Evocación
Te
veo y
los
ojos se me salen.
Te
miro y se me escapa el corazón.
Página de literatura, en poesía o en prosa
Evocación
Te
veo y
los
ojos se me salen.
Te
miro y se me escapa el corazón.
Visión de la Naturaleza, un poema de más de 20 años.
Por
y para los niños
Es
verdad que los niños
-candorosos
y puros-
creemos
ciegamente
que
todo lo que existe es inmutable.
Antiguos miedos
A mi abuelo,
progenitor de mis miedos
El alma se me agita en los cajones
del viejo aparador de rinconera.
Antiguos miedos y tan larga espera
me encienden el tizón de las pasiones.
Mi cumple
El pasado
día 12 de este mes de marzo celebramos mi cumpleaños.
Aquí queda
la prueba y el recuerdo.
Un buen recuerdo al que he añadido un poema.
Camino hacia
las flores
Yo voy
andando a la dicha
por un
camino de amores:
espinas,
rosas, dolores…
La noche
tiene los sueños,
el corazón
los temblores.
Sonad,
tambores,
salid al
paso, guijarros,
adversidades,
rigores…
Ensangrentad
un camino
que tiene el
fin en las flores.
Mariano
Estrada
Del libro Tierra
conmovida (1987)
Yo sí me manifiesto el 8-M. Y digo:
Que apuesto por un futuro cercano en el que la mujer tenga el mismo peso que el hombre. Ni más ni menos. En el año 2019 publiqué un libro titulado La mirada de Martina, que es mi nieta. Y en uno de sus poemas quedaba muy claro ese deseo de igualdad del que ella y yo estamos convencidos. Lo expresábamos así, en forma de diálogo:
Publicado
por Esther
Abellán Rodes | 23 Feb 2021, en la revista LOBLANC
“Me ha llegado tu cuerpo / como liberación, /
y no sentí ninguna / necesidad / de preguntar / quién eras. // ¿Quién eres? Te
pregunto ahora, / desde esta plenitud no sospechada. / ¿Quién eres, que me llenas / de
calma, como antes, / me llenaste de fantasía? // ¿Quién eres que al amarte / me
he visto humanizado, / generoso, capaz, enaltecido? // ¿Por qué me das tus
flores de primavera, / si mi mal es de otoño decadente?”.
Los gobernados
Es
indigno callar
y
permitir que la mentira,
el
egoísmo y la mediocridad
gobiernen
en tu nombre.
Violencia
Las
calles de la noche
arden
con fuego de contenedor.
y
en las llamas rojizas
se
marcan las siluetas del saqueo
y
la barbaridad.
Es
un crimen abyecto,
pero
algunos lo llaman
libertad
de expresión.
Inquilinos de noche
Hubiera dado un cuarto de mi vida
porque una mano tuya me rozara
y el fósforo cayera sobre ti
hasta encenderte los
ojos
y quemarme.
Rosa entre las rosas en cuatro movimientos
El universo * Entré en el bar donde solía tomar el desayuno y, al verte allí sentada, se me pusieron en órbita los ojos y creí descubrir el universo. Un tiempo después supe que había sido el universo el que había entrado a buscarme. Pero, lejos de acusar la humillación, me sentí pavo real y me quedé agitando la cola.
Sombreros en el Far West
En una etapa de mi alegre juventud, me sentí fuertemente atraído por los sombreros y me dejé llevar por ellos al Far West. Mientras estuve allí no maté a nadie, pero tenía dos pistolas de agua que daban mucha risa.
Un chiste al respecto:
Una semana vana
¿A dónde fuiste el
lunes
que no te vi?
Fui por ahí.
Absoluto de amor
Eres
joven, muchacho,
¿y
no tienes a nadie a quien tocar?
Quizás
fuera mejor
que
amanecieras viejo.
Cuando la luz se multiplica en los almendros
y estos miran al mar desde una flor profusa,
un humilde silencio se apodera de la lengua.
Dejad
toda esperanza
Si
el gobernante gobernara
para
los gobernados,
sus
errores serían
más
fáciles de perdonar.
He despojado tu hierro
El compromiso
Es verdad que tus ojos
me dan seguridad,
tus besos corazón,
tu vientre, calma.
Pandemia
A
día de hoy sabemos
que
los cimientos eran frágiles.
Creíamos
haber edificado
sobre
la roca, pero no es verdad:
hemos
edificado
sobre
un foso de arena.
En tu cara
Hoy
miré tu cara
y
en su centro había
unos
dientes blancos
y
una dulce risa.