Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta admiración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta admiración. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de marzo de 2011

Lobos: del miedo a la admiración

Foto tomada de internet sin ánimo de lucro

Lobos: del miedo a la admiración

La primera noticia directa que yo tuve del lobo fue una tarde de nubes y olor reciente de lluvia. Según calculo ahora, basándome en acontecimientos familiares de muy difícil olvido, habrían pasado siete años desde el día de mi nacimiento. Por un asunto de tratos en ganadería, de los que a mí me llegaba únicamente el enternecedor balido de los corderos, mi padre había ido a un pueblo de lo que para mí era entonces la ultramontana Cabrera, más allá de Velilla, donde había un lago azul, un pico muy alto, llamado Vizcodillo -que en agosto conservaba intacta la nieve-, y un lejano tufillo de supersticiones y fantasmagorías, no muy bien definidas, entre las que estaban las historias espeluznantes del lobo y los mágicos ululares de ciertas almas en pena, a cuya sombra se cobijaban los forajidos y malhechores.