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lunes, 31 de octubre de 2011

Mementos


Torre-campanario Iglesia Muelas de los Caballeros. Foto Fernando Medrano


Sustraído a la luz
por las murallas del ocaso,
¿quién se alzará sobre el nivel
espeso de la sombra?
¿Quién se atreve a rasgar
sus tafetanes negros?


Mementos

Los altos cirios, las coronas
nimbadas de los ángeles,
las músicas de Bach y Palestrina,
los trémulos sollozos, la oración,
el negro catafalco...

Van cayendo las hojas
sobre el barro vencido del crepúsculo,
en tanto que el dolor,
entrecortado y lento,
responde a un interludio de campanas
gravitadas en muerte.

Los mementos se agolpan en los labios
callados de la piedra, y en el polvo
desnudo de esta carne última
que huye de la luz
por torrenteras de ceniza.

El grillo de las hojas adelgaza
los cantos gregorianos
y el hisopo rocía los barnices
asépticos que cubren la memoria...

Confines del otoño. "Requiem
aeternam dona eis, Domine".
La cruz, el mármol, los inciensos...
Misereres de amor, sobrepellices
de cera derretida, llantos, penas,
crisantemos de luz y de granito...

Como gotas de paz,
como estertores ácidos de lluvia,
van cayendo las hojas del dolor,
las de la savia interferida,
las que miran el barro desde un
velo de luz desesperada.

Del libro "Hojas lentas de otoño"

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

Foto Fernando Medrano
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6 comentarios:

  1. ¡Hola Mariano!
    Muy adecuado el poema en los tristes días otoñales que rondan las conmemoraciones a nuestros difuntos. Como los tiempos cambian, el carnaval de Halloween ha disfrazado de rito orgiástico lo que en mi niñez era dolor y respeto a lo inevitable. Hoy son risas y mofa, colorido y diversión. Esta particular percepción de la vida y la muerte, aunque de tinte pagano, sugiere que todo cuanto hay para el ser humano está aquí,en este mundo, y que todo comienza y acaba en la tierra. En mi humilde opinión, esta nueva moral es mucho más sana para la mente y el espíritu que la más oscura y tenebrosa de un más allá de muertos y de infiernos, que a los niños tanto nos angustiaba escuchar en boca de nuestros mayores.
    Como siempre es una dicha leerte, amigo poeta.
    Un abrazo.
    Ascensión

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  2. Con la Iglesia hemos topado, Ascensión…
    Quiero decir, con palabras del Hidalgo Caballero al Escudero del rucio, que entramos en territorios resbaladizos: la religión, la fe, las almas, el más allá, el pecado, el castigo, el cielo, el infierno…
    Yo tengo dividida la opinión: por una parte, me parece bien la costumbre de guardar la memoria de los seres queridos y, por supuesto, tenerles el merecido respeto. Porque creo que en esa tradición se encierran aspectos esencialmente humanos. Y por otra, no me parece bien el aprovechamiento de que ello han hecho las religiones para llevarse el gato al agua cuando el muerto se ha ido al hoyo.
    Lo de Halloween me parece totalmente otra cosa. Tal como se entiende aquí, donde no hay tradición, entronca más con el carnaval que con el recuerdo de los seres queridos. Creo que esta es una moda que a mí me ha pillado a destiempo. No le veo demasiada sustancia, como no sea la de la diversión pura y dura, que es el aspecto por donde se toman todas las cosas ahora. Tal vez Epicuro estaría contento…
    En realidad, la parafernalia que hay entorno a los muertos, tanto la de los cementerios como la de las caretas y disfraces, me deja del todo indiferente.
    Me quedo con el recuerdo silencioso que, al margen de todo ese ruido, cada uno tenga en su intimidad hacia las personas que realmente ha querido. Porque tal vez son, con los hijos y los nietos, las personas a las que sigue queriendo.
    Gracias por el precioso comentario con el que nos has obsequiado.
    Un abrazo

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  3. Mariano:
    Una vez más,la emoción me cala hondo al leer y releer este poema tuyo y tus apreciaciones vertidas en este comentario que tengo a la vista,las hago también mías en total acuerdo con su contenido.
    Va,como siempre,este reiterado abrazo desde este lado del Atlántico junto a mi expresión de gratitud por ser privilegiada destinataria de tus envíos frecuentes.
    Victoria

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  4. Hola, Victoria:
    Creo que este poema resulta emotivo porque fue emotivo el luctuoso hecho que narra y también el recuerdo del autor en el momento de narrarlo. La verdad es que fue un acto sencillo que a mí me erizó las emociones y me quedó grabado en el corazón. Al fin y al cabo, despedir a una madre para siempre es un acontecimiento ante el que no pueden, ni deben, sujetarse las lágrimas.
    Gracias a ti, por esa declaración de lectora de mis poemas. El privilegio es mutuo.
    Abrazos desde el mediterráneo.

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  5. Mariano es una gloria entrar en tu blog, me pasaria horas leyendo las cosas tan bonitas, que escribes. Un beso y no cambies nunca tu amiga Chabela.

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  6. Hola, Chabela:
    A mi edad es difícil de cambiar, aunque no imposible. No obstante, hay cambios que tal vez resulten convenientes, de lo contrario no hay modo de prosperar. Pero no se refieren a la esencia, que es lo que entiendo que tú me dices.
    Gracias y un abrazo

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