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viernes, 18 de marzo de 2011

¿De quién son los ríos? Sentencias del TC

Río Guadalquivir a su paso por Sevilla. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


¿De quién son los ríos? Sentencias del TC


Queridos amigos:

Tras las sentencias del Tribunal Constitucional, anulando los artículos 51 del Estatuto de la Comunidad Autónoma de Andalucía y 75 de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, que hablan de la capacidad normativa sobre el agua y la gestión de la misma, ya tenemos un poco más clara la respuesta a la pregunta: ¿De quién son los ríos?, que nos hacíamos cuando ambas comunidades, de uno u otro modo, se los querían apropiar con la anuencia de los políticos que representan a todos los españoles (Dice Herrera que ellos sólo querían apropiarse de la gestión, pero tanto me da).
Lo bueno de esta sentencia es que no sólo no se ha avenido a la errónea decisión política tomada por el Parlamento de la Nación, sino que se ha pronunciado abiertamente contra ella. Es decir que, por una vez y sin que sirva de precedente, se ha impuesto la independencia de los poderes del Estado y Montesquieu ha sonreído gozosamente desde su tumba. Y hasta puede que Alfonso Guerra haya sentido en sus carnes el alivio.
Lo auténticamente grave de todo esto es que, como queda bien claro en la decisión del Tribunal, el poder político se había pasado por el orto el interés común de los españoles. Y es por el orto, precisamente, por donde los diputados tendrían que meterse ahora esos artículos de los Estatutos ¿O se van a ir de rositas? No sé, ¿usted que cree? ¿Yo? Mucho me temo que sí.

Un abrazo

Dejo aquí el artículo mencionado, que fue escrito cuando se estaba gestando el Estatuto de de la Comunidad Autónoma de Andalucía y había un rifirrafe entre los Presidentes autonómicos Chaves e Ibarra.


¿De quién son los ríos?

Los ríos, que desde tiempos inmemoriales han sido lazos de unión, han empezado a ser motivo de discordia, especialmente entre los altos profesionales de la política. “Este río es de mi tierra y mi tierra soy yo. A su lado vivo, de su agua bebo, en él me reconozco y me solazo. Luego este río es mío y de este río me río”. (De la vena fluente de un político apócrifo que llamaba al rioja River-ha).
El Ebro, que antes guardaba silencio al pasar por El Pilar, porque no quería despertar a la Virgen, ahora es motivo de gresca entre las dos grandes fuerzas políticas de España, camisa blanca, como consecuencia del fallido Plan Hidrológico Nacional. En su día, el Cabriel fue motivo de duros enfrentamientos entre las Comunidades de Valencia y de Castilla-La Mancha, en el punto concreto de sus Hoces. Unos, aparentemente, por preservar la belleza; otros, aparentemente, por mejorar la comunicación. Y ahora le toca al Guadalquivir, al que parece que quieren meter en un Estatuto, tal vez en una Realidad Nacional, lo que tiene mucha minga, Dominga. Pero ya les ha dicho Ibarra que son un poco chorlitos o cabezabuques, porque algunos afluentes del Guadalquivir nacen precisamente en sus tierras. Además, ¿quién puede asegurar que un día Sevilla no pida anexionarse voluntariamente a Extremadura? ¿Ein? No sé, pero tal como andan las cosas…
Antiguamente, los ríos pasaban por aquí y por allá y los ciudadanos aprovechaban sus aguas para regar sus tomates y cebollas, para moler sus cebadas y centenos, para darse un chapuzón o para pescar algún que otro barbo, pero luego se desentendían de ellos y los olvidaban porque alguien había sentado un precedente muy sensato que, si no sentaba cátedra, servía al menos de jurisprudencia: “agua que no has de beber / déjala correr”. Había ríos que, al menos en alguna de sus partes, corrían tan olvidados que un prestigioso poeta se vio obligado a cantar: “Río Duero, río Duero / nadie a acompañarte baja”. Bien es verdad que Gerardo Diego hacía la salvedad de los enamorados, ya que estos ponían a los ríos como testigos de sus grandes amores.
Y hemos de hacer también la salvedad de algún pájaro de cuenta que, con la nocturnidad requerida, bajó a borrar las huellas de un odioso crimen: “Amor mío, si te vas / no bebas agua del Duero / que lavaron el puñal / con que mataron a Diego”. De hecho, había ríos tan libres y tan respetados que, aun siendo muy modestos en su caudal y en su recorrido, la gente les pedía permiso para pasar, tal es el caso del Manzanares, que, a su paso por Madrid, bien podía haberse hecho colchonero de pro. Discurrían tan libres y tan limpios que, cuando algo se interponía en su camino y los perturbaba, enseguida se hacía público y notorio. Este es el caso del Nervión, por el que un día dijeron que bajaba un bicho extraño…
Que yo sepa, nunca antes los ríos habían tenido un carácter particular, como el patio de mi casa, sino que siempre habían sido bienes comunes y públicos. Daba igual dónde naciera o por dónde pasaran, porque eran igualmente de todos. Miños y geniles, tajos y bernesgas, mundos y jalones, eslas y guadianas, fontirines y júcares, arlanzas y cuervos, jaramas y seguras. Bueno, en un momento dado, el Jarama fue un poco de Ferlosio, pero sólo en un plano simbólico y honorífico. De manera que todos eran ríos de todos. Todos eran ríos de nadie. Y en Andalucía, particularmente. De hecho, el famoso Río de Miguel Ríos no se sabe cual es, porque ni siquiera tiene nombre. Es más, los autores de la universal Macarena son “Los del río”, pero ¿de qué río?
Solo usted, señor Chaves, pretende que el Guadalquivir tenga dueño. Y que este sea un sujeto jurídico llamado Realidad Nacional Andaluza. O algo así. Que vaya si tiene cojones. No me extraña que Ibarra se cabree, aunque yo ha he descubierto que Ibarra se cabrea solamente de boquilla, justamente por donde suele morir el pez. Luego se tragará el Guadalquivir con todas sus poluciones como un día no lejano se tragó el Estatuto de Cataluña, que ese sí que es un río, pero de tinta. Y tiene asimetrías como sapos. Y monstruos de lesa financiación.
Si empezamos a pegarnos por los ríos ¿qué será de nosotros y de nuestras vidas? Todos sabemos que “Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir”. Nos lo dijo Jorge Manrique, ya hace muchos años. Yo estoy de acuerdo con él, y no me gustaría nada que el pequeño río de mi vida fuera esclavo de ningún politicastro con ambiciones ni de ninguna entidad jurídica con rango de eufemismo nacional.
La prueba más contundente de que los ríos no son de nadie es que, en realidad, nadie los ha podido nunca hacer suyos. Ya lo dijo Heráclito, el filósofo de Éfeso: “No te bañarás dos veces en el mismo río”. Señor Chaves: el Guadalquivir no es un río, sino muchos ríos, infinitos ríos. Cuando usted quiera apropiarse de uno de ellos, este empezará a sonreírle desde las proximidades de la costa, que es donde los ríos remansan. Y luego desde el mar, que es al que voluntariamente se entregan.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

Río Duero, a su paso por Zamora. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

miércoles, 16 de marzo de 2011

Maldita libertad

Fotografía tomada de internet sin ánimo de lucro

Ver abajo la traducción de este poema al portugués. Lo ha hecho Fátima Sipahi, en un comentario del Facebook.


Maldita libertad

Maldita libertad la de mirarte
con ojo santurrón y admirativo,
si ver tu corazón me está prohibido
y estás en realidad en otra parte.

lunes, 14 de marzo de 2011

Lobos: del miedo a la admiración

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Lobos: del miedo a la admiración

La primera noticia directa que yo tuve del lobo fue una tarde de nubes y olor reciente de lluvia. Según calculo ahora, basándome en acontecimientos familiares de muy difícil olvido, habrían pasado siete años desde el día de mi nacimiento. Por un asunto de tratos en ganadería, de los que a mí me llegaba únicamente el enternecedor balido de los corderos, mi padre había ido a un pueblo de lo que para mí era entonces la ultramontana Cabrera, más allá de Velilla, donde había un lago azul, un pico muy alto, llamado Vizcodillo -que en agosto conservaba intacta la nieve-, y un lejano tufillo de supersticiones y fantasmagorías, no muy bien definidas, entre las que estaban las historias espeluznantes del lobo y los mágicos ululares de ciertas almas en pena, a cuya sombra se cobijaban los forajidos y malhechores.

sábado, 12 de marzo de 2011

Pecado

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Ver PPS de Mar:


Pecado

Amiga mía,
Me arrodillo ante ti para exclamar
en voluntaria confesión:

Yo no estoy libre de pecado.

(En terminología más acorde
con nuestro pensamiento, al pecado
lo llamaríamos error,
pero un error consciente y
repetido de forma pertinaz
¿no equivale a un pecado?)

Pues bien, no sólo no estoy libre
de pecado, sino que a veces creo
que el pecado soy yo.
(Pronombre personal en
manifiesto pecado de soberbia).

Y puestos a decir,
confieso que he pecado
de todas las maneras
posibles: de palabra,
de obra, de omisión, de pensamiento...

Tan sólo hay un pecado
que nunca he cometido y nunca
jamás cometeré,
que es dejar de quererte.

Es pecado mayor, sería
categóricamente imperdonable.

Del libro "Amores colaterales"

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
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jueves, 10 de marzo de 2011

Accidentes

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Accidentes

Las curvas de tu cuerpo
son claros desafíos
a la velocidad,
y yo derrapo en ellas
con la frecuencia de tus
interminables devaneos.

Soy un fiel inquilino
de tu soberanía, un amante
del muy accidentado
ordenamiento de tus territorios
y la vertiginosa
naturaleza de sus precipicios.

Me gusta recorrerte
con la delectación
profusa del sometimiento.

Del libro “Amores colaterales”

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
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martes, 8 de marzo de 2011

Tijeras y trasquilón: el esquileo de las ovejas

Esquilado a tijera. Foto de Fernando Medrano


Tijeras y trasquilón: el esquileo de las ovejas


Ya sé que el oficio de esquilador, en general, es muy poco atractivo, y mucho menos para acomodarlo en los altos aposentos de la lírica. Total, se trata de quitarles los pelos a las ovejas. Unos pelos que están enrevesados, sucios, sudados y grasientos, ya que las ovejas no se lavan jamás, salvo después del esquileo, precisamente, por razones sanitarias... O si llueve. Pero si llueve tampoco es que se laven demasiado, porque la lluvia resbala sobre la lana apelmazada y sebosa.
-¿Y para qué se los quitan?

domingo, 6 de marzo de 2011

Amor un poco, soledad el resto


Fotografía tomada de internet sin ánimo de lucro


Amor un poco, soledad el resto.

De un modo o de otro, el amor es una constante en nuestra vida. Lo que no deja de ser una tremenda paradoja, ya que se trata de una constante muy variable y esto es una pura contradicción en los términos. ¿La explicación? No sé, lo único que se me ocurre decir es que el sentimiento amoroso no cabe en una explicación matemática del tipo: dos por dos, cuatro. ¿Por qué? Porque ella debería estar aquí, pero no viene. Y yo me quedo a dos velas, compuesto y sin lograr que funcione adecuadamente la lógica ¿Por qué no viene? ¡Ah! La eternidad del amor es de una duración relativa, porque no es de tiempo sino de voluntad y de deseo, porque siempre hay un tercero que se interpone en el camino de las flechas de Cupido o una mirada que se atraviesa, provocando el descarrilamiento de los cargamentos de azúcar. Ayer te dije que sí, pero hoy hay otro. ¿Qué quieres? Y percibes el frío en los cristales del corazón, donde se estrellan las alas de los sueños.

jueves, 3 de marzo de 2011

Reflexiones ingenuas sobre los premios literarios

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Reflexiones ingenuas sobre los premios literarios


Hace unos días, hablando de un importante premio literario con algunos amigos, uno de ellos, no sé si ingenua o maliciosamente, dejó caer en el aire esta pregunta:

-¿Están dados los premios de antemano?

Pero no nos metimos en harina porque alguien, que se unía al grupo en ese momento, interrumpió con efusivos saludos la recién iniciada conversación. Sólo nos había dado tiempo de crucificar al Planeta, que, como saben hasta los ágrafos, es la madre de todos los premios literarios que se dan en España.

domingo, 27 de febrero de 2011

Asfixia


Madrid, la boina poluta. Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Asfixia

En los años 80 ya estaba la polución instalada en nuestras ciudades y la contaminación en el ambiente. Desde entonces, y a pesar de todos los esfuerzos de los ecologistas y de todos los kiotos habidos y por haber, las cosas no han hecho más que agravarse. Ponemos como ejemplo una foto de Madrid, pero podía ser de un montón de ciudades del llamado mundo civilizado.

viernes, 25 de febrero de 2011

Poeminos de amor

Rosa y Mariano, hotel Cimbel, Benidorm, 13 de septiembre de 1975


Poeminos de amor

PPS realizado por Mar, en forma de libro
http://cid-b9547652472c3167.skydrive.live.com/self.aspx/Nueva%20carpeta/Mar%5E_Poeminosdeamo%5E_Cr.pps


Abrazo


Mi mano tiene tomada
la dimensión de tu pecho,
mi boca la de tu boca,
mi cuerpo la de tu cuerpo.

Y vengo a abrirte la arteria
por donde va el pensamiento,
para caer con el alma
alrededor de los sueños.

Que en este abrazo gigante,
alzado en barro y en viento,
mi sangre es tanto tu sangre
como mi aliento tu aliento.


El corazón de los hombres


El corazón de los hombres
tiene una arteria obstruida:
la de la sangre más densa,
la del amor y la vida.

La que en los tragos amargos
curaba siempre la herida.
Y estaba abierta a los sueños
y estaba abierta a la risa.

El corazón de los hombres
es una víscera esquiva,
quizá una fuente de mármol
con una arteria obstruida.

La del amor y la sangre,
la de la sangre y la vida.


La mano


Se me ha encogido esa mano
que tuve siempre tendida,
pues si la fe no me falta
me va faltando la vida.

Espero con los que esperan
una inminente partida,
sereno, sin hacer sombra
y con la mano encogida.

La mano que estuvo llena
de corazón y caricias,
la que regando las flores
se fue quedando marchita.


Para el amor


Para el amor he vivido.
Y para el verso.
Para prender con las manos
los alamares del viento.

Para la vida.
Porque la vida es aliento:
Abrazo, palma con palma,
y corazón y requiebro.

Para el amor he vivido,
para el amor estoy hecho.
Para agotar con los labios
el hontanar de los besos.


La orilla


Desde esta orilla del verso
quiero volver a la vida,
para meterme en tus ojos
que son dos fuerzas que tiran.

Yo soy la leña del árbol,
la cicatriz de la herida,
la voz ahogada del alma,
la parte en sombra del día.

Pero a esta orilla del verso
es el amor quien me guía.
Mi libertad, que fue fiera,
está a tu puerta rendida.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas
recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

lunes, 21 de febrero de 2011

Labradores

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Labradores

Por el camino vienen
desde la era.
ellos son labradores;
sus cuerpos, tierra.

jueves, 17 de febrero de 2011

Era solo un almendro

Foto tomada en Relleu, 14-02-2011


Era solo un almendro

A Lidia,
que estuvo en el origen del poema

Era sólo un almendro,
junto al camino,
pero yo me topé
de frente con la dicha.
Era sólo un puñado
frágil de flores luminosas,
sin embargo, la sangre
se me puso de golpe alborozada.

martes, 15 de febrero de 2011

Desde la flor del almendro

Relleu, Alicante, 14-02-2011. Foto Mariano Estrada

Desde la flor del almendro

Cada vez que escribo un libro, cosa que no ocurre todos los días, tiendo a situarme mentalmente en un punto concreto del escenario que pretendo abarcar. Y es desde ese punto desde el que luego realizo las excursiones que requiera cada poema, si es que hablamos de un libro de poesía. Por ejemplo, en el libro “Hojas lentas de otoño”, ese punto era el cementerio de Muelas de los Caballeros. Cosa natural, si partimos de la base de que allí está enterrada mi madre y el libro es un canto de amor y de muerte.

lunes, 14 de febrero de 2011

Como tú

Daniel Estrada Corrales. Felicitación que le ha mandado su tía Antonia, desde Kiev. La foto es del día de la Primera Comunión. Yo pongo el poema

Como tú

A Daniel Estrada Corrales

Como tú fui niño, niño.
como tú tenía
cara de ángel bueno.

Y era igual de rubio,
rizo sobre rizo,
todo mi cabello.

sábado, 12 de febrero de 2011

14 de febrero: cumpleaños de Daniel

Daniel Estrada Corrales, Dani

14 de febrero: cumpleaños de Daniel

Este poema no está publicado en ninguna revista o periódico ni forma parte de ningún libro. Desde un punto de vista técnico, no es que sea una cosa del otro jueves, al contrario, es más bien del montón. Sin embargo, desde el ángulo de los sentimientos, es un poema realmente entrañable. De hecho, a mí me ha hecho revivir unos tiempos que fueron extraordinariamente felices. Un padre a cuatro patas, haciendo el perro, desmelenándose, desgañitándose a ladridos, arriesgándose incluso a la eventualidad de una que otra patada: “Qué jodío, me quería morder”.

jueves, 10 de febrero de 2011

Por la calle abajo o el secreto amor de una niña

Rosa

Ver PPS de Mar:

Por la calle abajo o el secreto amor de una niña

En un pequeño pueblo de la provincia de Zamora hubo una vez una niña que, montada en el caballo de su corazón, pasaba ochenta veces al día por el mismo tramo de la misma calle. El hecho de que viviera en ella el príncipe del que estaba perdidamente enamorada no tenía nada que ver, por supuesto. Es verdad que amaba a aquel muchacho hasta el delirio, y que lo hacía con ese amor tremendo de los quince años, pero ella pasaba por su puerta ochenta veces al día por pura casualidad. Sólo por pura casualidad. Y si miraba un poco hacia arriba, hacia el lugar donde estaba la ventana de su habitación, lo hacía solamente con el rabillo del ojo. Vamos, que no se le notaba en absoluto. Además, ¿quién se lo iba a notar, si llevaba su amor secretamente y sólo las amigas verdaderas estaban al tanto del secreto y ninguna de ellas había repicado las campanas? Madre de Dios, la vergüenza que ella hubiera pasado de saber que alguien lo sabía. Pero no sé, puede que alguien lo supiera...


Por la calle abajo

Por la calle abajo,
por la calle arriba,
una vez y otra,
¿dónde va la niña?

A las fuentes claras
de mi tierna vida,
donde está la flecha
del amor metida.

¿Y qué flecha es ésa
de tan honda herida?
Todos los preguntan,
nadie lo adivina.

Son los ojos tiernos
de alguien que me mira;
alguien que es más claro
que la luz del día.

Por la calle abajo,
por la calle arriba,
con sus pasos cortos,
con su larga risa.

Y en el punto medio
de la calle misma,
un muchacho esconde
su mirada tímida.

¡Si él supiera que ella
sabe que la mira...!
Pero no lo sabe.
¡Ni aun se lo imagina!

Por la calle abajo,
por la calle arriba,
vueltas y más vueltas,
viene y va la niña.

Del libro “Trozos de cazuela compartida”

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios

martes, 8 de febrero de 2011

Aterriza en mi ser

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Aterriza en mi ser

De la serie que hemos llamado “Poe-canciones” (*), tal vez sea ésta la que tiene una mayor carga amorosa desde el punto de vista pasional. Es más, yo creo que jamás había extraído de las profundidades telúricas una pasión tan aparatosa. Y hasta creo que tampoco sabía muy bien que podía tener dentro esta fiera, por lo que yo soy el primer sorprendido. ¿Sorprendido? Vamos, Vulcano, ¿no has sido tú el que ha dejado en el monte esta estela de ramas encendidas?:

viernes, 4 de febrero de 2011

Qué polvo tiene el camino...

Pequeño molino harinero de Justel en Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto F. Medrano

Qué polvo tiene el camino

Queridos amigos: he leído un artículo de María del Carmen Ugarte titulado “Molineras, molineros y molinos en el cancionero popular”, que entre otras cosas, dice:

... En toda España, pero sobre todo en la zona norte, en Castilla y en León encontramos gran variedad de canciones que van perfilando un modo de ser de los habitantes del molino. ¿Qué puede haber de verdad en esto?, ¿son las molineras tan ligeras de cascos como las pintan?, ¿es, por el contrario, una mera habladuría? ¿Son los molineros agarrados y propensos a quedarse con más de lo que les corresponde? ¿Son los molinos lugares frescos y amenos que invitan al amor?...

jueves, 3 de febrero de 2011

La trascendencia

Foto tomada de internen sin ánimo de lucro


La trascendencia

Queridos amigos:

Vosotros, que resistís en este Blog como el Dúo Dinámico en la vida y en el tiempo, bien sabéis el Dilema ante el que

Un buen día me detuve
con pensamiento confuso:
¿Adónde voy, a qué nube,
a qué universo difuso?

Mi interrogante fue obtuso,
mi pensamiento fue vano:
Hay medio mundo que es ruso
y otro medio americano.

Pero esto fue antes de la caída del muro de Berlín (de Berlín, porque vergüenzas hay muchas), a consecuencia de lo cual se produjo una

Revisión a la baja:

El mundo tuvo un dilema
pero encontró solución.
La de juntar pensamientos:
dos en uno, tres en Dios.

Y en Dios quedó la cosa, de momento. Pero yo soy de mente febril (demente febril, qué poca distancia hay entre la lucidez y la locura) y decidí seguir pensando hasta llegar a la frontera de los sentidos y aun asomar la cocorota al otro lado Y eso, amigos míos, ya iba mucho

Más allá del mundo,
más allá del tiempo,
más allá del barro,
más allá, más lejos.

Y entonces caí en un estado de alelada ensimismación, acaso de estúpida idiotez, que llevó a mis familiares a pensar que aquel era el principio del fin. Y fantasearon con un inminente desenlace:

-Ahí está el roble que cortamos el otro día. Iba para leña del hogar, pero hará una buena caja de muerto.
- Está muy verde aún, y a lo mejor revira y tuerce.
- Eso no le quita ni pone…
- Ya, querido, pero la caja ha de ser del comercio. Porque lo digo yo. Y el roble que arda a sus anchas en la chimenea… ¿No ves que este año no tenemos orujo y necesitamos la leña para calentarnos la vida?

Roble, caja, leña, fuego… ¿Y después del fuego, qué? El humo ¿Y luego? Luego la dilución en el espacio, el vacío y, finalmente,


La trascendencia

Llegar a ser aquello que uno fuera,
llegar, y trascender lo que se ha sido,
y ser después no-ser, como el latido
de un dios arrinconado en la quimera.

¿Qué es ello, sino el ser de la madera
de un árbol que en los años ha crecido
y en ellos por el hacha es abatido
pasando a trascender en una hoguera?

El árbol subirá por la escalera
de viento, donde el humo va vertido.
Mas, ¿qué será después de trascendido?

¿Un árbol reencarnado, repetido?
¿Un alma, un vendaval, una bandera?
¿Algún lejano punto de la esfera?

Del libro "Vientos de soledad"

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
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Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

martes, 1 de febrero de 2011

Pillado por la obsesión

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Pillado por la obsesión

De la serie “poe-canciones”, que tal como entraron en el archivo están saliendo ahora. Nadie las ha visitado en este tiempo de oscuridad y mazmorra, lo que me remite a aquel famoso romance de Gerardo Diego: “Río Duero, río Duero / nadie a acompañarte baja” “Sino los enamorados / que preguntan por sus almas / y siembran en tus espumas / palabras de amor, palabras”. Pues bien, con los enamorados vamos ahora, precisamente.

domingo, 30 de enero de 2011

Nocturno

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Nocturno

He salido a la noche
para perderme en los parajes
interminables de la soledad
y echar mis pensamientos a la luna.

viernes, 28 de enero de 2011

Dudas

Rosa, primeros años 80

Dudas

Tus ojos dicen sí
donde tu boca elude, finge, niega.
¿Qué otra cosa pensar sino que
deliberadamente me provocas?

lunes, 24 de enero de 2011

Pasión

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Ver PPS de Mar:
http://cid-b9547652472c3167.office.live.com/self.aspx/.Documents/Mar%5E_Pasi%c3%b3n1.pps


Pasión

Te quiero pasional hasta el delirio,
hasta que el último
resuello de la bestia
se vuelva resignada mansedumbre.

Así, consciente de que
el límite del fuego es un rescoldo
donde ya no hay pasión sino ternura
en estado de gran felicidad,
me instalo en las caricias y deseo
que no se acabe nunca el magnetismo
de este fuego sin llama.

Y te cubro de seda hasta que
el peso de mis manos
estimule los potros de tu piel
y de nuevo la bestia nos exalte.

Y nada más, amar...

Amar hasta el desmayo,
hasta la muerte lenta del deseo,
hasta vaciar el corazón
del inclemente peso de la sangre.

Del libro “Amores colaterales”

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
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sábado, 22 de enero de 2011

Puede ser

Rosa, Hotel Montiboli, primeros años ochenta

Puede ser

Puede ser que el recuerdo
desvirtúe la realidad
y que además la modifique
en beneficio propio.

martes, 18 de enero de 2011

Separaciones

Rosa y Mariano, Benidorm, hotel Cimbel, septiembre de 1975

Ver PPS de Mar:


Separaciones

Diz que las rupturas o disoluciones matrimoniales ya casi alcanzan a tres de cada cuatro.

Vamos a ver cómo explico yo esta cosa tan fácil: si se casan cuatro y se separan tres, queda uno casado, ¿no? Pero uno solo es lo que se dice un soltero, de modo que vamos a hacer sonar la música de otra manera. Lo que quiero decir en realidad es que, de cada cuatro parejas que se casan, se separan tres. O sea, que queda una casada, que son dos. Y dos ya pueden seguir estando casados, si ésa es su santa voluntad, como es obvio.

De lo dicho se pudiera colegir, sin embargo, que una sola pareja casada, o sea, dos personas, va a encontrarse muy sola y aburrirse cantidad en las largas noches de invierno, cuando esto no es así exactamente, por lo que voy a intentar explicarme de otro modo.

La equivalencia real es ésta: de cada cien matrimonios que se contraen, hacen aguas setenta y cinco, que es lo mismo que tres, y se mantienen veinticinco, que es lo mismo que uno. La diferencia estriba en que si uno son dos, veinticinco son cincuenta. Y esto ya empieza a ser otra cosa, porque cincuenta son legión, dan para hacer una guerra a tomatazos y nadie puede decir ya que se aburre.

Este dato me ha llamado mucho la atención porque hace poco más de dos años el porcentaje de disoluciones que yo manejaba en un poema era del sesenta por ciento. Es decir, dos escasos de cada tres. En un bienio ha subido un quince, que es la niña bonita ¿Tal vez la niña bonita de Rajoy?

En unos años más, el setenta y cinco y el cien podrán darse la mano a medio camino, y entonces andaremos en el ochenta y siete y medio. Ya sé que ese medio no se entiende muy bien, porque podría querer decir que una pareja tiene un miembro de cada parte. Ella permanecerá perfectamente casada, como la dejó Fray Luís de León hace ya un rato, y él se irá de culo a la soltería. O al revés. No sé si me explico.

Lo que me preocupa de verdad es lo que puede pasar el día en que el porcentaje de disoluciones pille al porcentaje de matrimonios. Y no porque no quede ninguna pareja en pie, para dar testimonio a las generaciones venideras, sino porque el porcentaje de las rupturas, acostumbrado a crecer, no va a conformarse con la paridad, que será realmente un estancamiento. Y a lo mejor hay que hacer un banco de matrimonios a cuenta, de manera que los porcentajes puedan tomar las rupturas en préstamo ¿Que esto ya es pura fantasía? Bueno, antes tampoco se comprendían los préstamos en moneda corriente. Y ahí estamos, disfrutando de un dinero que no tenemos y pagando en un futuro del que nadie va a saber si vendrá ¿O no puede imaginarse una sociedad en la que las rupturas sean acreedoras de los matrimonios que tengan que venir? ¿Ein, tíos? Es sólo otra forma de las hipotecas.

Coda: antes, todo el mundo sabía lo que eran las separaciones: tú te vas por un lado y yo me voy por otro. Ahora las separaciones vienen a ser las rupturas menos los divorcios. O sea, el pi minus erre al que se refería Gabriel y Galán, poeta extremeño-castellano del que tengo la sospecha de que nos hemos divorciado los solteros, los casados y los que podíamos llamar separatistas.

Queda claro, por tanto, que las separaciones del poema no son las separaciones del artículo, sino las rupturas o disoluciones. Pero entiendo perfectamente que no se me entienda, aunque creo que se me entiende muy bien.

Un abrazo

Separaciones

Cuando amamos de cerca,
somos parte del sueño
que intentamos forjar.
Cuando amamos de lejos recreamos
los sueños anteriores
a la airada expulsión del Paraíso.

Y aunque somos un barro soñador
que tiende a aproximarse,
una proximidad desaforada
a menudo es preludio
de la desilusión, tal vez
de la discordia y de la hartura.

La distancia, que suele ser
abono del olvido,
en ciertas ocasiones
(misticismo, sublimación,
romanticismo, culto)
concita el interés en beneficio
del capital que, prodigiosamente,
se multiplica con el tiempo.
(¿Alegoría? No, recuerdo
gozoso de la banca).

Así, si por estar
enamorados pretendemos
un amor para siempre,
acaso nos convenga
no juntarnos jamás.

Con ello nos zafamos de las crudas
estadísticas de separación,
donde el mayor de los amores
ya tiene adjudicada una advertencia
del sesenta por ciento.

La alternativa del suicidio
- como reminiscencia
mitológica del pasado-
es una solución contraindicada
en los manuales conocidos sobre
la relación actual de la pareja,
que es carne de divorcio
- como ha quedado escrito-
pero también de sucesivos
matrimonios, junturas
y otras formas de unión o adosamiento.

Lo que importa es amar.
¡Qué más da si los cuerpos, con sus almas,
son de pésima mano!

Del libro “Amores colaterales”

Mariano Estrada, http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/

sábado, 15 de enero de 2011

Belleza

Fotografía de Fernando Medrano


Belleza

Reconozco que se llega a una edad en la que todas las cosas que cuentas tienen idéntico principio: “un lejano día…”. Pues bien, dejemos que las aguas discurran por sus cauces y digamos una vez más:

Hace mucho tiempo, estando entre amigos de los que ya no esperas grandes sorpresas, una mujer muy querida hizo la siguiente declaración:
-Mariano, tú le pegas a todo.
-Mujer, dicho así…Pero no creas: porros no fumo, alcohol no bebo, coca no esnifo… -respondí yo, un tanto socarronamente, añadiendo-. No le pego a las damas ni al parchís, no le pego a los hijos, no le pego al balón (en esa época no, sí antes y después)… Por no pegar, ya no pego carteles en las paredes ni sellos a las cartas…
-Si llegas a ser más ganso, no naces, hijo mío, parece mentira lo tonto que puedes llegar a ser…
- Y eso que no sabes que estuve muy cerca de ser fraile y que antes fui monaguillo, que jugué un partido de fútbol con los juveniles del Rayo Vallecano, que canté folkore ruso en una coral de Madrid, que hice de “contable” en un mesón sin tener ni pajolera de contabilidad, que fui profesor de gitanos en las chabolas de Nazaret, que he manejado una guillotina real, por más que fuera en la imprenta de un conocido falangista, que he currado de delineante para un famoso arquitecto dominico, que obtuve una magnífica beca de estudios a la que no tenía derecho… ¿A qué te refieres concretamente?
-¿De verdad has hecho todas esas cosas? Pues nadie lo diría, hijo mío, mirándote… Hasta da la impresión de que no te fijas en nada y que te da lo mismo ocho que ochenta. Pero yo me refiero a la literatura, y digo que le pegas lo mismo a la poesía que a la prosa. Y dentro de la poesía, tanto te da un soneto como una soleá, por no hablar del romance o del verso libre…Eso sí, la pega que yo te pongo es que lo supeditas todo a la estética. Todo muy pulidín, todo muy lírico. Y digo yo, ¿no puedes ser un poco más verbenero, más prosaico, más funcional, no sé, acercarte más al lenguaje de uso que al académico, más a la impureza de la gente que a la perfección de las estatuas, más al tronco del árbol que a las flores? Es que, hijo mío, a veces te andas un tanto por las ramas.
-Como el Barón rampante que soy, querida mía ¿No sabes que yo he corrido por las ramas de un roble?
-No, pero no me extraña nada, con lo peludo que eres…
-Y lo que es peor, a veces he dado con los huesos en el suelo. Claro que hay árboles de los que no te puedes fiar, por ejemplo: las higueras. Recordarás muy bien que la higuera es un árbol maldito…Y yo añado: y de madera frágil, muy frágil.
-Ya estamos. También le pegas mucho a las tonterías…No se puede contigo, ¿por qué no hablas en serio alguna vez? Te has ido completamente del tema
-O sea, que he caído en las garras de Ana Coluto
-¿Qué?
-Que a esa figura se le llama anacoluto, pero da igual como la llames porque no atiende a razones…
-¿Ves? Contigo es imposible, hijo mío… No, ahora no me hagas carantoñas ni ñoñerías. Te lo digo completamente en serio, ¿sabes? Eres un petardo.
-Eso es cierto, ya ves, pero tengo la pólvora mojada ¿Cómo la tienes tú, piedra pequeña? Lo que no sé es por qué te empeñas en llamarme hijo tuyo, yo creía que estabas enamorada de mí, pero si eres mi madre… Claro que quien hace incesto hace ciento…

De aquella conversación, que no fue exactamente la que acabáis de leer ahora mismo, sino otra que pudo no ser ni parecida, nació el poema que voy a dejar aquí “colgao”, que es como decían en otros tiempos que los gitanos querían ver a la Guardia Civil. No hay ni que decir que el poema es un tanto superficial. Y tonto, más o menos como la conversación.

Coda: A propósito del último párrafo, en un poema llamado “También probé el amor” del libro “Desde la flor del almendro”, yo llamé “perigonio verde” a la pareja de la Guardia Civil. Lo insólito es que el editor se percatara, como efectivamente lo hizo.

Transcribo el pasaje, que tal vez ayude a entender lo que quería transmitir mi interlocutora, matando así dos pájaros de un tiro (nada más fácil para quien anda mucho en las ramas):

“…Amado en el amor y consentido amante,
entre salvias, genistas y torviscos,
rociado por espumas de vilano y
ausente en realidad
de otra estadía que la gloria,
ni siquiera advertí que me espiaban
-impunes y morbosos-, los ojos de
dos cuervos disfrazados de Civiles.

De pronto se hizo verbo el perigonio verde,
mas ya volvía yo de los hortales
fecundos de la gleba”

Y ahora sí, el poema de marras:

Fotografía de Fernando Medrano



Belleza

Hurtar belleza a la vida
en nombre de un cacareo
funcional,
si acaso no es criminal,
no es justamente una honra.

Es una herida
bien honda,
una eclosión, una bomba,
un jarro de agua, un baldeo.

El bienestar a la sombra
de lo feo,
ni es bienestar
ni se nombra,
creo.

Es pernicioso y nefando.

Quien ha firmado ese bando
con no poca ligereza,
le ha quitado al corazón
la sutileza,
el ritmo a la pulsación,
la altura al monte,
la utopía al horizonte
y la esperanza al que reza

Hurtar belleza a la vida
no puede dar más comida
ni justeza.
Sí puede dar ocasión
para que medre el ramplón
y el que bosteza.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

jueves, 13 de enero de 2011

Cogito, ergo sum. O la duda metódica

René Descartes. Tomado de internet sin ánimo de lucro

Cogito, ergo sum. O la duda metódica

El criterio de autoridad mantuvo al silogismo de pie durante veinte siglos. Gracias a él se pudo sostener sin socavones el llamado “criterio de verdad”, con el cual se confundía. En la Edad Media, cuando alguna controversia se extremaba, al defensor de lo establecido le bastaba dejar caer con más o menos énfasis: “lo dijo Aristóteles” o “eso es lo que dice la Biblia”, para zanjar inmediatamente el asunto. El cuerpo de doctrina pagano armonizaba muy bien con las creencias de la tradición cristiana y los principios generales (premisa mayor, método deductivo) se alcanzaban por la fe o quedaban avalados por la autoridad de Aristóteles o de la Iglesia ¿Quién iba a osar tocallos?

martes, 11 de enero de 2011

Dos estados del alba

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Ver PPS de Mar:


Dos estados del alba

Para Lidia

1

Amanece con plomo
en las paredes de la intimidad,
donde hoy habita el hielo.
También el día es triste
en los espacios
helados de la casa.
La grama del jardín
se ha agostado en los picos
cortantes del termómetro.
Las plantas gimotean, en silencio,
una tristeza persistente
y mis ojos no encuentran en el mar
el bálsamo que el alma necesita.

Quisiera estar dormido, nuevamente,
y sólo despertar cuando pudiera
volver a contemplarte.


2

Despunta la mañana
con un beso de luz y de dulzura.
El día ofrece al sol
un horizonte rojo
de fuego y de belleza
y en mi frente se posa la caricia
de un aliento dormido.
El rocío embellece
la hierba del jardín
y las hojas tupidas de las plantas.
Los reflejos del sol,
sobre la extensa
llanura del Mediterráneo,
se meten en mis ojos
como un asedio múltiple de espejos.

Espejos que desvío hacia tu rostro
para mirarte con delectación
y penetrar tu alma.

Del libro Las orillas del mar

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/

domingo, 9 de enero de 2011

La angustia

Cuadro de David Alfaro Siqueiros. Tomado de internet sin ánimo de lucro

No hablamos aquí de las teorías freudianas sobre la angustia ni tampoco del concepto de la angustia desarrollado por Kierkegaard. La angustia de nuestro tiempo es el estado de ansiedad o de miedo en el que viven muchas personas esperando  a que lleguen sus hijos adolescentes o jóvenes a altas horas de la mañana.


La angustia

1

Son las siete de la mañana
del día 3 de agosto
del dos mil ocho.
Domingo, por añadidura
y todavía virgen.

¿A quién le importa esto?
Seguramente a nadie, por inocuo.

Zurea una paloma en los alrededores
proclamando, tal vez,
la salida del sol.

Es la hora en que el sueño
se estrella en las gargantas
incontinentes de los gallos
y en los chisporroteos
crecientes de la aurora.

Es obvio que hay lugares
donde el amanecer
se viste todavía
con un traje de noche, pero insisto:
¿A quién le importa esto?
A nadie, por elemental
carencia de interés.

A la gente le importan otras cosas,
por ejemplo: que al despuntar el día,
todo huela a café y a mermelada.
Que el frigorífico reviente
de bienestar acumulado
y renovable.
Que el coche nos espere
en el aparcamiento
con dos litros de más,
por si hay que ir al mercado o a la playa.

¿Que además amanece con dulzura?
Bendito sea Dios, benditos sean
los zureos de todas las palomas
del mundo y que amanezca en paz

En paz, repito,
porque la noche de los sábados
acaba con frecuencia al mediodía
de los domingos.
Y a estas horas hay ojos
que nadan en alcohol,
mientras el genio de la sociedad
y los predicadores de todas las iglesias
-política incluida-
habitan las profundidades
sordomudas del desentendimiento.

Por lo que cabe preguntar:
¿Le preocupan a alguien estas cosas?

Y, más concretamente:
¿A quién le importa
la nieve que esta noche
ha caído en el monte
de la respiración,
que es la ingente nariz
de la conciencia satisfecha?
Es verdad que son muchos
los que sufren por ello, pero al gato
nadie le pone el cascabel…


2

Sale el sol por el frente,
levantando en su entorno
una nube de fuego y de belleza
¿Vale decir que me impresiona?
De acuerdo, me impresiona.

Menos mal que la luz
le da otra vez al mar sus horizontes
y la mierda se va a las cañerías.

Borges diría que “de nuevo
el mundo se ha salvado”,
pero los técnicos anotan,
en los análisis meticulosos
de las alcantarillas,
el avance de nuestra larga
enfermedad.

No obstante,
cualquier amanecer
es digno de celebración
si, cuando el gallo canta,
no lo hace sólo en Zaragoza,
sino también en las arterias
de los desiertos, en las charcas
del mapa universal
y en los bolsillos inconsútiles
de los desnudos
por falta de justicia.

La noche se ha gastado
en artificios, pero yo pregunto:
¿A quién le importa esto,
pregonero del alba?
A nadie,
salvo a aquellos que,
un día y otro día,
entre espinas de amor
y llantos de impotencia,
han sentido en la sangre
el borboteo amargo de la angustia.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

jueves, 6 de enero de 2011

La vaca de Severiana

                               Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

La vaca de Severiana

Como era de esperar, la Navidad había venido con nieve, mucha nieve, tanta que las casas con fachadas a barlovento amanecieron con las puertas cegadas. La estampa era hermosa. El manto que cubría las calles, en sus puntos más gruesos, ganaba en altura a los perros y a las ovejas, e incluso a ciertos niños de 6 ó 7 años a los que la malicia no dejaba crecer. ¿Sería cierto aquello de que la malicia no deja crecer a los niños?

lunes, 3 de enero de 2011

La realidad difusa

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

La realidad difusa

¿Que me importa saber
que el corazón es subjetivo?
Si no te alumbra a ti
la claridad es vana.

También la poesía.