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sábado, 31 de diciembre de 2011

El velatorio


Foto de Fernando Medrano


El velatorio

-Españoles: el año ha muerto. Lástima que no esté Arias Navarro para anunciarlo por la tele con cara compungida.
-¿Y quién eres tú, dinos, que no te recordamos? –hubiera dicho Alberti.
-Yo soy el presente, el tiempo en el que lloran los vivos
-No llore usted, Señora, total para lo que valía…-podía haberle dicho Luís Sánchez Polack a la viuda.
-¿A la viuda de quién?
-A la viuda del año.
-¿Y quién es la viuda del año, si puede saberse?
-Adivina adivinanza, la que ha muerto es la esperanza.
-Entonces está claro: la viuda es la Comunidad de Madrid. El futuro es uno, grande y libre.

-Libre de la memoria y de la esperanza,
ilimitado, abstracto, casi futuro,
el muerto no es el muerto: es la muerte.
(Hubiera dicho Borges como “Remordimiento por cualquier defunción”)

Y tal vez hubiera añadido, como explicación de “La noche que en el Sur lo velaron”:

-Su realidad está bajo las flores diferentes de él
y su mortal hospitalidad nos dará
un recuerdo más para el tiempo.

-Requiem aeternam dona ei, Domine.
(Palabras misericordiosas que pronunciaría sin convicción un clérigo descreído, ya que en un entierro de tiempo no hay materia visible ni tangible ni olfateable ni generadora de llanto o de tristeza)

-Et lux perpetua luceat ei
(Palabas misericordiosas de los fieles, en el caso de que hubiera habido fieles y de que éstos hubieran sabido latín, que no está claro, porque el latín también ha muerto en España)

El oficiante dijo:

-Podéis ir en paz

-¿En paz? Nosotros no nos vamos de aquí ni aunque nos manden al perigonio verde con las pistolas. El nasciturus nos espera con los mercados cargados de impiedad y con la prima subida en la rapiña ¿Crees que nos hemos caído de un guindo?
-No, al guindo es al que os vais a subir ahora. O, mejor aún, a los guindos
-¿A los guindos?
-Sí, a los guindos, a los montoros, a los rajoyes, a los merkozíes… A esas máquinas frías e implacables que tienen un solo objetivo: el déficit. Y lo combaten con  una única arma: el recorte.
-Pero eso es sencillamente la muerte…
-La muerte es el remedio de todos los males –dijo Molière.
-Sí, aunque añadió a renglón seguido: “Pero no debemos echar mano de éste hasta última hora”

-Bueno, bueno…La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos -dijo Antonio Machado, el poeta- Además, el único que muere aquí es el preso nº 11, que representa el ayer. Y esto lo digo yo, el hoy que persigue al mañana. Dentro de unos instantes seré del año nuevo, es decir, todo lo que vas a tener a partir de las 12 campanadas, si no te atragantas con las uvas de Steinbeck, que son las de la ira. Que sepas que caeré sobre ti en menos que canta un gallo. Así que ya lo sabes: ábrete de piernas, corazón, tengas o no tengas esperanza. El futuro inminente va a entrar en tus carnes con la velocidad vertiginosa del “Ave, Caesar, morituri te salutant

-Y todo  “Por el deceso de alguien,
misterio cuyo vacante nombre poseo y cuya
realidad no abarcamos”- dijo Borges de nuevo.

-“Pulvis es, et in pulverem reverteris” –concluyó el oficiante descreído, que seguía yendo a por uvas en una noche de invierno cuando más calentaba el sol.

-Dominus vobiscum
-En el culo te pego un pellizco.

-Requiescat in pace
-Amen, a ver si es de verdura.

-Abrigaos, hermanos, que la muerte es fría y la vida está aún en la primera cuesta de enero, que es helada y pina. Disfrutad, pero no crucéis los límites de la razón. Bebed, pero no apuréis la copa hasta las heces, que la última gota es la que embriaga. Sed comedidos y os meteréis en la cama con la Prudencia.

Un abrazo y feliz Año 2012


Suenan las campanas
de la Nochevieja.
Se ha acabado el hilo,
dadme otra madeja.


El velatorio

                       Dedicado a JL Borges.

Cuando observa los dolores
a una puerta en par, el hombre
toma del suceso la solemne seriedad
a que éste obliga.
Porque a todos nos obliga
no el dolor, sino el sentido
que la muerte como mal alcanza en cada uno.
Y lloramos en la casa del hermano
nuestro fin, la propia humillación, no al muerto.
Y es entonces,
en el tiempo que pudiera ser sublime
pero se hace, sobre todo, circunstante,
cuando el hombre, por temor y deferencia,
se aproxima sin escándalo a la muerte.
Porque muerte es, al cabo,
lo que hay de realidad en todo velatorio.
Ella es, tras esa gravedad humana de semblantes,
quien exalta la impotencia de los hombres.
De los vivos,
que aún se empeñan en inútiles sollozos.
Y del muerto, del recién constituido,
del que acaba, sin que nadie lo comprenda,
de alcanzar su plenitud.

Del libro “Mitad de amor, dos cuartos de querencias”

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

4 comentarios:

  1. ¡ Salud, Mariano !!
    Gracias por todas tus publicaciones, algunas de las cuales nos tocan muy de cerca a los argentinos,como es el caso de tu recordatorio frecuente a nuestro Borges.
    Gracias por tus reflexiones que a la vez nos hacen reflexionar a los que te seguimos.
    Gracias por tenerme en cuenta y ser tan atento con tus devoluciones.
    Me resta desearte un muy feliz 2011 y por añadidura, mejores condiciones de vida al pueblo español a quien mucho respetamos.
    Desde este lado del Atlantico y de esta Argentina, cálidos abrazos para tí y familia.
    Victoria

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  2. Vaya, Victoria:
    No me siento merecedor de tantos agradecimientos, pero sean bienvenidos porque sé que están hechos con el corazón.
    A Borges siempre vuelvo, porque tienen muchas aguas donde beber y en las que sumergirse.
    Yo también deseo un feliz año nuevo para ti, para tu familia y para todos los argentinos, especialmente para aquellos que peor lo pasan.
    Un fuerte abrazo desde el Mediterráneo, que hoy nos ofrece un día soleado y realmente precioso.

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  3. Fe de erratas, Mariano.
    Mi intención era dedicarte buenos augurios para el 2012, pero la costumbre del uso del 11 me jugó un error en la grafía.
    Salvado está el yerro y no corresponde que le des respuesta.
    Otro abrazo sí corresponde.
    Victoria

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  4. Bienvenida la aclaración, Victoria, pero estaba bien entendido. A mí me ha ocurrido firmar algunos cheques en enero con fecha del año anterior...
    Gracias, te mando un

    Abrazo

    Mi mano tiene tomada
    la dimensión de tu pecho,
    mi boca la de tu boca,
    mi cuerpo la de tu cuerpo.

    Y vengo a abrirte la arteria
    por donde va el pensamiento,
    para caer con el alma
    alrededor de los sueños.

    Que en este abrazo gigante,
    alzado en barro y en viento,
    mi sangre es tanto tu sangre,
    como mi aliento tu aliento.

    Mariano Estrada, de la serie "Expresiones propias, Poeminos de amor"

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