Acantilado entre las playas Bol Nou y Paraíso, Villajoyosa. Foto: M. Estrada
El mar, un
homenaje a Alberti en su retorno del exilio (1977)
El mar está metido
en la sangre de mucha gente. ¿Será por eso por lo que hay tanta gente salada? Los
que nacimos al lado de un río, sin embargo, tenemos azúcar en la sangre.
Para el poeta
Rafael Alberti, que nació en el Puerto de Santa María, Cádiz, el mar fue casi
una obsesión, especialmente porque no acabó nunca de saber si era niño o niña.
Véase la dualidad establecida para siempre en estos versos del libro “Marinero
en tierra” (1924), con el que, en 1925, obtuvo el Premio Nacional de
Literatura.

