conseguir.

jueves, 27 de octubre de 2011

Retrospección


Otoño. Chimenea de pizarra, Quintanilla, Zamora. Foto JM Piña


Cuando yo era niño, la figura de mi madre llenaba todos los espacios de la casa. Después fui adolescente y joven y mayor, pero ella seguía llenándolo todo con su presencia. Un día se fue, como nos iremos los demás, y desde entonces me ocupa la memoria.

sábado, 15 de octubre de 2011

Te digo amor


Foto JM Piña

Te digo amor

Te digo amor
y estoy diciendo otoño:
ocaso, lluvias, árboles desnudos...

Y no me pesa el labio por decir
amor y estar diciendo muerte.

Amor y muerte, sí,
pues digo consunción
y surge un crisantemo.

Y digo oscuridad o noche
y estoy diciendo luz de madrugada...

Te digo amor, te digo tierra,
y acaso estoy diciendo
            eternidad o lirio.

Del libro Hojas lentas de otoño (1997)

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

jueves, 6 de octubre de 2011

Reversión


      Otoño en La Carballeda zamorana. Foto de JM Piña

Reversión

Un frío intestinal
se contrapone a esta belleza
de lenguas vegetales
que arropan el dolor
con los colores del otoño.

martes, 4 de octubre de 2011

Evocación de Carlos Llamas

      Carlos Llamas, foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Evocación de Carlos Llamas

Queridos amigos:

Estos últimos días he vuelto a sumirme en los otoños esplendorosos de Muelas de los Caballeros e inevitablemente me ha acabado atrapando el recuerdo de Carlos Llamas. Ya hace cuatro años que murió, pero aquella mañana triste del día 4 de octubre del año 2007 me ha quedado grabada en la memoria como una foto hipnótica, descarnada y viva. Si es verdad que nadie muere del todo mientras haya alguien que le recuerde, a Carlos aún le quedan muchísimos años de vida. Yo estoy recordando ahora aquella sonrisa ancha y agradable que siempre llevaba dispuesta bajo la protección de aquellos ojos grandes y de aquel flequillo rebelde y negro.
Querido Carlos, como paisano y como amigo, te mando un fuerte abrazo desde este día de octubre del 2011, en el que los árboles de tu pueblo y el mío se van vistiendo de otoño.

domingo, 2 de octubre de 2011

Otoño, del esplendor a la soledad

 
Quintanilla, La Carballeda, Zamora. Foto JM Piña

Otoño, del esplendor a la soledad

Los otoños de la Carballeda zamorana siempre me sugieren la palabra esplendor, sin que nada pueda hacer para evitarlo. A su vez, la palabra Esplendor, aposentada en lo concreto, me lleva a una figura inasible en el lejano camino de Galta, Rajastán,  donde Octavio Paz erigió un poema de ruinas y de manchas  y de filología, cuyo nombre es El Mono Gramático y cuya forma es un libro; pero también me transporta, y créanme que ignoro las razones,  al ya lejano Esplendor en la Hierba, título de una película con guión de William Inge que, sin querer, me acerca mucho a Whitman, el maestro,  y éste a la Estatua de la Libertad,  y también a unas hojas rebeldes/revolucionarias que, terca y lentamente, se tiñen de colores otoñales y me llevan  de nuevo al esplendor.

martes, 26 de octubre de 2010

Otoño

Álamos en Quintanilla de Justel. Foto JMPiña

Otoño

Acaso por ausencia de meditación, o tal vez por asociación inconsciente con el tiempo luctuoso de los difuntos -entre los que tengo muy cercana familia-, siempre había creído que el otoño era una magnífica metáfora de la muerte. Y, en efecto, el vientre de las Horas se derrama en un color de tierra, el día es gris, la lluvia minuciosa, la tarde adquiere texturas de frescor, de oscuridad, de melancolía... Y las hojas caen, finalmente, aunque antes revisten de belleza la inminente desnudez de los árboles.

martes, 23 de febrero de 2010

Pensamientos emanados de una foto de otoño

Villarrío: un precioso paraje de Muelas de los Caballeros (Zamora)


Pensamientos emanados de una foto de otoño

Ayer le mandé a una amiga un correo con esta foto de otoño, en el que se incluían las dos primeras frases del texto que dejo a continuación. Luego, con estas mismas palabras, fui a poner la foto en la lista de Paisajes Literarios, pero el texto se estiró como si fuera una goma. Quedando como sigue:

"Querida Ausentia: Pasear por las orillas del Fontirín, ver caer las primeras hojas de otoño sobre el agua, sentir el placer de la belleza, pero también el dolor de no tenerte a mi lado para compartirla... Esas son las cosas que, de los días pasados en Muelas de los Caballeros (9,10 y 11 de octubre del 2007), me quedarán para siempre en la memoria. La fotografía es un tenue reflejo de una realidad obsecuente y viva, mucho más de lo que puedas imaginar al contemplarla. Ten en cuenta que faltan los crujidos de la naturaleza emergiendo bruscamente de muy hondos silencios, y los siempre deseados conciertos de los pájaros. Es un sitio excelente para amar, y, en su defecto, para presentir el amor que, un día cualquiera del futuro, buscará aquí las mieles de la dicha".

martes, 12 de enero de 2010

Otoño versus primavera


Un ginjoler (jinjolero o azufaifo en castellano) El Charco, Villajoyosa. Foto MEstrada

Queridos amigos:

En más de una ocasión he contrapuesto a la esplendorosa belleza del otoño la no menos esplendorosa belleza de la primavera. Quizás no haya motivos para ello, ya que son bellezas distintas, e incluso distantes. Pero, ¿qué queréis?, a mí me ha resultado inevitable la comparación. Y os voy a dar este ejemplo: