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viernes, 19 de noviembre de 2010

El perdón

Foto de 1972

El perdón

Has llegado sin ruido a mi conciencia
y he intuido una paz
que todavía no merezco.

martes, 16 de noviembre de 2010

Al amor por el mar

El Charco, Villajoyosa. Foto Mariano Estrada

Al amor por el mar
El Charco, Villajoyosa

Consciente de ser hombre,
he mirado el azul
catártico del mar
y en las paredes palpitantes
de la respiración -en las que el aire
penetra y se transforma-,
he sentido la vida.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La mano tierna

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


La mano tierna

Más allá de la carne,
que me llevó a las mieles
profusas del deseo.

Más allá del deseo,
cuya sacralidad
-comúnmente aceptada-,
devino en rutinario
rearme de la artillería.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Epitalamio

Rosa y Mariano, Villajoyosa, 13 de septiembre de 1975


Epitalamio

Para que el beso se hunda en los
toneles más hondos de la sangre,
el dios exige a la vida
este sagrado holocausto.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Amanecer

Amanecer en el Montiboli, Villajoyosa. Foto M. Estrada

Amanecer
Montiboli, Villajoyosa

Amanece en los íntimos
alrededores de la casa,
donde la luz mantiene aún
un combate de espadas con la noche.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Lucubraciones micológicas


Macrolepiota procera. Foto de JMPiña

Lucubraciones micológicas

No hace muchos años, en la Comarca de Sanabria-La Carballeda (En Cuenca no lo sé) sólo se cogía un tipo de seta: el cucurril o cucumillo (Macrolepiota procera) Y únicamente para el consumo personal o familiar. En la actualidad, el de las setas es un negocio floreciente, aunque hay años en los que la sequía lo deja completamente mustio. Por lo que he podido saber, éste del 2010 no está siendo un año muy bueno. En cuanto a las variedades, que son muchas, las más solicitadas y abundantes son, además del cucumillo: el boletus, el champiñón y el níscalo.

Entre las setas no comestibles, abundan los “pedos de lobo” (Geastrum, Lycoperdum, Calvatia, )… que en algunos lugares reciben el nombre de cacaforras… Por cierto, nunca he tenido claro si los lobos, cuando bufan por la retaguardia, espolvorean. Pero si no lo hacen, ¿a santo de qué ese nombre? Por lo que a mí se refiere, prefiero llamarlas cacaforras, porque es un nombre sonoro y porque así se llamaban cuando yo jugaba con ellas de niño. ¿Has dicho jugaba? Sí, son como pequeños balones de fútbol que, al irles danto patadas por prados y praderas, explotan y se derraman en un polvo marrón (esporas) que, a lo que parece, tiene ciertas analogías con los pedos reales de los lobos. Y digo yo: además de aire, ¿qué otra cosa llevan los pedos de los lobos para que puedan ser detectados por el ojo humano? ¿Alguien ha visto alguna vez un pedo real de lobo?


 
Macrolepiota procera. En Muelas, cucurril o cucumillo

Lucubraciones micológicas

A los frutos de monte se les llama también frutos incultos, porque acaso no han pasado por la universidad. En el monte de mi abuela, que ahora es patrimonio forestal del Estado, repoblaciones en consorcio, había un guindo silvestre. ¿Es lo mismo que inculto? Tal vez. ¿Y lo mismo que santo? Puede. San Silvestre, santo de nochevieja. O mejor aún, de cierre por defunción. ¿Reencarnación, retorno? ¿Morir para nacer? ¿Fin y principio? ¿Giro o espiral? Pero “no basta ser el último para ser alguna vez el primero”. De manera que es el santo del fin, supongo que “Desde aquí a la eternidad”. Mi abuela, la del guindo en el huerto, solía decirlo muy claro: “San Silvestre, con el año acabeste”. Es decir, inculto por donde quiera que se le mire. Hay que ver las cosas que se hacían antiguamente para rimar....

Sobre los frutos silvestres ha caído un sambenito muy chungo: el de lo no recomendable “por reconocida inutilidad de la lógica”. Y esto es así hasta el punto de que la palabra silvestre, que encierra en sí misma la pureza de las vírgenes troyanas y la hermosura de las flores en primavera, tiene también determinadas significaciones peyorativas, como inculta, agreste, selvática, no sé si un poco salvaje. Las generalizaciones pueden ser trampas de las que es difícil salir. Pero nosotros sabemos que un garbanzo no estropea nunca el cocido. Entonces, ¿por qué razón un abruño, si es un fruto mediocre, incluso malo, va a negar las bondades de una seta, que todo el mundo sabe que es buena? El boletus, por ejemplo, que es silvestre e inculto ¿no es exactamente magnífico? Hombre, la exactitud alude a la precisión; en cambio, la magnificencia se refiere a la calidad, que es exactamente magnífica, tal como queríamos rebatir. ¿Para qué quedarse entonces con los engendros desnaturalizados, los ciruelos bordes, los escaramujos inútiles, las higueras malditas y los frutales sin injertar, ya sean manzanos, abruños o bergamotos?

- Champiñones, boletus, níscalos, cucumillos... Es cierto que las setas son delicias de monte, Antonio, pero no es menos verdad que su tipismo silvestre se destiñe en la cocina de los restaurantes, donde las manos de los cocineros las convierten en manjares de salón, es decir, modales refinados, precios consecuentes, sofisticadas vestiduras. ¿Me corre usted la silla, por favor? ¡Será finolis! Maravillas de España. Torcas. Morteruelos de Cuenca. ¿Quién no cede al encanto de unas setas colgantes, hechas arte y cultura al lado de un Museo, en buena compañía, delante de un buen vino? Por el contrario, a la tortilla de patata o al chorizo carballés les va muy bien el murmullo del agua en el arroyo, el liquen de las peñas, el mendrugo de pan, los olores fuertes del brezo...

Del libro Aguablanca: caminos de ida y vuelta (2002)

Mariano Estrada 

domingo, 31 de octubre de 2010

Lunas de ceniza

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro


Fluye de lumbres recordadas
un sahumerio de amor, un vaho
dulce que brota en la ceniza.

Lunas de ceniza

Habito el corazón
de este boscaje denso
que, a la hora del frío y de la muerte,
depone sobre mí
sus alamares rojos.

Por el calvero de las ramas
desciende una gavilla cenital
de sables infinitos
que inundan de color
el horizonte oscuro de la leña.

Y miro hacia esa luz de amanecida
que, al dorso del ocaso,
ha vertido la paz
en los regueros de la sangre.

Las hojas caen como
lenguas lentísimas de otoño,
y dejan en el barro
sus auroras de luz, sus altas
lunas de incendio y de ceniza.

Mariano Estrada. Del libro Hojas lentas de otoño (1997)

jueves, 28 de octubre de 2010

Gotas de hielo

Fotografía tomada de internet sin ánimo de lucro


Gotas de hielo

Soy un agua apresada en el dolor,
un hombre con el llanto suspendido.

No hay nada en apariencia
que me impida llorar, pero no lloro.
Y, sin embargo, cuánto
me gustaría desahogarme, cómo
se acurruca mi corazón
en esta esquina íntima
de oscuridad y desconsuelo.

Cuántos abrazos enterrados
en esta alfombra seca, en este
rincón de pena amontonada.
Cuántos besos cubiertos
por esta grieta extensa
de sequía y de limo.
Cuánto amor sumergido bajo el polvo
en que se ha convertido esta derrota.

Me siento un hombre vano,
que no sabe qué hacer
ni a dónde ir ni cómo administrar
este dolor sin asidero
ni precedente, casi
ya sin remedio ni templanza.

Tras esta noche oscura,
de fríos y apretados nubarrones,
las gotas de dolor
que arroje sobre mí
una nube de llanto incontenible,
no harán charco en mi vida,
pues mi vida está llena del vacío
que ha dejado el amor
al convertirse en hielo.

Mariano Estrada
Del libro Gotas de hielo (2011)

martes, 26 de octubre de 2010

Otoño

Álamos en Quintanilla de Justel. Foto JMPiña

Otoño

Acaso por ausencia de meditación, o tal vez por asociación inconsciente con el tiempo luctuoso de los difuntos -entre los que tengo muy cercana familia-, siempre había creído que el otoño era una magnífica metáfora de la muerte. Y, en efecto, el vientre de las Horas se derrama en un color de tierra, el día es gris, la lluvia minuciosa, la tarde adquiere texturas de frescor, de oscuridad, de melancolía... Y las hojas caen, finalmente, aunque antes revisten de belleza la inminente desnudez de los árboles.

viernes, 22 de octubre de 2010

Lluvia

Fotografíia de Gustavo Miranda

Ver el PPS de Mar:

Ver el PPS de Victoria Vasilof:


Lluvia

Esta lágrima extensa
que ha colgado la lluvia en el paisaje,
no es ya rezumo del dolor, es riego
lento que abraza la ceniza.

Este pálido gris, este
cuerpo de luz convaleciente,
ha dejado en sus íntimos cedazos
pretéritos granzones de tristeza.

Esta linfa del tiempo
ha devuelto al presente el bienhadado
color de la fertilidad
-que es un tono del agua y de la tierra-,
y ha binado en mis ojos
un reguero de vida, un hondo
cauce de sangre y de esperanza.

Y yo recibo el vaho de esta nube
como un beso de madre, un alba
que contiene la luz y la memoria.

Del libro "Poemas huérfanos"

Río Fontirín, Muelas de los Caballeros. Foto JM Piña


Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/

miércoles, 20 de octubre de 2010

La caricia

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

La caricia

Desde hace muchos años
he tejido mis noches
con el hilo tenaz
de la ilusión y la esperanza.

Pero la luz de cada día
-que es de materia insobornable-,
le da tal claridad a la mañana
que todos los castillos
levantados se desvanecen.

sábado, 16 de octubre de 2010

Tristeza

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Tristeza

No me dejes aquí,
en esta noche larga,
que ha llenado mis ojos
de oscuridad, de frío, de intemperie.

jueves, 14 de octubre de 2010

Quiero volver a ese mar

Fotografía de Fernando Medrano


Quiero volver a ese mar


Yo tengo toda mi pena
en esta playa de arena,
en este mar de color.

Donde tus pies anduvieron,
cuando tus ojos me hirieron
para llenarme de amor.

Y para andar,
quiero volver a ese mar.

Recuperar el momento
en que tu amor, como el viento,
bebía de este lagar.

Quiero volver a ese mar.

Y prolongar el sendero
de aquel amor prisionero
de tu forma de mirar.

Y caminar,
 y caminar…

Ganar el acantilado
del que me vi despeñado
por un oscuro cantar.

Con otra voz.
Hacia otro mar.

El cantar de una sirena
que me dejó en esta pena
que yo pretendo enterrar.

De la serie “Poe-canciones”
Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios

lunes, 11 de octubre de 2010

¿Cómo puedo cantar?

...la extensión interminable del salón, la luz escasa, el frio insoportable de la casa...


¿Cómo puedo cantar?
             Poe-canción atribulada

¿Cómo cantarte una canción,
con tanta decepción
como he sufrido?

Todo recuerda que te has ido:
la cama, la extensión
interminable del salón,
la luz escasa,
el frío insoportable de la casa.

Tú eres la leña sin quemar,
estás en todas partes sin estar
y mi dolor no pasa.

¿Cómo puedo cantar?

¿Cómo puedo cantar, si la cabeza
me duele de locura y de tristeza?

Porque es de locos verte sin parar,
de lugar en lugar:
en la boca del metro,
en la orilla del mar,
en la barra alargada de algún bar...

Que si estás, como Dios, multiplicada,
tan sólo es en mi frente enamorada:
que vive sin vivir,
que muere de esperar,
que vierte con dolor
este llanto de amor
que ahoga a una canción sin empezar.

¿Cómo puedo cantar?
¿Cómo puedo cantar?
¿Cómo puedo cantarte una canción?

Mariano Estrada
Del libro Poe-canciones de amor (2013)

domingo, 10 de octubre de 2010

La resistencia




Fotos tomadas de internet sin ánimo de lucro
  



















La resistencia

Ayer,
mientras llegaba el ascensor,
me dijo mi mujer:
No puede ser, mi amor,
tanto comer, tanto beber...
eres algo mayor,
¿has ido ya al doctor?

Y yo dije que sí, que sí,
que sí, que sí, que sí, que sí...
Y así se complació y
 me complací.

¿Y qué te recetó?
-dijo con ciertos aspavientos-
Pero yo no perdí la compostura
y respondí:

Cordura,
o sea, precaución.
Y aparte de unos diez medicamentos,
nombró determinados alimentos,
que se encierran en dos:
el bueno la verdura,
el malo el salchichón.

¿Y el feo?
Ése, digámoslo en hip-hop:

Pescado sí, chorizo no,
tortilla a la francesa,
espárragos y col.

No fumes plus, no bebas more,
olvida los mariscos
que dan colesterol.

Como saben los viejos
las grasas y los dulces, lejos.
Las tentaciones, fuera…

¿Y  la ternera?

¡A la basura! -dijo el cura-
tan sólo por comer de la asadura.

Consuélate con te,
con te, con te, con te, con te...
Convéncete con te,
con te, con te, con te, con te...

Mujer,
pero a la hora de comer
¿ni un vinito de Rueda?

Ni medio tan siquiera.
La dieta es un deber
que no puede saltarse a la torera.
Ya me tienes a mí
aquí, aquí,
aquí, aquí, aquí...
para apoyarte en lo que fuera
o fuese menester.

Adiós doctor,
-le dije a mi mujer,
mientras dejaba el ascensor-
Y, ardiendo de placer,
corrí hacia la nevera...

En la nevera había,
desde la hora del almuerzo,
vino tinto del Bierzo,
una cerveza fría,
un cava de primera
y un espléndido queso de Castuera.

Después un whisky doble
logró que me sintiera
tan fuerte como un roble.

¿Café, señor?
Pues sí, feliz idea.

A cierta edad, doctor,
la contención es buena,
y su consejo noble.
Pero una noche loca
¿a quién le viene mal
para endulzar la boca?

Y tras cenar
calamos en un bar
de gran ambiente,
había mucha marcha, buena gente
incluso alguna diosa
de carne elemental, ornamental,
sublime, fulgurante, escandalosa.
¿Escandalosa, pibe?
No pares, sigue, sigue,
no pares, sigue, sigue…

Y yo me vi capaz
de cualquier cosa:
amar, querer...
emborracharme de placer
y contemplar la rosa.

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

lunes, 4 de octubre de 2010

El rincón elegido

Villajoyosa, entre el Montiboli y en Charco. Foto Mariano Estrada

El rincón elegido

¿El futuro? No sé,
tampoco quiero nada
que no se encuentre en este
trozo de mar delimitado
por el campo de luz de las pupilas,
en este espacio mínimo
de tierra, en el que caben
los sueños, el dolor, las rosas.

sábado, 2 de octubre de 2010

Alma de noche

 Fotografía de 1973, recién llegado a Villajoyosa, en el barco de Miguel Ángel Martínez
                            


Alma de noche
Montiboli, Villajoyosa


Salen los barcos a la mar,
como pelillos
de vieja discusión
que dejan en el aire
una ruidosa sinfonía:
run, run, run, run…

“A la mar que te vayas,
querido Pepe”...

¿Sales a despedirme, Ausentia,
o es que te gusta este vaivén
de madrugada, este runrún
de barcos al trantrán?

En menos de dos horas
saldrá también el sol
y, con el sol, los cuernos
parsimoniosos de los caracoles,
los cantos de los gallos, las sensibles
antenas de las mariposas,
las primeras toallas
de los turistas…

Luego sale la prensa
de papel: ra-ta-ta-ta-tá…
que inunda los kioscos
de información,
de anuncios, de cotilla,
de teléfonos de contacto…

Sale el tren, sale el autobús,
sale la gente de sus camas,
de sus casas, de los panales
de miel de sus colmenas,
de la boca del metro,
de las rampas de los garajes,
del orujo del bar…

Salen nuevos iconos
en las televisiones
nacionales, locales, autonómicas,
públicas o privadas.
Y sale Ana Obregón, cuya vitola
de biología arborescente,
huele a gastada primavera.

Y ya, como esperanza colectiva,
salen los números premiados
de la loto de Cataluña,
salen los ciegos, las quinielas,
sale la lotería nacional,
sale aquello y aquello…

Y así, sale que sale,
todo sale for sale.
¿Comprende usted?
Si no sale, no vende, pero, entonces,
¿de qué trata la trata?

¿Estás a la que sale, a la que salta,
a la que vende o a la que te meto?

Mi estado es tuyo, hermano, pero tú
¿Cuándo saldrás de esa salmodia,
en la que siempre estás salido,
si bien se mira?

Sal, ido,
si bien se mira.

Sal de una vez, si quieres.
De Santa Pola.
En El Saler, pimienta.

Y del armario, sales
gordas de frutas. Vamos,
si es que te sale del salero,
que lo tienes, y mucho.
En las viejas salinas
de Guardamar.

Huelo el alba, los barcos
se alejan al trantrán.
Me gusta este runrún mientras me duermo.

Del libro “Las orillas del mar”
Agosto, 2008

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com/
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

viernes, 24 de septiembre de 2010

Caminos, silencios, ríos, montañas


 
Río Fontirín, Muelas de los Caballeros, Zamora. Agosto 2010

Caminos, silencios, ríos, montañas...

El silencio volvió a apoderarse del camino. Otra vez los pasos acompasados y monótonos, la ensimismación, la introspección, la actividad desenfrenada de la mente, los pensamientos que vienen, que van, que se amontonan, que juntan el grano con la paja, la verdad con la mentira, que burlan el tiempo y el espacio, que trascienden la realidad, que quiebran la razón y las costumbres, que irrumpen en territorios inexplorados y traspasan murallas imposibles. Que transforman y desmenuzan y desacralizan. Que atraviesan montañas, que saltan valles y ríos......

¿Y ahora descubres que el río no es el río sino una grieta de sangre? ¿Y ahora descubres que las montañas son senos de la mujer/madre-tierra/fecundidad? Ayer profundicé una montaña desnuda y afeitada. Las montañas también tienen afeites, como las mujeres. Los tienen y los sufren y los exhiben. Como adicto a la trigonometría, yo pedía senos. Y me dieron tangentes. La tangencias son igual que los roces. Pero yo necesitaba profundidad. Y me dieron piedras. En realidad, yo era un niño "que iba para piedra nocturna". Mamá, quero senos. "Voglio una donna" Y me dieron montes para andar y merecer y ganar altura y cansancio. Ahí está el bidón de la pulsión, el de las cuestas arriba. ¿Cómo se profundiza una montaña? Propulsión a chorro. A mí me empujan motores que funcionan con queroseno. Mamá, quero seno. Mamá, quero tuate. Seno y chocolate. Y me dieron piedras.

Subiendo a las cascadas de Sotillos, San Ciprián, Sanabria, Zamora


En las laderas afeitadas las piedras van hacia arriba, pero también hacia abajo. Solo hay que mirar al revés. Variar el sentido. Invertir. Meter muchos millones en la prosperidad, léase mercantilismo, léase progreso: "Millones al horno". Invertirse. Hacerse maricón. Volver la vista. Hacerse estatua de sal, mirar atrás. La mujeres que hacen el pino son temporalmente invertidas. ¿Y si se invierten dos veces? Entonces pueden ser lesbianas. Mi tío Juan me ha dicho que su hija Teremari está muy bien invertida. De pie es un monumento, pero él quiso decir colocada. No, no, chaval, mi hija es de la liga antidroga. No sé qué liga es esa, pero no es muslim, como la Árabe. La liga árabe es difícil de ver, porque está debajo del burka. Las ligas ya no están en el muslo, como antaño. Ahora son sociedades elásticas. A algunas sociedades les viene grande la liga. ¿Qué ocurre, entonces? Que todo cristo las folla.

Las montañas no tienen profundidad, tienen altura. Y base. En las montañas nevadas la base es militar. Área militar. Base por mitad de la altura. ¿Triángulo? No, cono. Bien, ¿quiere usted una cana? ¿Al aire? No, de barril. Una cana, cono. El cono es un volumen. La cona es otra cosa, pero en gallego. ¿Me está invitando usted a una cerveza? Base. Ácido más base. Sal más agua. Sal de la tierra, sal de la marisma, sal de Santa Pola, sal de aquí, lárgate ya, vete. "Yo te arrojé de mi cuerpo... ". Las montañas con base militar son montañas nevadas. Los montes afeitados no son montes, son piedras. Piedras de Venus. No son metáforas. Son huesos. Axis y coxis. Las piedras de Venus aparecen cuando las mujeres se hacen niñas de pubis. Es decir, se afeitan. ¿Tú te afeitas? "Mi barba tiene tres pelos". El pubis es un entorno atrayente, incluso obsesivo y mortificante. El pubis atrae a las ladillas y a los pitones. El de los ángeles atrajo a Manuel Puig.

Gonorrea de toros. Sangre de cornada. El río es una grieta de leche. Montaña de penetración. Profundidad. Útero. Los toros acaban siendo afeitados para que los cuernos no arruinen las corridas de los empresarios taurinos, cifradas en moneda corriente, como el agua que no has de beber. Los cuernos de ahora son un patrimonio confuso. No quemado, confuso. Un colosal mixtifori. Antes los llevaban las esposas. Ahora los llevan los carceleros entre sí. Las esposas van sueltas hacia los presos, con la tortilla y el bollo. No obstante, yo persigo la luz de las cavernas y ayer profundicé una montaña desnuda y afeitada. Antes fue un bosque de robles. Pero la tierra se estremeció con las caricias candentes del verano que desembocaron en tormentosos desgarramientos de la carne.

Heme aquí, carne atribulada, monte arriba, piedras arriba, "Peñas Arriba". Hacia la cumbre, hacia el pezón redondeado y trémulo, hacia el solar mortificado de la nieve, que se derrite; del agua, que se filtra; de la fuente, que brota en la ladera para hacerse río de sangre y eternidad, río de flora esplendorosa, río de fertilidades multiplicadas, río de belleza, río de gacelas atardecidas, río de baños ateridos y venturosos, río de molinos y amaneceres blancos y crecidas y sones y cánticos y transparencias.

Flora no afeitada, flora exuberante y floreciente. Río cercano y entrañable, río del alma que arrastra chorros de vida y bardomera hacia un ocaso de mar y corazones lentos, con mareas de vientre y de ternura. Río de sueños y de amor y de espumas evanescentes y populosas. Río de corrientes atropelladas y de truchas escurridizas. Río de barbos y de carrizos, que son barbas de río. Río elemental. Agua sin espasmos de contaminación, agua de abluciones purificadoras, agua de catarsis, borbotón, agua viva, agua constante, agua constantemente viva...

Del libro "Aguablanca: caminos de ida y vuelta"
Río Fontirín, Muelas de los Caballeros. Agosto 2010

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios

sábado, 18 de septiembre de 2010

Vientos de soledad


Montiboli, Villajoyosa, día de viento. Vista desde casa. Foto M. Estrada

 
Vientos de soledad, poema que dio título a un libro
 
 Éste es el poema que le da el título al libro “Vientos de soledad”. Fue Accésit en el Premio de la Poesía Festa D’Elx, en 1984. O sea que debí escribirlo a principios de los 80. 


Vientos de soledad


Me despierta el aire,
me despierta el viento,
todas las mañanas
y a cada momento.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Fecundidad

Río Fontirín, Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto M. Estrada

Fecundidad

El río baja de golpe,
la tierra calma lo espera.
Hay un lugar donde se unen
para que nazca la yerba.