Un ginjoler (jinjolero o azufaifo en castellano) El Charco, Villajoyosa. Foto MEstrada
En más de una ocasión he contrapuesto a la esplendorosa belleza del otoño la no menos esplendorosa belleza de la primavera. Quizás no haya motivos para ello, ya que son bellezas distintas, e incluso distantes. Pero, ¿qué queréis?, a mí me ha resultado inevitable la comparación. Y os voy a dar este ejemplo:

