El Puig Campana. Vista desde El Charco, Villajoyosa
Los montes hay que
merecerlos despacio
Las prisas por llegar a la cumbre no suelen ser buenas consejeras. Esto lo aprendí de una
experiencia en el Salvaguarda, Benasque, monte señero que separa España de
Francia. Éramos jóvenes aún, pero los niños lo eran más y aceleraban el paso.
En un momento concreto superamos a una pareja de montañeros compuesta por un
señor mayor y un chico muy joven. Iban a ritmo de bypass, naturalmente. Y como
vieron que nosotros corríamos con la alegría de los principiantes, el señor
mayor nos dijo: “Anda como viejo y llegarás como joven”. Pero nosotros seguimos
a lo nuestro y les dejamos en los vagones de cola. Tengo que decir, no
obstante, que antes de llegar a la meta nos alcanzaron, pero ni ellos se
cargaron de razón ni nosotros entendimos el hecho como una derrota. La disculpa
la encontramos en los niños…


