El Mar. Foto tomada entre la Caleta y el Charco, Villajoyosa
A Pablo Climent Davó,
en el primer aniversario de su muerte.
Querido Pablo:
Fuiste un padre
magnánimo, un apoyo sereno para tu compañera, un buen hijo para tus padres, un
buen hermano para tus hermanos, un buen amigo para tus amigos. Y fuiste más
aún, fuiste un hombre modélico. Te quisimos y te queremos como se quiere a un
hijo. Recibe este poema con nuestro humilde abrazo.
En esta hora fija
No hay matices ni bálsamos,
no hay atenuantes ni
eufemismos,
no hay sedas, no hay
mitigación.



