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lunes, 21 de marzo de 2011

La primavera la sangre altera

Flor de brezo (Erica multiflora. Petorrera en valencià). Foto de Fernando Medrano

La primavera la sangre altera

-Dicen –y a lo mejor es verdad- que la primavera altera mucho la sangre. La altera tanto que a menudo la pone como las burgas orensanas.
-Vaya si es verdad. Mi mujer está esperando a que se abran las puertas de El Corte Inglés, donde la primavera es un busto inalcanzable y una pierna larga que la imaginación trata de juntar infructuosamente con su vecina. Porque las piernas son dos, ¿no?, y toda pierna tiene su principio y su fin, su talón de Aquiles y su vital horcajadura. Pues bien, las puertas se abren y mi mujer se pone las botas.

viernes, 18 de marzo de 2011

¿De quién son los ríos? Sentencias del TC

Río Guadalquivir a su paso por Sevilla. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


¿De quién son los ríos? Sentencias del TC


Queridos amigos:

Tras las sentencias del Tribunal Constitucional, anulando los artículos 51 del Estatuto de la Comunidad Autónoma de Andalucía y 75 de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, que hablan de la capacidad normativa sobre el agua y la gestión de la misma, ya tenemos un poco más clara la respuesta a la pregunta: ¿De quién son los ríos?, que nos hacíamos cuando ambas comunidades, de uno u otro modo, se los querían apropiar con la anuencia de los políticos que representan a todos los españoles (Dice Herrera que ellos sólo querían apropiarse de la gestión, pero tanto me da).
Lo bueno de esta sentencia es que no sólo no se ha avenido a la errónea decisión política tomada por el Parlamento de la Nación, sino que se ha pronunciado abiertamente contra ella. Es decir que, por una vez y sin que sirva de precedente, se ha impuesto la independencia de los poderes del Estado y Montesquieu ha sonreído gozosamente desde su tumba. Y hasta puede que Alfonso Guerra haya sentido en sus carnes el alivio.
Lo auténticamente grave de todo esto es que, como queda bien claro en la decisión del Tribunal, el poder político se había pasado por el orto el interés común de los españoles. Y es por el orto, precisamente, por donde los diputados tendrían que meterse ahora esos artículos de los Estatutos ¿O se van a ir de rositas? No sé, ¿usted que cree? ¿Yo? Mucho me temo que sí.

Un abrazo

Dejo aquí el artículo mencionado, que fue escrito cuando se estaba gestando el Estatuto de de la Comunidad Autónoma de Andalucía y había un rifirrafe entre los Presidentes autonómicos Chaves e Ibarra.


¿De quién son los ríos?

Los ríos, que desde tiempos inmemoriales han sido lazos de unión, han empezado a ser motivo de discordia, especialmente entre los altos profesionales de la política. “Este río es de mi tierra y mi tierra soy yo. A su lado vivo, de su agua bebo, en él me reconozco y me solazo. Luego este río es mío y de este río me río”. (De la vena fluente de un político apócrifo que llamaba al rioja River-ha).
El Ebro, que antes guardaba silencio al pasar por El Pilar, porque no quería despertar a la Virgen, ahora es motivo de gresca entre las dos grandes fuerzas políticas de España, camisa blanca, como consecuencia del fallido Plan Hidrológico Nacional. En su día, el Cabriel fue motivo de duros enfrentamientos entre las Comunidades de Valencia y de Castilla-La Mancha, en el punto concreto de sus Hoces. Unos, aparentemente, por preservar la belleza; otros, aparentemente, por mejorar la comunicación. Y ahora le toca al Guadalquivir, al que parece que quieren meter en un Estatuto, tal vez en una Realidad Nacional, lo que tiene mucha minga, Dominga. Pero ya les ha dicho Ibarra que son un poco chorlitos o cabezabuques, porque algunos afluentes del Guadalquivir nacen precisamente en sus tierras. Además, ¿quién puede asegurar que un día Sevilla no pida anexionarse voluntariamente a Extremadura? ¿Ein? No sé, pero tal como andan las cosas…
Antiguamente, los ríos pasaban por aquí y por allá y los ciudadanos aprovechaban sus aguas para regar sus tomates y cebollas, para moler sus cebadas y centenos, para darse un chapuzón o para pescar algún que otro barbo, pero luego se desentendían de ellos y los olvidaban porque alguien había sentado un precedente muy sensato que, si no sentaba cátedra, servía al menos de jurisprudencia: “agua que no has de beber / déjala correr”. Había ríos que, al menos en alguna de sus partes, corrían tan olvidados que un prestigioso poeta se vio obligado a cantar: “Río Duero, río Duero / nadie a acompañarte baja”. Bien es verdad que Gerardo Diego hacía la salvedad de los enamorados, ya que estos ponían a los ríos como testigos de sus grandes amores.
Y hemos de hacer también la salvedad de algún pájaro de cuenta que, con la nocturnidad requerida, bajó a borrar las huellas de un odioso crimen: “Amor mío, si te vas / no bebas agua del Duero / que lavaron el puñal / con que mataron a Diego”. De hecho, había ríos tan libres y tan respetados que, aun siendo muy modestos en su caudal y en su recorrido, la gente les pedía permiso para pasar, tal es el caso del Manzanares, que, a su paso por Madrid, bien podía haberse hecho colchonero de pro. Discurrían tan libres y tan limpios que, cuando algo se interponía en su camino y los perturbaba, enseguida se hacía público y notorio. Este es el caso del Nervión, por el que un día dijeron que bajaba un bicho extraño…
Que yo sepa, nunca antes los ríos habían tenido un carácter particular, como el patio de mi casa, sino que siempre habían sido bienes comunes y públicos. Daba igual dónde naciera o por dónde pasaran, porque eran igualmente de todos. Miños y geniles, tajos y bernesgas, mundos y jalones, eslas y guadianas, fontirines y júcares, arlanzas y cuervos, jaramas y seguras. Bueno, en un momento dado, el Jarama fue un poco de Ferlosio, pero sólo en un plano simbólico y honorífico. De manera que todos eran ríos de todos. Todos eran ríos de nadie. Y en Andalucía, particularmente. De hecho, el famoso Río de Miguel Ríos no se sabe cual es, porque ni siquiera tiene nombre. Es más, los autores de la universal Macarena son “Los del río”, pero ¿de qué río?
Solo usted, señor Chaves, pretende que el Guadalquivir tenga dueño. Y que este sea un sujeto jurídico llamado Realidad Nacional Andaluza. O algo así. Que vaya si tiene cojones. No me extraña que Ibarra se cabree, aunque yo ha he descubierto que Ibarra se cabrea solamente de boquilla, justamente por donde suele morir el pez. Luego se tragará el Guadalquivir con todas sus poluciones como un día no lejano se tragó el Estatuto de Cataluña, que ese sí que es un río, pero de tinta. Y tiene asimetrías como sapos. Y monstruos de lesa financiación.
Si empezamos a pegarnos por los ríos ¿qué será de nosotros y de nuestras vidas? Todos sabemos que “Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir”. Nos lo dijo Jorge Manrique, ya hace muchos años. Yo estoy de acuerdo con él, y no me gustaría nada que el pequeño río de mi vida fuera esclavo de ningún politicastro con ambiciones ni de ninguna entidad jurídica con rango de eufemismo nacional.
La prueba más contundente de que los ríos no son de nadie es que, en realidad, nadie los ha podido nunca hacer suyos. Ya lo dijo Heráclito, el filósofo de Éfeso: “No te bañarás dos veces en el mismo río”. Señor Chaves: el Guadalquivir no es un río, sino muchos ríos, infinitos ríos. Cuando usted quiera apropiarse de uno de ellos, este empezará a sonreírle desde las proximidades de la costa, que es donde los ríos remansan. Y luego desde el mar, que es al que voluntariamente se entregan.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

Río Duero, a su paso por Zamora. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

miércoles, 16 de marzo de 2011

Maldita libertad

Fotografía tomada de internet sin ánimo de lucro

Ver abajo la traducción de este poema al portugués. Lo ha hecho Fátima Sipahi, en un comentario del Facebook.


Maldita libertad

Maldita libertad la de mirarte
con ojo santurrón y admirativo,
si ver tu corazón me está prohibido
y estás en realidad en otra parte.

lunes, 14 de marzo de 2011

Lobos: del miedo a la admiración

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Lobos: del miedo a la admiración

La primera noticia directa que yo tuve del lobo fue una tarde de nubes y olor reciente de lluvia. Según calculo ahora, basándome en acontecimientos familiares de muy difícil olvido, habrían pasado siete años desde el día de mi nacimiento. Por un asunto de tratos en ganadería, de los que a mí me llegaba únicamente el enternecedor balido de los corderos, mi padre había ido a un pueblo de lo que para mí era entonces la ultramontana Cabrera, más allá de Velilla, donde había un lago azul, un pico muy alto, llamado Vizcodillo -que en agosto conservaba intacta la nieve-, y un lejano tufillo de supersticiones y fantasmagorías, no muy bien definidas, entre las que estaban las historias espeluznantes del lobo y los mágicos ululares de ciertas almas en pena, a cuya sombra se cobijaban los forajidos y malhechores.

sábado, 12 de marzo de 2011

Pecado

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Ver PPS de Mar:


Pecado

Amiga mía,
Me arrodillo ante ti para exclamar
en voluntaria confesión:

Yo no estoy libre de pecado.

(En terminología más acorde
con nuestro pensamiento, al pecado
lo llamaríamos error,
pero un error consciente y
repetido de forma pertinaz
¿no equivale a un pecado?)

Pues bien, no sólo no estoy libre
de pecado, sino que a veces creo
que el pecado soy yo.
(Pronombre personal en
manifiesto pecado de soberbia).

Y puestos a decir,
confieso que he pecado
de todas las maneras
posibles: de palabra,
de obra, de omisión, de pensamiento...

Tan sólo hay un pecado
que nunca he cometido y nunca
jamás cometeré,
que es dejar de quererte.

Es pecado mayor, sería
categóricamente imperdonable.

Del libro "Amores colaterales"

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
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jueves, 10 de marzo de 2011

Accidentes

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Accidentes

Las curvas de tu cuerpo
son claros desafíos
a la velocidad,
y yo derrapo en ellas
con la frecuencia de tus
interminables devaneos.

Soy un fiel inquilino
de tu soberanía, un amante
del muy accidentado
ordenamiento de tus territorios
y la vertiginosa
naturaleza de sus precipicios.

Me gusta recorrerte
con la delectación
profusa del sometimiento.

Del libro “Amores colaterales”

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
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martes, 8 de marzo de 2011

Tijeras y trasquilón: el esquileo de las ovejas

Esquilado a tijera. Foto de Fernando Medrano


Tijeras y trasquilón: el esquileo de las ovejas


Ya sé que el oficio de esquilador, en general, es muy poco atractivo, y mucho menos para acomodarlo en los altos aposentos de la lírica. Total, se trata de quitarles los pelos a las ovejas. Unos pelos que están enrevesados, sucios, sudados y grasientos, ya que las ovejas no se lavan jamás, salvo después del esquileo, precisamente, por razones sanitarias... O si llueve. Pero si llueve tampoco es que se laven demasiado, porque la lluvia resbala sobre la lana apelmazada y sebosa.
-¿Y para qué se los quitan?

domingo, 6 de marzo de 2011

Amor un poco, soledad el resto


Fotografía tomada de internet sin ánimo de lucro


Amor un poco, soledad el resto.

De un modo o de otro, el amor es una constante en nuestra vida. Lo que no deja de ser una tremenda paradoja, ya que se trata de una constante muy variable y esto es una pura contradicción en los términos. ¿La explicación? No sé, lo único que se me ocurre decir es que el sentimiento amoroso no cabe en una explicación matemática del tipo: dos por dos, cuatro. ¿Por qué? Porque ella debería estar aquí, pero no viene. Y yo me quedo a dos velas, compuesto y sin lograr que funcione adecuadamente la lógica ¿Por qué no viene? ¡Ah! La eternidad del amor es de una duración relativa, porque no es de tiempo sino de voluntad y de deseo, porque siempre hay un tercero que se interpone en el camino de las flechas de Cupido o una mirada que se atraviesa, provocando el descarrilamiento de los cargamentos de azúcar. Ayer te dije que sí, pero hoy hay otro. ¿Qué quieres? Y percibes el frío en los cristales del corazón, donde se estrellan las alas de los sueños.

jueves, 3 de marzo de 2011

Reflexiones ingenuas sobre los premios literarios

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Reflexiones ingenuas sobre los premios literarios


Hace unos días, hablando de un importante premio literario con algunos amigos, uno de ellos, no sé si ingenua o maliciosamente, dejó caer en el aire esta pregunta:

-¿Están dados los premios de antemano?

Pero no nos metimos en harina porque alguien, que se unía al grupo en ese momento, interrumpió con efusivos saludos la recién iniciada conversación. Sólo nos había dado tiempo de crucificar al Planeta, que, como saben hasta los ágrafos, es la madre de todos los premios literarios que se dan en España.

domingo, 27 de febrero de 2011

Asfixia


Madrid, la boina poluta. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Asfixia

En los años 80 ya estaba la polución instalada en nuestras ciudades y la contaminación en el ambiente. Desde entonces, y a pesar de todos los esfuerzos de los ecologistas y de todos los kiotos habidos y por haber, las cosas no han hecho más que agravarse. Ponemos como ejemplo una foto de Madrid, pero podía ser de un montón de ciudades del llamado mundo civilizado.

viernes, 25 de febrero de 2011

Poeminos de amor

Rosa y Mariano, hotel Cimbel, Benidorm, 13 de septiembre de 1975


Poeminos de amor

PPS realizado por Mar, en forma de libro
http://cid-b9547652472c3167.skydrive.live.com/self.aspx/Nueva%20carpeta/Mar%5E_Poeminosdeamo%5E_Cr.pps


Abrazo


Mi mano tiene tomada
la dimensión de tu pecho,
mi boca la de tu boca,
mi cuerpo la de tu cuerpo.

Y vengo a abrirte la arteria
por donde va el pensamiento,
para caer con el alma
alrededor de los sueños.

Que en este abrazo gigante,
alzado en barro y en viento,
mi sangre es tanto tu sangre
como mi aliento tu aliento.


El corazón de los hombres


El corazón de los hombres
tiene una arteria obstruida:
la de la sangre más densa,
la del amor y la vida.

La que en los tragos amargos
curaba siempre la herida.
Y estaba abierta a los sueños
y estaba abierta a la risa.

El corazón de los hombres
es una víscera esquiva,
quizá una fuente de mármol
con una arteria obstruida.

La del amor y la sangre,
la de la sangre y la vida.


La mano


Se me ha encogido esa mano
que tuve siempre tendida,
pues si la fe no me falta
me va faltando la vida.

Espero con los que esperan
una inminente partida,
sereno, sin hacer sombra
y con la mano encogida.

La mano que estuvo llena
de corazón y caricias,
la que regando las flores
se fue quedando marchita.


Para el amor


Para el amor he vivido.
Y para el verso.
Para prender con las manos
los alamares del viento.

Para la vida.
Porque la vida es aliento:
Abrazo, palma con palma,
y corazón y requiebro.

Para el amor he vivido,
para el amor estoy hecho.
Para agotar con los labios
el hontanar de los besos.


La orilla


Desde esta orilla del verso
quiero volver a la vida,
para meterme en tus ojos
que son dos fuerzas que tiran.

Yo soy la leña del árbol,
la cicatriz de la herida,
la voz ahogada del alma,
la parte en sombra del día.

Pero a esta orilla del verso
es el amor quien me guía.
Mi libertad, que fue fiera,
está a tu puerta rendida.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas
recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

lunes, 21 de febrero de 2011

Labradores

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Labradores

Por el camino vienen
desde la era.
ellos son labradores;
sus cuerpos, tierra.

jueves, 17 de febrero de 2011

Era solo un almendro

Foto tomada en Relleu, 14-02-2011


Era solo un almendro

A Lidia,
que estuvo en el origen del poema

Era sólo un almendro,
junto al camino,
pero yo me topé
de frente con la dicha.
Era sólo un puñado
frágil de flores luminosas,
sin embargo, la sangre
se me puso de golpe alborozada.

martes, 15 de febrero de 2011

Desde la flor del almendro

Relleu, Alicante, 14-02-2011. Foto Mariano Estrada

Desde la flor del almendro

Cada vez que escribo un libro, cosa que no ocurre todos los días, tiendo a situarme mentalmente en un punto concreto del escenario que pretendo abarcar. Y es desde ese punto desde el que luego realizo las excursiones que requiera cada poema, si es que hablamos de un libro de poesía. Por ejemplo, en el libro “Hojas lentas de otoño”, ese punto era el cementerio de Muelas de los Caballeros. Cosa natural, si partimos de la base de que allí está enterrada mi madre y el libro es un canto de amor y de muerte.

lunes, 14 de febrero de 2011

Como tú

Daniel Estrada Corrales. Felicitación que le ha mandado su tía Antonia, desde Kiev. La foto es del día de la Primera Comunión. Yo pongo el poema

Como tú

A Daniel Estrada Corrales

Como tú fui niño, niño.
como tú tenía
cara de ángel bueno.

Y era igual de rubio,
rizo sobre rizo,
todo mi cabello.

sábado, 12 de febrero de 2011

14 de febrero: cumpleaños de Daniel

Daniel Estrada Corrales, Dani

14 de febrero: cumpleaños de Daniel

Este poema no está publicado en ninguna revista o periódico ni forma parte de ningún libro. Desde un punto de vista técnico, no es que sea una cosa del otro jueves, al contrario, es más bien del montón. Sin embargo, desde el ángulo de los sentimientos, es un poema realmente entrañable. De hecho, a mí me ha hecho revivir unos tiempos que fueron extraordinariamente felices. Un padre a cuatro patas, haciendo el perro, desmelenándose, desgañitándose a ladridos, arriesgándose incluso a la eventualidad de una que otra patada: “Qué jodío, me quería morder”.

jueves, 10 de febrero de 2011

Por la calle abajo o el secreto amor de una niña

Rosa

Ver PPS de Mar:

Por la calle abajo o el secreto amor de una niña

En un pequeño pueblo de la provincia de Zamora hubo una vez una niña que, montada en el caballo de su corazón, pasaba ochenta veces al día por el mismo tramo de la misma calle. El hecho de que viviera en ella el príncipe del que estaba perdidamente enamorada no tenía nada que ver, por supuesto. Es verdad que amaba a aquel muchacho hasta el delirio, y que lo hacía con ese amor tremendo de los quince años, pero ella pasaba por su puerta ochenta veces al día por pura casualidad. Sólo por pura casualidad. Y si miraba un poco hacia arriba, hacia el lugar donde estaba la ventana de su habitación, lo hacía solamente con el rabillo del ojo. Vamos, que no se le notaba en absoluto. Además, ¿quién se lo iba a notar, si llevaba su amor secretamente y sólo las amigas verdaderas estaban al tanto del secreto y ninguna de ellas había repicado las campanas? Madre de Dios, la vergüenza que ella hubiera pasado de saber que alguien lo sabía. Pero no sé, puede que alguien lo supiera...


Por la calle abajo

Por la calle abajo,
por la calle arriba,
una vez y otra,
¿dónde va la niña?

A las fuentes claras
de mi tierna vida,
donde está la flecha
del amor metida.

¿Y qué flecha es ésa
de tan honda herida?
Todos los preguntan,
nadie lo adivina.

Son los ojos tiernos
de alguien que me mira;
alguien que es más claro
que la luz del día.

Por la calle abajo,
por la calle arriba,
con sus pasos cortos,
con su larga risa.

Y en el punto medio
de la calle misma,
un muchacho esconde
su mirada tímida.

¡Si él supiera que ella
sabe que la mira...!
Pero no lo sabe.
¡Ni aun se lo imagina!

Por la calle abajo,
por la calle arriba,
vueltas y más vueltas,
viene y va la niña.

Del libro “Trozos de cazuela compartida”

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios

martes, 8 de febrero de 2011

Aterriza en mi ser

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Aterriza en mi ser

De la serie que hemos llamado “Poe-canciones” (*), tal vez sea ésta la que tiene una mayor carga amorosa desde el punto de vista pasional. Es más, yo creo que jamás había extraído de las profundidades telúricas una pasión tan aparatosa. Y hasta creo que tampoco sabía muy bien que podía tener dentro esta fiera, por lo que yo soy el primer sorprendido. ¿Sorprendido? Vamos, Vulcano, ¿no has sido tú el que ha dejado en el monte esta estela de ramas encendidas?:

viernes, 4 de febrero de 2011

Qué polvo tiene el camino...

Pequeño molino harinero de Justel en Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto F. Medrano

Qué polvo tiene el camino

Queridos amigos: he leído un artículo de María del Carmen Ugarte titulado “Molineras, molineros y molinos en el cancionero popular”, que entre otras cosas, dice:

... En toda España, pero sobre todo en la zona norte, en Castilla y en León encontramos gran variedad de canciones que van perfilando un modo de ser de los habitantes del molino. ¿Qué puede haber de verdad en esto?, ¿son las molineras tan ligeras de cascos como las pintan?, ¿es, por el contrario, una mera habladuría? ¿Son los molineros agarrados y propensos a quedarse con más de lo que les corresponde? ¿Son los molinos lugares frescos y amenos que invitan al amor?...

jueves, 3 de febrero de 2011

La trascendencia

Foto tomada de internen sin ánimo de lucro


La trascendencia

Queridos amigos:

Vosotros, que resistís en este Blog como el Dúo Dinámico en la vida y en el tiempo, bien sabéis el Dilema ante el que

Un buen día me detuve
con pensamiento confuso:
¿Adónde voy, a qué nube,
a qué universo difuso?

Mi interrogante fue obtuso,
mi pensamiento fue vano:
Hay medio mundo que es ruso
y otro medio americano.

Pero esto fue antes de la caída del muro de Berlín (de Berlín, porque vergüenzas hay muchas), a consecuencia de lo cual se produjo una

Revisión a la baja:

El mundo tuvo un dilema
pero encontró solución.
La de juntar pensamientos:
dos en uno, tres en Dios.

Y en Dios quedó la cosa, de momento. Pero yo soy de mente febril (demente febril, qué poca distancia hay entre la lucidez y la locura) y decidí seguir pensando hasta llegar a la frontera de los sentidos y aun asomar la cocorota al otro lado Y eso, amigos míos, ya iba mucho

Más allá del mundo,
más allá del tiempo,
más allá del barro,
más allá, más lejos.

Y entonces caí en un estado de alelada ensimismación, acaso de estúpida idiotez, que llevó a mis familiares a pensar que aquel era el principio del fin. Y fantasearon con un inminente desenlace:

-Ahí está el roble que cortamos el otro día. Iba para leña del hogar, pero hará una buena caja de muerto.
- Está muy verde aún, y a lo mejor revira y tuerce.
- Eso no le quita ni pone…
- Ya, querido, pero la caja ha de ser del comercio. Porque lo digo yo. Y el roble que arda a sus anchas en la chimenea… ¿No ves que este año no tenemos orujo y necesitamos la leña para calentarnos la vida?

Roble, caja, leña, fuego… ¿Y después del fuego, qué? El humo ¿Y luego? Luego la dilución en el espacio, el vacío y, finalmente,


La trascendencia

Llegar a ser aquello que uno fuera,
llegar, y trascender lo que se ha sido,
y ser después no-ser, como el latido
de un dios arrinconado en la quimera.

¿Qué es ello, sino el ser de la madera
de un árbol que en los años ha crecido
y en ellos por el hacha es abatido
pasando a trascender en una hoguera?

El árbol subirá por la escalera
de viento, donde el humo va vertido.
Mas, ¿qué será después de trascendido?

¿Un árbol reencarnado, repetido?
¿Un alma, un vendaval, una bandera?
¿Algún lejano punto de la esfera?

Del libro "Vientos de soledad"

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
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