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viernes, 8 de enero de 2010

La imagen

Foto tomada de iternet, sin ánimo de lucro

Queridos amigos:



Un día leí en un artículo de Félix de Azúa, titulado "Fantasmas sin tumba", que los sistemas de revelado de fotografía digital permiten descubrir detalles que han permanecido ocultos al ojo humano en las fotografías procedentes de los sistemas de revelado tradicionales. Una interesante cuestión que me llevó a buscar esta historia en uno de mis polvorientos cajones.



La imagen


No es raro el hecho de que uno, un buen día, no pueda recordar una cara por más que lo intente. Ya lo es más si el hecho en cuestión se refiere a una cara que vemos todos los días. Sin embargo, eso es justamente lo que a mí me ocurrió, como voy a tratar de exponer.

La cara pertenecía a una mujer con la que yo salí un cierto tiempo. Al principio no le di importancia ninguna, creyendo, precisamente, que el tiempo acabaría poniendo las cosas en su sitio. Pero no fue así, lo cual empezó a preocuparme. De modo que una noche, tras haberla mirado con embeleso, se lo dije, pero ella no se extrañó en absoluto. Con toda naturalidad, y también de una forma muy breve, dijo que su cara era de aprehensión bastante difícil no sólo para mí, sino para todos aquellos que la conocían. Esta explicación, al mismo tiempo sencilla y enigmática, casi me llegó a molestar, ya que destruía todos mis cálculos sentimentales. Yo presuponía en mis vanidosos adentros que la negación obstinada de su imagen era de mi única incumbencia, y no de la incumbencia común, a cuyo ámbito me relegaba. Es decir, de alguna forma, y no sé por qué enrevesados artilugios, yo vinculaba el “misterio” de su cara con la inmensidad del amor, nuestro amor. Porque, eso sí, yo amaba a aquella mujer hasta más allá del delirio.

Cegado, pues, por el amor, la cosa quedó en ese punto, de momento. Y ahí hubiera quedado definitivamente de no haber existido en el mundo la fotografía.

- ¿Una fotografía? –vociferó- ¿Para qué quieres una fotografía?
- ¿Para qué va a ser, mujer, sino para recordarte cuando no estamos juntos?

Se mostró renuente a mi petición, por otra parte lógica, y, ante mi inquebrantable insistencia, fue demudando la cara hasta ponerla tan grave como yo nunca había visto.

- ¿Qué te pasa? –le pregunté
- ¿Qué me pasa? ¡Vamos! ¿No tenías bastante con el original que has querido hacer una copia? Pues bien, acabas de destruir el amor ¿Cómo puedo darte una fotografía, si no soy más que la proyección de tus anhelos? ¿Qué cámara ha captado jamás el rostro de los sueños?

Dicho lo cual, desapareció de mi vista de la forma en que se apaga la luz: mágica y vertiginosamente. No he vuelto a verla jamás y, si no he enloquecido de dolor, ha sido porque el alma no tiene vergüenza. Aún la lloro, no obstante, y, a pesar de los años transcurridos, mis ojos aún escrutan las multitudes con ansiedad, casi con vértigo. El que ha existido realmente lo demuestran los datos que, sobre su persona, figuran en una ficha de la oficina en la que prestó sus servicios: Mª Ángeles Alpuente y Onaer, 24 años, licenciada en Biología por la Universidad de Valencia. Evidentemente su domicilio era apócrifo, como pudo comprobar mi corazón más de cien veces.

Éste es un hecho que sin duda se puede calificar de increíble. Yo mismo lo tendría por un sueño de no ser por este leve detalle: ahora recuerdo perfectamente su cara.

Mariano Estrada http://www.mestrada.net/ Paisajes Literarios

4 comentarios:

  1. Muy cierto el poder alienante de la mirada. Bello relato.

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  2. Hola, Olga: el relato tiene mucho de imaginación, pero también tiene una base de realidad, una realidad que yo he experimentado en ocasiones. Un abrazo

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  3. Hola mi querido y distinguido Sr.Mariano, he leido muchas obras y leyendas que me han cautivado ... Leyendo esta para mi quede en un momento como si jamas hubiera leido nada...Me fui adentrando y a pesar que algun momento crei que era un poco de fantasia... Mi sub-conciente hizo un stop. cuando lei que el almano tiene verguenza ... algo inexplicable pero es asi..Cuando se ama se ama... Gracias por dejarnos tus Obras de puro lujo ... Un abrazo !!

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    1. Hola, Unknown: como ya le he dicho a Olga anteriormente, el texto tiene una parte de fantasía, pero también tiene una parte de realidad. Puede ocurrir incluso que, con el tiempo, se lleguen a confundir ambas cosas. Gracias por esa referencia a la calidad que sirve para elevar el ánimo. Un fuerte abrazo

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