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sábado, 11 de diciembre de 2010

Un perro en Navidad

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Un perro en Navidad

 
Este poema ha sido recuperado de la memoria y rehecho con pretensión de fidelidad. No obstante, han pasado por él más de 40 navidades y seguro que tiene algún gazapo entre sus versos, sencillos y claros. Se lo mandé a mi familia a modo de posdata de una carta en la que les comunicaba que no podría ir a pasar las Navidades con ellos. Era el año 1966 o 1967, no puedo precisar exactamente. Yo estaba en Madrid, estudiando, pero a veces me ataban las chapuzas laborales que me salían y que, al margen de otras ayudas inestimables, necesitaba para sobrevivir. Creo que en aquellos días trabajaba por horas en la imprenta de la resvista SP, del falangista Rodrigo Royo, con mi amigo del alma y compañero de colegio en La Virgen del Camino, José Luís Fernández Martínez, antes de fundar el Grupo Coral Tak, que fundamos juntos, pero no solos; antes, por tanto, de ser José Luís Zamanillo, como se llamó a partir de entonces, como aún se llama ahora.

En la casa de Muelas siempre había un número notable de perros, unos de caza, porque mi padre estaba enganchado a la sarrasqueta del 12; otros de queda, para corregir las malas andaduras del ganado, y otros para defender a las ovejas del lobo. Estos solían ser apuestos y grandes, a veces altaneros, y llevaban carlancas para proteger aquella parte de su anatomía por donde suelen ser ajagados.

El perro al que se refiere el poema lo había visto yo el año anterior a la puerta de casa, era un perro sin pedigrí, sin dueño, sin cariño, pero en modo alguno exento de belleza. La tenía sobre todo en los ojos, que miraban con triste mansedumbre. Estaba acurrucado junto al banco de la puerta, que era un madero sin escuadrar, o levemente escuadrado, arrimado a la pared de la fachada. Se había tumbado allí para protegerse del frío y de la nieve, tal vez con la esperanza de que alguien lo aliviara de la soledad y del hambre.

Un abrazo


Un perro en la Navidad del 66 o 67

“Un día triste y con frío,
las navidades pasadas,
oí el lamento de un perro
en el umbral de mi casa.

Abrí la puerta y entró,
porque en la calle nevaba,
y se acostó en un rincón
sobre una alfombra gastada.

Yo lo miré con ternura
y le di pan con palabras.
Él levantó la cabeza
y me miró con el alma.

Así pasó por las horas
mi corazón, sin notarlas.
Después se fue, no sé adónde
ni sé con quién ni sé nada.

Pero dejó en mi recuerdo
la luz de aquella mirada,
agradecida y hermosa,
profundamente cansada”

Tenía yo pocos años,
y la inocencia en la cara.
Nunca han llegado a mi puerta
las navidades tan blancas.

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

18 comentarios:

  1. Mriano ese perro no lo olvidaras, esa mirada te dejo marca. Oi siempre no mirares a los ojos del perro porque sera tu perdicion

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  2. Hola, Chus: ¿Perdición? Entiendo que es en el buen sentido de la palabra. O sea, que te enganchan para toda la vida... En este caso es verdad, pero creo que la razón hay que buscarla en el poema. Más aún, en la causa que lo originó, que fue la tristeza de no poder ir a pasar las Navidades con mi familia. Un abrazo

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  3. Lindo poema, soy muy amante a los perritos y recuerdo con mucho cariño y nostalgia a mi boxer Yack y a mi dálmata Lucero, fieles, amantes y cariñosos.......
    Feliz navidad y una nochebuena, muy buena.....un abrazo

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  4. Hola, Anónimo... ¿Veneciano?
    Has retratado perfectamente a los perros: fieles, amantes y cariñosos. Tres cosas que a menudo nos faltan a los bípedos que presumimos de racionales y nos llamamos personas.
    Te mando mis mejores deseos para estas fiestas.
    Y un abrazo

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  5. ¡Hola, Mariano, amigo y magnífico poeta de las emociones más tiernas y encontradas! ¡Cuántas miradas tristes y resignadas de nuestros pequeños amigos se agolpan en nuestro recuerdo! ¿verdad? Pero tanto o más me duelen las miradas de los niños sin esperanza. Son fiestas alegres, lo sé, más no puedo evitar ese regusto amargo de impotencia que me deja la contemplación de la miseria.
    Mis mejores deseos para tí y tus seres queridos.
    Ascensión

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  6. Hola, Ascensión: estoy completamente de acuerdo con tus apreciaciones: uno de los grandes fracasos de nuestra sociedad es que haya tantos niños sin esperanza. Desde esa realidad bochornosa, se me hace difícil hablar de esas fiestas cargadas de pompa y de vacío. Por eso suelo quedarme en los aspectos familiares de la Nochebuena, donde los corazones se quedan por un rato desnudos, mansos y amorosos.
    Que tengas una feliz Nochebuena.
    Un fuerte abrazo

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  7. Querido Mariano, ya sabes que este poema me enternece especialmente y no puedo leerlo sin que se me salten las lágrimas, porque los animales, y más los abandonados, son mi debilidad. Me apenan profundamente su soledad, su hambre de comida y cariño, su vulnerabilidad... Esta sociedad es cruel e injusta con los más débiles, ya sean animales o humanos.
    (Tú también eres mi debilidad, salvando las distancias, claro :))
    Feliz Navidad para ti y todos los tuyos, Marito.
    Besos!

    Lidia

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  8. Hola, Lidia:
    No sabes hasta que punto estoy de acuerdo contigo: esta sociedad es injusta y cruel con los más débiles y necesitados. Y lo peor de todo es que no tiene la intención de cambiar. Podía parece que la crisis nos haría reflexionar a todos, pero no es así. Los que tienen la sartén por el mango van a seguir teniéndola y van a seguir ahogando al que no puede. Con el agravante de que el que no puede está cada vez más hundido. Es una lástima.
    Gracias por tus mimos, me gustan. Y no veas cómo me sientan.
    Besos de mazapán y chocolate.

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  9. Amigo Mariano, poeta amigo, cada vez que te leo, siendo tu el mismo, me haces sentir diferente.
    ¿Te acuerdas Mariano?........hace tanto... tanto; tus escritos ya me hablaban al alma. Como tu bien dices..

    Eran tiempos de frio,
    nostlagia pan y palabras.
    Teniamos pocos años
    Y la inocencia en la cara

    Manuel Castañón (Morea)

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  10. Hombre, Morea: ¡cómo no voy a acordarme!Tú eras de los pocos compañeros del colegio que leías, analizabas y elogiabas aquellos primeros ripios que yo hacía llegar a tu mesa por la vía de los papelitos doblados. Por ejemplo, aquel que escribí a la llegada de un nuevo prior:

    Un paisano bigotín,
    pequeñico y echao p'alante,
    llegóse piquí el otro día,
    interesau y parlante...

    Todavía conservo alguno de aquellos papeles...
    Gracias por la atención que le prestabas a aquella actividad esporádica que nos ayudaba a pasar los tediosos ratos de estudio...
    Y gracias por seguime leyendo, analizando y elogiando, casi después de medio siglo.
    Un fuerte abrazo desde el mediterráneo. Y felices fiestas.

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  11. Hermoso poema, expresa lo que tambien siento cuando veo ha uno de esos divinos seres solos y tristes, como buscando al amo que los dejo o el camino de regreso al hogar, o quizas su infancia que quiera Dios la haya compartido con un niño cariñoso, que les de estimulo para vivir esta vida tan dura, en fin a mi se me parte el alma la mirada de un perrito solitario.

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  12. Hola, Milly: tus sentimientos hacia los perros son nobles, y creo también que los de la mayoría de las personas. No obstante, la realidad demuestra que las excepciones son muchas y tremendas. El maltrato a los perros es una cosa que no se puede entender, siendo ellos tan buenos, tan dulces y tan fieles.
    Gracias y un abrazo

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  13. En este momento en el que, después de tener que sacrificar hace unos meses a mi perra Fosca, tengo otra, chiquita aún, recogida antes de que su destino fuera la perrera; tiene este poema, especial significado para mi. Serán unas Navidades, tristes por un lado, por encontrar a faltar a mi querida Fosca y alegres por el otro porque otros ojillos me mirarán cariñosos y esperanzados por tener mejor vida que la que le esperaba. Gracias Mariano, a pesar de que últimamente no escribo, te sigo leyendo. Un abrazo.
    Mary Luz

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  14. Hola, Mary Luz:
    Me alegro mucho de verte por aquí, donde siempre serás bien recibida.
    La tristeza que sientes por la ausencia de Fosca, será recompensada por tu nueva perrita, a la que sin duda le cogerás pronto cariño.
    El problema de los perros es el momento de la partida. Por eso, porque se hacen querer y les cogemos un enorme cariño.
    Te mando un fuerte abrazo de Nochebuena, que valga para todas las Navidades.

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  15. Maravilloso poema a un animal tan noble, tan leal, tan fiel, tan cariñoso. Soy una enamorada de los animales, en concreto de los perros. La foto junto con el poema, lo dice todo.Se me han saltado las lagrimas pensando en el abandono de tantos y el maltrato. El ser humano es cruel.

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  16. Cierto, Cristina: el perro es un animal noble, fiel y cariñoso. En realidad podríamos decir que es una persona, una buenísima persona. Lo da todo por sus dueños, incluso cuando éstos le pagan con palos.
    Un abrazo

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  17. Respuestas
    1. Muchas gracias, Sofía: en la mirada de los perros siempre he encontrado yo mucha ternura. Felices navidades

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