Buscar este blog

martes, 17 de diciembre de 2019

Luna de Nochebuena. Felices Fiestas.


Foto: luna llena de María Robles (Transi)

¡Felices Fiestas!
 
Recitado por Esther Abellán 

Con este poema quiero felicitar las Navidades a todo el mundo. Y de una forma especial a todos aquellos que están en contacto conmigo a través de la magia de las palabras ordenadas y escritas. Que tengáis todos una feliz Nochebuena y, en general, unas felices Fiestas de Navidad.

Luna de Nochebuena

Por el hueco estrecho
de la chimenea,
se coló la luna
de la Nochebuena.

Esparció sus rayos
por la casa entera,
pero nadie había
que pudiera verla.

Recaló en los cuartos,
traspasó las puertas;
pero no vio nada,
nada, sino pena.

Polvo en los escaños,
polvo en la alacena,
polvo en la tarima
del hogar sin leña.

Y la luna triste
de la Nochebuena
preguntó a las cosas
la razón cuál era.

Pero ¡ay! las cosas,
tan calladas ellas,
se quedaron mudas
tras su polvoriencia.

En la luz difusa
de la aurora, mientras,
se perdió la luna
de la Nochebuena.

Y quedó en la casa
su constante piedra;
fría, como siempre;
sola, pero bella.

Mariano Estrada. Del libro Tierra conmovida (1987)
  Foto de María Robles (Transi)


martes, 10 de diciembre de 2019

Conversación en torno al Parque Natural de la Serra Gelada, Benidorm/Alfaz del Pi/Altea


 Tomada de internet sin ánimo de lucro


Conversación en torno al Parque Natural de la Serra Gelada, Benidorm/Alfaz del Pi/Altea
Reproduzco aquí un hilo del Foro-Ciudad de Muelas de los Caballeros en el que participaron, entre otros, Fernando Medrano –que inició el hilo-, Joan Piera –que ahora es Presidente de la Junta del Parque- y yo mismo, que fui el promotor del Foro-Ciudad de Muelas. El hilo se inició el 17 de septiembre de 2005. Sirva de homenaje a Fernando, que se nos fue hace poco.

Fernando Medrano a Joan Piera:
Amigo Joan:
     Gracias por el programa emitido hoy en Punt2 referente a la Serra Gelada de Benidorm/L´Alfaz. Tengo la suerte de vivir justo a los pies de dicha Sierra y he subido cientos de veces, he pernoctado, he navegada por la cara Este para ver el acantilado en toda su intensidad. He de reconocer mi ignorancia, solamente distingo el tomillo, romero, esparto y poco más; el resto lo siento y disfruto y durante todos estos años, la Sierra, ha sido mi sicólogo y mi médico.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Una historia de amor en la que fueron protagonistas dos árboles


Portada libro Poeminos de amor, acuarela de Jesús Herrero Marcos


Una historia de amor en la que fueron protagonistas dos árboles

El día 27 de octubre de 2013, Jesús Herrero Marcos -atendiendo amablemente a una previa solicitud- me envío  tres preciosas acuarelas de las que solo una iba a ser la portada de estos Poeminos de amor.  Al día siguiente le contesté, confesándole, entre otras cosas, que los árboles que habían motivado su acuarela, con el fondo del mar, me habían trasladado inconscientemente a  unos tamarindos que había en la Playa del Torres de Villajoyosa.
     A  lo que él me respondió ese mismo día:

lunes, 18 de noviembre de 2019

El árbol abatido, poema dedicado a Pablo Climent Davó en el 2º aniversario de su muerte.


 Pintura de Martina pocos días después de tu muerte

El árbol abatido, poema dedicado a Pablo Climent Davó en el 2º aniversario de su muerte, ocurrida el 18 de noviembre de 2017

Querido Pablo: 
Detrás de cada vida hay un misterio,
pero ningún misterio explica 
tu inesperada muerte.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Mi barba y los besos de Martina


 Mariano a mitad del afeitado

De barbas, de besos y de afeitados

Estaba afeitándome esta tarde fría de noviembre y, al llegar al punto que puede verse en la foto, me acordé de una persona conocida que, por una enfermedad pasajera de la piel, durante un tiempo solo pudo afeitarse la mitad de la cara, cosa que hacía todos los días. Yo no lo entendía muy bien porque, a mi modo de ver, hubiera sido más fácil dejarse barba, ¿no? Pues no, señor, él se afeitaba la mitad sana de la cara.

martes, 12 de noviembre de 2019

El sueño y el árbol, un poema del libro LA MIRADA DE MARTINA


 Martina en el bosque encantado, Muelas de los Caballeros, Zamora


El sueño y el árbol

De un árbol que vi en un bosque,
tan alto como la luna,
colgaba una larga cuerda
con nudos hasta la punta.

Hay alguien ahí –grité,
mirando hacia las alturas.
Pero nadie, desde arriba,
me respondió a la pregunta.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Día de reflexión


Playa de Villajoyosa

Día de reflexión

Estos son los colores naturales que ayer, 8 de noviembre, a las 5.30 de la tarde, tenían la playa, el mar y el cielo en Villajoyosa. Hoy, día 9 del mismo mes, me he puesto estas fotos delante de los ojos para ver si me ayudaban a reflexionar, que es el deber que nos han puesto para llegar purificados y esclarecidos a las elecciones generales anticipadas de mañana, que es un día sobresaliente.  Y sí, me han relajado mucho y la reflexión que me han traído a las mientes es la misma que en las elecciones anteriores. Claro, me he dicho, es que son unas elecciones repetidas…

jueves, 7 de noviembre de 2019

Mementos, 25º aniversario de la muerte de mi madre


Con mi madre, últimos años 60

Hoy es el 25º aniversario de la muerte de María Vázquez, mi madre.

Era el día 8 de noviembre de 1994. El poema capta el momento en el que el féretro salía de la Iglesia para dirigirse al cementerio. El suelo del exterior estaba cubierto de hojas secas de otoño que se habían desprendido de los nogales. Las campanas sonaban a dolor y a muerte.

martes, 5 de noviembre de 2019

Cabo de año


Paisaje de otoño, Muelas de los Caballeros, Foto JMPiña

Cabo de año
Escrito en 1995, un año después de la muerte de mi madre, ocurrida el 8 de nov. de 1994

1

He vuelto a penetrar
los mesenterios otoñales
donde tienen las hojas del dolor
su atemperada alfombra.

domingo, 3 de noviembre de 2019

Evocación de la señora Maruja


Foto romada de internet sin ánimo de lucro


Evocación de la señora Maruja

María Ulzurrun Oliarte, conocida en el vecindario como la señora Maruja, tenía la vida doblemente resuelta. Por un lado cobraba una pensión de su difunto marido, don Diego Erquicia Bustos, Teniente Coronel de los Ejércitos de España, rama de artillería, que no solo le daba para el gasto, sino que, bien administrada, le hubiera dado también para el ahorro. Y, por otro, tenía la pensión que ella misma había puesto en la vivienda de su propiedad, sita en el número sesenta y tantos de la calle Gaztambide, Madrid, después de un período de luctuosa soledad y claustro riguroso en el que la casa amenazaba con venírsele encima.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Ser árbol



Roble en Muelas de los Caballeros, Zamora. Foto MEstrada


Ser árbol

Decir que me gustan los árboles es decir bien poco. Decir que los amo ya es decir algo más. Pero lo que realmente quise decir en este poema es que quiero ser uno de ellos. ¿Cual? En general me gustan todos, pero hay dos que son mis preferidos: el roble y el almendro. El roble está insertado en el paisaje de mi niñez, ocurrida en Muelas de los Caballeros, Zamora, y al almendro lo llevo mirando y admirando desde que vine a Villajoyosa, esta tierra mediterránea donde tiene su aposento la luz. 
 
Ser árbol

Antes de que los llantos
incontenibles
de mis seres queridos
recorran por mi causa
los caminos de la amargura
y caigan como ríos
por sus mejillas desoladas
hasta mojar la tierra,
ya estaré yo fundido
en extensos abrazos con los árboles.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Palabras de José Carlos Gil en la presentación de los libros JIRONES DE LA VIDA y LA MIRADA DE MARTINA, de Mariano Estrada

José Carlos Gil, filólogo y profesor de literatura en el IES La Malladeta

Palabras de José Carlos Gil en la presentación de los libros
JIRONES DE LA VIDA y LA MIRADA DE MARTINA, de Mariano Estrada
El acto de celebró el 20-09-2019 en el Centro Social de Villajoyosa

Bona a vesprada a totes i a tots.
     Hablar de la obra literaria de Mariano creo que ya no es ajeno a ninguno de los que le conocemos,  tampoco nada extraño para los que solo se han acercado a él  a través de los más de veinte títulos que lleva a sus espaldas, que si no se asemejan por su dimensión física a las del aizkolari sí lo hacen por la capacidad de trabajo que han sido y son capaces de aguantar.

sábado, 26 de octubre de 2019

Reversión, del libro Hojas lentas de otoño


Paisaje de la Carballeda zamorana. Foto JMPiña

Reversión

Del libro Hojas lentas de otoño
Dedicado a María Vázquez, mi madre

La hojas de este libro, metáforas del dolor y del gozo y exponentes de la belleza, perviven en la Carballeda zamorana, especialmente en un rincón de la misma llamado Muelas de los Caballeros-Justel-Quintanilla, porque allí fue donde me aconteció la niñez con sus alforjas de felicidad, allí fue donde puso sus cebos la añoranza y allí fue donde al cabo me ha rozado la muerte. ME

martes, 22 de octubre de 2019

Recuerdos de la Ruta del Morer, en la montaña alicantina (Finestrat, Sella, Benimantell…)



 Paco, Maruja y Rosa, echando unas risas y tomando un refrigerio

Recuerdos de la Ruta del Morer, en la montaña alicantina (Finestrat, Sella, Benimantell…)


Una de las veces que he andado esta Ruta (escrita hace tiempo por encargo de la Revista El Salt de la Diputación de Alicante), fue con nuestros queridos amigos Paco y Maruja. O Maruja y Paco, que tanto monta. Dejo aquí una foto para que veáis lo bien que lo pasamos. Lástima que no hubiera por allí ningún mono que nos hiciera la foto a los cuatro. Pero bien, están ellos dos y Rosa. Yo hice de mono.

Os dejo también una foto de la
Font del Morer y un pequeño texto que la describe:

lunes, 21 de octubre de 2019

A los humeros del Fontirín, Muelas de los Caballeros, Zamora.


 Río Fontirín. Pte. San Andrés, Muelas Caballeros. Foto Fernando Medrano


A los humeros del Fontirín, Muelas de los Caballeros, Zamora. 

Dedico esta entrada a mi amigo Fernando Medrano, persona admirable que logró hacer de la fotografía el río de su vida.

Si yo fuera humero querría vivir en una de las orillas de este río para beber continuamente de sus aguas transparentes y limpias. Y parece que los humeros de la foto piensan lo mismo que yo. Se llama Fontirín y, como su nombre sugiere, es pequeño de extensión, pero grande de corazón y de belleza. Nunca ha necesitado ser más largo ni más ancho para enamorar a todos los que, de una u otra forma, han probado sus aguas. A mí me gusta tanto que un día le hice un poema. Tal vez dos. Hay que tener en cuenta que es el río de mi niñez y, por qué no decirlo, también de mi adolescencia, de mi juventud y de mi vida.

viernes, 18 de octubre de 2019

Fernando Medrano:la fotografía emocional de un artista sensible


Cubano delante de una pared desconchada. Fernando Medrano

Fernando Medrano:
La fotografía emocional de un artista sensible


Texto escrito para el programa de una exposición fotográfica de Fernando Medrano sobre Cuba, organizada por la Caja de Ahorros del Mediterráneo en Benidorm y posteriormente convertida en itinerante.

Más allá de la moda y los estereotipos, más allá de la figuración y de los espejos, Fernando Medrano es un ojo de sensibilidad, humilde y hondo, un artista en carnes de pureza, cuyo afán de superación no se fundamenta en la fama o el dinero, sino en el placer de crear o recrear y, más lejanamente -como inevitable y legítimo rebufo- en la íntima satisfacción de unos logros trabajosamente alcanzados.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Una dedicatoria a Fernando Medrano


Fernando Medrano en la presentación del libro Vientos de soledad en Villajoyosa


Una dedicatoria a Fernando Medrano

El día nueve junio del año 2018 presentamos en Villajoyosa Vientos de soledad, un libro que tuve el placer de dedicarle a mi amigo Fernando Medrano. El día de la presentación tuvo una intervención entrañable que llevaré siempre en el recuerdo. La foto que dejo aquí recoge el momento en el que yo le estaba felicitando por la misma.

Esta es la referida dedicatoria. Encabeza el libro y quedará en él para siempre.

A FERNANDO MEDRANO RUBIO

lunes, 14 de octubre de 2019

Fotografía de un amigo que ha muerto



Fernando Medrano, haciendo lo que más le gustaba

Fotografía de un amigo que ha muerto

A mi querido amigo Fernando Medrano, 
que no tenía miedo a morir, sino a morir sufriendo.

Me lo dijo la última vez que nos vimos en su casa, este mismo verano, donde tuvimos una conversación agradable, serena y desnuda. Yo quería saber de su estado de ánimo, de sus pensamientos íntimos, de sus ocupaciones y preocupaciones. Y él no tenía inconveniente en llevarme por los terrenos pantanosos de sus cánceres, que eran dos, por sus accidentados paseos en bicicleta, por sus intimidades personales y familiares, por la luminosidad de sus fotografías. Digo luminosidad porque era ahí, enseñándomelas, donde más se le iluminaban los ojos y le resplandecía la cara.

viernes, 11 de octubre de 2019

La sementera


Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

El tiempo de la siembra

La actividad reflejada en este poema es ya una cuestión del pretérito. No obstante, hubo un tiempo en que la estación del otoño era también la estación de la sementera. Es posible que la mayoría de los jóvenes no conozcan ni siquiera esta palabra. La máquina ha sustituido al hombre y ha escondido a sus ojos el elemental y hermoso proceso de la siembra. La sociedad se ha urbanizado. La agricultura está mecanizada. Este soneto es un monumento a la nostalgia.

La sementera

A mi padre,
de cuya imagen he tomado los movimientos

Con mano pendular, sincronizada
al ojo, al corazón y a la rodilla,
el hombre desparrama la semilla
del trigo, del centeno o la cebada.

lunes, 7 de octubre de 2019

Nocturno de Agosto: una noche con Carlos Llamas y José Luis Ferris




           José Luis Ferris. Tomada de internet sin ánimo de lucro

        
 Carlos Llamas. Tomada de internet sin ánimo de lucro

Nocturno de Agosto: una noche con Carlos Llamas y José Luis Ferris
Fue en el año 1999

Huyendo del tumulto de Benidorm, que es ciudad de cuerpos y de arena, aunque no libros de arena, he montado la tienda vacacional en los parajes de la niñez, al zumbo de los árboles y de los pájaros. Por el día, Muelas de los Caballeros es un pueblo de piedra señorial y hospitalario paisanaje, de río transparente, de acogedora montaña. Y al margen de los jóvenes, que tienen conquistado el territorio, como los lobos, la noche es un grumo de silencios, apenas contradicho por el mágico concierto de los grillos, los eventuales ladridos de los perros o los cantos misteriosos de las lechuzas. El resto es soledad, músicas del aire sobre el alto penacho de los chopos, temperaturas a punto de jersey y una honda calma. En ese justo escenario, bajo un manto de estrellas minuciosas que taladran un oscuro azul, apurando la copa hasta el borde obligado de la manta, los paseos adquieren dimensiones de eternidad y la palabra supera los espacios para hacerse intrascendente, luminosa e íntima.