Foto tomada de internet sin ánimo de lucro
De la serie que hemos llamado “Poe-canciones” (*), tal vez sea ésta la que tiene una mayor carga amorosa desde el punto de vista pasional. Es más, yo creo que jamás había extraído de las profundidades telúricas una pasión tan aparatosa. Y hasta creo que tampoco sabía muy bien que podía tener dentro esta fiera, por lo que yo soy el primer sorprendido. ¿Sorprendido? Vamos, Vulcano, ¿no has sido tú el que ha dejado en el monte esta estela de ramas encendidas?:

